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Más Allá del Zoológico: Cómo la Cautividad Afecta el Bienestar Mental de Todos los Animales

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Los animales exóticos, animales de granja y animales domésticos pueden no tener muchos rasgos en común, pero una cosa que todos comparten es el hecho de que exhiben comportamientos estereotípicos cuando están en cautividad.

¿Estereo qué? No, no estamos hablando sobre estereotipos de raza o género (¡a pesar de que también merecen un artículo en las noticias!). El comportamiento estereotípico es el término que se usa para describir el comportamiento de los animales cuando es desvariante, repetitivo y no tienen ninguna función obvia. Ejemplo comúnmente vistos y documentados incluyen gatos grandes yendo y viniendo cerca del perímetro de su recinto en el zoológico, gatos de refugio habitualmente exagerando su cuidado y el comportamiento de “falsa mordida” de los cerdos de granja. Estos comportamientos, junto con muchos otros, han sido ampliamente estudiados para responder preguntas tales como, ¿qué animales los presentan? ¿Bajo qué circunstancias? ¿Por qué? Aquí está nuestra pregunta: ¿deberíamos estar preocupados por las vidas de los animales que presentan comportamientos anormales?

Veamos estos tres ejemplos en detalle, para ver si podemos arrojar algo de luz sobre lo que puede estar sucediendo.


1. Ir y venir

El comportamiento irregular de ir y venir es más comúnmente observado en los gatos grandes y los cánidos (y otros carnívoros de alto alcance); exclusivamente en ambientes de cautividad. Es referido como un estereotipo de locomoción repetitiva. Durante el progreso del comportamiento en el tiempo, la intensidad cambia. Cuando el animal comienza a ir y venir, pueden ser fácilmente distraídos con sonidos o miradas. Sin embargo, luego de un tiempo, el animal parece estar en un “trance”, incapaz de romper con  su paso o su mirada. Esto es lo que vemos regularmente en los zoológicos –el desapego aparente de su ambiente. Sin embargo, esto es difícilmente exclusivo de los grandes gatos en los zoológicos, los leones de patio y los tigres exhiben con frecuencia estos comportamientos tanto como aquellos utilizados en las atracciones de carretera y los circos. Mientras los propósitos específicos de los humanos para tener estos animales puede variar, el hecho de que están siendo mantenido cautivos de la manera equivocada no lo hace.


La ruta específica y comportamientos de acompañamiento pueden diferir entre individuos, y pueden estar paseando por diferentes cantidades de tiempo –un estudio mostró que el porcentaje medio de tiempo que gastan paseando los leones cautivos era de 48%. En contraste, los leones salvajes pasan al menos 20 horas al día descansando –esa es una comparación asombrosa.


Los elefantes cautivos también muestran este comportamiento. Adicionalmente, las gallinas ponedoras y los pollos de engorde que se mantienen en las granjas también practican el comportamiento de ir y venir cuando están alterados. Desafortunadamente, estos animales raramente disfrutan de un área lo suficientemente amplia como para que caminen grandes distancias. De hecho, el acto de ir y venir, que se supone es para aliviar el estrés de los animales, con frecuencia los conduce a la ansiedad. Sólo imagina que estás intentando pasear en un pequeño vagón de tren… puedes comenzar a entender el estrés.


2. Lamerse excesivamente y Automutilación

Lamerse hasta el punto de la calvicie, arrancarse las plumas y otros comportamientos de automutilación son comportamientos compulsivos y estereotipos de deprivación o  “autodirigidos”, respectivamente. Estos comportamientos son evidenciados en una gran cantidad de especies, incluyendo tanto a los roedores como a los primates que se encuentran en los laboratorios de investigación, loros, y otras aves mantenidas en cautividad y gatos en ambientes de refugio y otras situaciones estresantes.


Los animales parecen tener un deseo compulsivo de lamerse a sí mismos y/o prestar una cantidad anormal de atención a sus propios cuerpos (con la automutilación, usualmente se trata de un miembro específico que es constantemente atacado o masticado). Lamerse excesivamente causa calvicie y puede causar dolorosas llagas en el área afectada por la constante fricción.


3.  Mordida falsa

Siendo un movimiento repetitivo de la mandíbula, la mordida falsa es otro estereotipo autodirigido y de deprivación, y es comúnmente evidenciado en cerdos que se crían en cajas de gestación. El comportamiento imita el movimiento exacto de la mandíbula cuando la comida está siendo consumida. Sin embargo, la falsa mordida se presenta en ausencia de comida y, ya que los cerdos no son rumiantes, no hay posibilidad de masticación real. El movimiento constante causa que los animales tengan espuma en la boca. Un estudio encontró que los cerdos pasan hasta 1 hora y media de ocho horas al día practicando este comportamiento de la mordida falsa, frecuentemente por varios días consecutivos. Debemos mantener en mente también que este es uno de los muchos comportamientos anormales que se observan en los cerdos que se encuentran en condiciones granjeras intensas.


Similarmente, los animales de zoológico presentan este comportamiento de masticar subconscientemente las barras de sus jaulas. Muchos visitantes malinterpretan esta acción de los animales como un intento de ellos de saludarlos, pero tristemente es más una llamada de auxilio de un saludo feliz.


Consecuencias de la cautividad

Todos estos comportamientos son causados por la ausencia de alguna necesidad natural: ambiental, nutricional, social, o cualquier otra. Los estereotipos de locomoción, como el ir y venir, se piensa que son resultado de un ambiente inadecuado (espacio restringido o falta de complejidad ambiental), mientras que los comportamientos autodirigidos son con frecuencia resultado del estrés y la ansiedad causados por la falta (o el exceso) de animales de la misma especie. (Los gatos con frecuencia se comportan mejor como animales solitarios, mientras que la mayoría de sus parientes primates viven en grupos sociales altamente complejos).


Para responder a nuestra pregunta inicial; ¿deberíamos preocuparnos? Sí, deberíamos preocuparnos porque con el fin de llevar sus vidas, los animales han establecido comportamientos complejos y anormales que no se observan en sus contrapartes salvajes. Mientras que la mayoría de nosotros provee de cuidados asombrosos a nuestros acompañantes animales, no debemos olvidarnos de las condiciones en las que los mantenemos.


Jacinta Chalco Oliveri

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