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Lo que debes y no debes hacer al pedir un aumento
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Aunque a veces la respuesta a la solicitud de un aumento será “sí” o “no” independientemente de la forma en la que formules la pregunta, prepararse adecuadamente antes de hacer la propuesta puede incrementar tus posibilidades de éxito. Si estás planificando pedir un aumento de tus beneficios salariales, asegúrate de tomarte el tiempo de prepararte antes de hacerlo.

1. Pregunta luego de un gran logro.

¿Así que lograste un gran contrato o hiciste una buena venta recientemente? Es un buen momento para pedir un aumento de sueldo. Haz énfasis en el momento de tu éxito, y es posible que te encuentres en una posición ideal para pedir un aumento salarial.

2. Escribe y ensaya, lleva una agenda.

No entres en tu reunión con las manos vacías, ni sin haberte preparado con anticipación. Piensa en una lista concreta de razones por las que mereces un aumento de salario, escríbelas y ensaya todo para ganar confianza y exponerlas de manera convincente. En adición a esto, también querrás mencionar una expansión reciente de tus responsabilidades en el trabajo, tareas extra que hayas tomado, nuevas estrategias que hayas adoptado, proyectos que has difundido, y cualquier otro plan que haya resultado en el incremento del éxito de tu departamento. También es posible que quieras considerar escribir e imprimir una copia para tu jefe, de manera que él o ella pueda mirarla y discutir con otros supervisores si es necesario.

3. Agenda tu solicitud adecuadamente.

Familiarízate con las políticas de revisión de tu compañía. ¿Tienen reuniones de revisión de rendimiento cada tres meses, cada seis, anualmente? Discútelo discretamente con tus colegas, o consulta con el departamento de recursos humanos para tener una idea del calendario. Si es posible, deberías tratar de alinear tu solicitud con la trayectoria financiera de la compañía. Solicita cuando están entrando fondos, cuando el año fiscal está comenzando o cuando consideres que tu empleador puede acceder más fácilmente a un incremento salarial.

4. Vístete para la ocasión.

Aún si el código de vestimenta de tu oficina tiende a ser poco exigente, cuando se trate de tu reunión deberías vestirte para la ocasión. Toma un par de minutos para ponerte una corbata, planchar tu blusa o sacar tus zapatos formales del armario. A pesar de que no quieras lucir como que lo estás intentando, lucir arreglado y profesional no hará daño, y sólo te dará más confianza al exponer tu caso.

5. Ten otras opciones de respaldo.

Nadie quiere oír un “no” por respuesta, pero, un rechazo puede presentar una oportunidad para otra propuesta. ¿Quieres proponer trabajar desde casa un día a la semana? ¿Necesitas un nuevo teléfono celular o laptop para tu trabajo? ¿Hay alguna conferencia o evento de la industria al que te gustaría ir? Tu jefe puede estar más abierto a acceder a una propuesta más pequeña después de rechazar una grande.

6. No preguntes vía correo electrónico.

A pesar de que es aceptable agendar una reunión a través del correo electrónico, deberías tener tu conversación sobre solicitar un aumento en persona. Es la mejor manera de mostrar que hablas en serio y también te dará la oportunidad de manejar la reacción de tu jefe a tu propuesta.

Sólo envíale un correo a tu jefe, o pregúntale en persona, si tiene un poco de espacio en su agenda para discutir una pregunta acerca de tu salario. Podrías incluso ver si él o ella está disponible para un almuerzo, lo que puede ser un buen contexto para iniciar una conversación.

 7. No preguntes en momentos de alta presión.

Usa el sentido común cuando le comentes a tu supervisor sobre la posibilidad de un aumento. Si tu jefe está particularmente estresado o con mucha carga laboral, probablemente no sea el mejor momento para tratar el punto. Si puedes, espera para preguntar durante un descanso, o al menos cuando tu empleador esté de buen humor.

8. No des una advertencia a menos que estés dispuesto a perder el trabajo.

Sé cuidadoso en la manera en la que tratas el punto. No quieres parecer muy demandante o duro. Por supuesto, ten confianza y sé asertivo en tu solicitud, pero cuida tu tono y concéntrate en ser paciente, profesional y comprensivo. Sé cauteloso con la manera en la que negocias. Probablemente quieras evitar enmarcar tu propuesta de manera que suene como una demanda –“Necesito el aumento- si no!”– pues debes quedar en buenos términos con tu jefe, aún si rechaza la propuesta.

9. No uses información sobre el salario de tus colegas como una razón por la que deberías recibir un aumento. 

Evita traer chismes de oficina a tu discusión. Aún si sabes que alguien está ganando más dinero que tú y piensas que deberías recibir un salario igual– o superior– es recomendable mantener ese tipo de información privada fuera de tu conversación. Simplemente no es profesional y nunca sabes si lo que oíste es verdad. En vez de eso, enfócate en tu experiencia individual y tus logros y en el por qué deberías obtener un aumento basado en tus propios méritos, no en lo que los demás están ganando.

10. No suministres demasiada información personal.

Idealmente, deberías intentar presentar tu propuesta de manera que se enfoque en las razones por las que mereces un incremento salarial, en vez de por qué necesitarías uno. Hay algunas cosas que están mejor si no se dicen cuando se habla de un aumento en el pago. A menos que tengas una relación de familiaridad excepcional con tu supervisor, es una buena idea evitar incluir razones personales –como el que tu esposa haya perdido su trabajo, que estés enviando a otro hijo a la universidad o el que una inversión esté yendo mal– y en lugar de eso mantén el énfasis en los méritos que has hecho para obtener un aumento, más que en las razones por las que puedas estarlo necesitando.


Qué esperar luego de haber solicitado un aumento

Aún cuando quieras saber de inmediato, no esperes una respuesta inmediata. Tu jefe, a menos que trabajes en una compañía muy pequeña, puede no tener la autoridad para darte un aumento aún si quisiera. Es probable que el asunto deba ser discutido con el departamento de recursos humanos y/o con otros jefes de la compañía.

No te sientas mal si tu propuesta es rechazada. Puede que simplemente no haya presupuesto para aumentos de sueldo, independientemente de cuán bien merecido lo tengas. Además, muchas compañías tienen políticas formales que determinan los salarios y los aumentos, así que puede que no haya flexibilidad para darte un aumento más que el ser elegible siguiendo ciertas pautas de la compañía.


Amadeus Jiménez Maestas

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Comments

Paola Olabuenaga Navedo     16 May 2018

Nunca he estado en esa situación... ha de ser un poco incómodo, pero si de verdad te lo mereces ¡arriésgate!