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Tu estrés en papel
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hombre, pensar, escribir, libro

¿No detestas cuando sabes que algo te está molestando, pero de alguna forma no logras encontrar la solución? ¿O cuando cierta situación te está estresando y no logras resolverla? La semana pasada tuve un ligero conflicto con la administración de una empresa. Estoy a la espera de un documento, y sé que el documento ya está listo, pero es necesario previamente realizar una cita para poder recogerlo, y no logro ponerme en contacto con la persona encargada de agendarme la fecha. He estado algo estresado por ello, pero hoy en la mañana después de hacer la última llamada de la semana y sin tener éxito me comunicaron que la persona estaría disponible hasta el lunes. Sé que debería de estar molesto y estresado; sin embargo, ya está hecho, sólo me tranquilizo y llamo el lunes. Algo tan pequeño puede ser tan estresante. Esta mañana, mientras platicaba con una gran persona, me recordó lo que en un momento de mi vida yo tanto solía decirle. No hay que estresarnos por asuntos que por más urgentes que sean, no tienen derecho a llenarnos los días con estrés del malo. Digo del malo porque hay estrés benéfico a su vez.

Seguro piensas que me he desahogado en este escrito, y la verdad es que sí lo he hecho, pero es una estrategia para enfrentarnos con el estrés que cargamos. Escribir aquello que nos estresa es una forma de sacar todo aquello que tenemos y de esta forma podemos visualizarlo más fácilmente. Esta estrategia nos permite reconocer aquel estrés y hacernos la pregunta, “¿de qué forma puedo solucionarlo?”. Mientras escribía podía redactar qué es lo que haré, lo cual es llamar la próxima semana, y así me despojo de aquello que tanto me afligía. En ocasiones tenemos tantas cosas que nos pueden hacer un mal, decisiones que debemos tomar y no saber qué rumbo tomar. Con el tiempo, me he dado cuenta de que la escritura siempre ha sido una forma en la que puedo afrontar a la vida, mis miedos, mis sueños, mi realidad. Plasmar en letras, en físico, aquello que me rodea, me permite entenderlo con mayor comprensión. Y es una estrategia que funciona y muchas personas lo hacen, tantos escritores han comentado que principalmente escriben para darle sentido, o coherencia, a sus pensamientos.

Una vez que se han escrito las situaciones que tienen un efecto negativo en nuestras vidas, podemos rescatar ideas sobre cómo haremos que desaparezca esa inquietud. Si por alguna razón no se logra encontrar una solución a nuestro estrés, lo mejor que se puede hacer es pedir ayuda, quizá alguien más pueda ayudarnos con eso que está causando tanto malestar en nuestras vidas. Es de sabios pedir ayuda, siempre lo he creído. También no se trata de únicamente solucionar la situación, sino encontrar la razón desde la raíz, y ver qué se puede hacer para que ese mismo detalle no nos vuelva a estresar en un futuro. Quizá lleguemos a la conclusión de que es uno de nuestros hábitos los que nos llevan a una situación de estrés. Quizá sea una persona en nuestras vidas quien constantemente está bombardeándonos con situaciones estresantes; o quizá sea algún pensamiento, pero cuidado, porque los pensamientos tarde o temprano se transforman en acciones y después en hábitos.

He comprendido que los pensamientos en ocasiones son los que se pueden convertir en nuestros peores enemigos, es necesario poder domesticarlos, vivir con ellos, sentirlos, mas no dejarlos que nos controlen. La mente es como un mar, con la más mínima tempestad, la marea pierde el control. Te invito a que escribas hoy tres situaciones que actualmente estén teniendo un efecto estresante en ti y trata de encontrar posibles soluciones a ello. Yo sé que tú puedes. Saludos.


Abraham Aragón

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Comments

Rebeca Aragon Obrado     24 May 2018

Este artíçulo me recordó al episodio de Es tan Raven en el que su mamá le escribe una carta de odio a su jefe para, igual que tú, dejar salir sus sentimientos y accidentalmente se la entrega