Go Back

Comprende la religión para ser libre

religión-signos-oración-diferencia

El desarrollo de la vida humana es un proceso al que se dedican múltiples disciplinas de las ciencias humanas y sociales, entre ellas, la educación y la psicología. Es en esta última donde se estudian los trastornos y complejos que como humanos estamos propensos a padecer, en muchas ocasiones, por circunstancias ajenas a nuestro control. Cuando decimos lo anterior nos referimos a eventos en los que nosotros no podemos intervenir, ya sea porque no tenemos la capacidad de hacerlo, o también porque ni siquiera sabemos que deberíamos de hacer algo. En este artículo vamos a tratar este último tema: los peligros de combinar la ignorancia y la religión.

Cuando nacemos, pasan los años y nos convertirnos en niños traviesos que lo único que quieren hacer es brincar, jugar, comer y perder el tiempo. Sin embargo, es también en este período tan temprano de nuestra vida que comenzamos a formar nuestras primeras ideas sobre lo que es el mundo, la realidad, la existencia y en sí todo lo que nos rodea.

Dentro de esta formación de nuestras primeras concepciones de lo que es y no es el mundo, hay diferentes instituciones que sirven como mediadores de nuestro alrededor, llegando en muchas ocasiones a desempeñar una función estructural muy perversa: el adoctrinamiento. Esta práctica se da en todas partes: en la familia, en la escuela, en la sociedad misma.

Al estar inmersos en la vida social y compartir un tejido cultural con la comunidad que nos rodea, estamos siendo constantemente “formados” por el medio a nuestro alrededor, aprendiendo lo que es y no es correcto, lo que se puede y no se puede hacer, lo que está prohibido y lo que es permitido.

Es en este conjunto de estructuras que hay una institución cuyo impacto en nuestra forma de percibir la vida y la muerte cobra especial relevancia: nos referimos, por supuesto, a la iglesia. Cualquiera que haya nacido en el seno de una familia católica, cristiana y ya ni hablar de puritanos, sabrá de antemano el fuerte yugo que se le impune a uno como individuo desde los primeros años de edad.

Nacer en una familia de este tipo tiene serias implicaciones. Fuera de los repetitivos y aburridos rituales que implica ir a la iglesia, hacer la comunión, rezar un padre nuestro y los miles de ejemplos que hay de sobra, nacer en una familia con un profundo arraigo religioso provoca que desde temprana edad comencemos a interiorizar las normas que se dictan desde la moral de la misma.

¿Qué queremos decir con esto? Pues que si según la biblia está prohibido tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, crecerás con esta idea implantada desde que eres niño, sin posibilidades de defenderte contra la ideología que tus padres decidieron inculcarte.

¿Por qué decimos que no hay posibilidades de defenderse? Pues porque cuando somos niños no hemos desarrollado una conciencia crítica ni racional suficiente para discernir de entre lo que nos dicen que es correcto e incorrecto, y tampoco somos suficientemente maduros para valernos por nosotros mismos, por lo que estamos a la merced de las ideas que nos llegan de fuera; no somos, pues, libres de escoger nuestro propio sistema de creencias.

Aquí cabría hacernos una pregunta interesante: ¿Cuántas vidas no se arruinan por culpa de la religión? ¿Cuántas personas no reprimen hasta sus deseos más profundos por culpa de esta institución? Es aquí cuando debemos privilegiar la importancia de formar a los seres humanos a partir de una educación que los libere de los diferentes yugos que les son impuestos desde pequeños.

Ya lo decía Paulo Freire, tenemos que promover una “pedagogía de la liberación”, que nos sirve de herramienta para cuestionar las normas, prejuicios, morales y valores que nos son inculcados, contra nuestra voluntad, desde temprana edad. Sólo así podremos ser seres verdaderamente libres. Un primer paso para iniciar este proceso de libertad es comprender la religión: cómo funciona, con qué objetivo fue creada, quién se beneficia de ella.

Sólo utilizando el pensamiento crítico para cuestionar a este tipo de doctrinas dogmáticas podremos comprender a cabalidad a la religión, y con ello, soltarnos de uno de los yugos milenarios que venimos arrastrando como humanidad desde que Dios creó el cielo y la tierra (un chiste para cerrar pues). 


Dogo Filósofo

Create your own

Comments

Alison Ruigomez Bellera     7 November 2017

La religion es un tema delicado, difícil y la verdad no es algo que es tan importante en nuestros días.

Laura Patricia Mateo Rojo     3 November 2017

Las religiones ya son mas como negocios, ya exigen dinero, en estos tiempos la gente esta cada vez mas pobre para seguir dando diezmos, estoy de acuerdo si tu eres alguien que tiene estas posibilidades adelante, pero piensa que el Vaticano es uno de los países mas ricos del mundo, si la iglesia necesita dinero que se lo de el Vaticano.

Miriam Juana Hernández Gerena     2 November 2017

Humm es algo interesante pero ya uno duda mucho de estas religiones.

Arturo Vega Estrada     2 November 2017

Uno tiene la religion que los padres nos dieron y pienso que por respeto a ellos la seguimos, pero cada vez se ven cosas tan feas con las religiones que nos hacen dudar si es una religion enfocada a Dios, o es mas un negocio y como tal cometen fechorías.

Veronica F. Barcena Rosagro     2 November 2017

Cuando sea un padre, dejare que mi hijo o hija crezca sin religión porque creo que no tiene la mentalidad para entenderlo. Si en algún día cuando sea mayor de edad se decide por una religión, voy a respectar su decisión.