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Cómo reforzar las reglas para los adolescentes
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La adolescencia es una etapa sumamente difícil para los padres. Los niños están comenzando a experimentar una serie de cambios a nivel físico y psicológico que resultan transformadores para su consciencia emocional, intelectual y social. Durante nuestra adolescencia, el pensamiento simbólico se vuelve mucho más complejo, y el modo en el que interactuamos socialmente con otros muestra un fuerte cambio cualitativo.

Todo esto hace que se desate una fuerte necesidad de independencia en todos los campos de la vida. En consecuencia, el ser humano adolescente busca una manera de afirmar su identidad y desarrolla comportamientos que pueden resultar peligrosos. Algunos de estos pueden estar relacionados con el abuso de drogas, el sexo sin protección o el manejo imprudente de automóviles. ¿Qué pueden hacer los padres en estas circunstancias? Este artículo aporta algunos consejos al momento de aplicar una sana disciplina adolescente:

1. Mantener un conjunto de reglas básicas que resulten claras y precisas:

Es importante que los padres mantengan un reglamento básico, con el fin de que el adolescente sepa de manera explícita qué tipo de conductas están permitidas o cómo están permitidas. Estas deben estar precisadas con claridad y exactitud, de tal manera que no haya espacios de duda o queja en caso de que no sean cumplidas. Este reglamento constituye una excelente manera de prevenir cualquier tipo de falla comunicacional entre padres e hijos.

2. Explicar el motivo por el que se han dado ciertas reglas:

El cerebro se desarrolla mucho durante la adolescencia, tal y como había comentado anteriormente. El efecto de esta evolución en el sistema nervioso hace que los adolescentes muestren una mayor sofisticación en sus capacidades de razonamiento y pensamiento. Por lo tanto, es poco probable que una orden seca sea acatada ciegamente. Los adolescentes suelen querer conocer el porqué se les está negando hacer ciertas cosas.

Lo mejor que pueden hacer los padres en estas circunstancias es tratar a sus hijos como seres inteligentes y racionales. Eso no sólo aumentará las probabilidades de que sus hijos interioricen tales razones y decidan seguir el reglamento propuesto, sino que creará un canal de comunicación entre ambas generaciones y desarrollará una dinámica familiar que aliente el pensamiento crítico y el diálogo entre sus miembros.

3. Reforzar conductas incompatibles con el comportamiento indeseado:

Una manera de prevenir que se lleven a cabo comportamientos indeseados, es instaurar y reforzar conductas que sean incompatibles con estos. De esa manera, no hará falta tener que llegar al momento de aplicar un castigo. La creación de hábitos positivos resulta mucho más convincente, saludable y persuasiva que la pura aplicación de sanciones. Asimismo, estos hábitos deben ir acompañados de una explicación teórica que le ayude al adolescente a comprender por qué estos son importantes.

Por ejemplo, si lo que se quiere es que el adolescente no conduzca de manera imprudente (bajo el efecto del alcohol, viendo su celular, o llevando a cabo algún otro tipo de actividad peligrosa detrás del volante) se podría tratar de desarrollar en él la idea y la costumbre de conducir con cuidado.

4. Aplicar castigos de manera congruente e  inmediata a la infracción:

En algunas ocasiones es inevitable usar castigos cuando se han roto reglas que estaban claramente definidas. La pregunta es cómo aplicarlos para que estos sean máximamente efectivos. Aquí ofrezco dos aspectos que deberían ser considerados: congruencia e inmediatez.

Los castigos deben corresponder con el tipo de infracción, de tal forma que todos puedan estar conscientes de cómo se ejerce la disciplina familiar. Si los castigos se aplican sin ningún tipo de coherencia con respecto a su gravedad, o se imponen arbitrariamente, se fragmenta la confianza y la comunicación entre padres e hijos. Lo mejor es que se sepa con cierta claridad cuáles son las consecuencias de desobedecer determinadas reglas.

Por otra parte, los castigos deben ser inmediatos para que tengan un máximo nivel de efectividad. Cuando se sanciona a una persona mucho después de que haya incumplido con una norma, el castigo pierde una parte de su poder, tal y como han mostrado numerosos experimentos psicológicos.

Estos son algunos consejos para tratar con la conducta adolescente. ¿Cuáles serían los tuyos?


Un Dasein cualquiera

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Comments

Taciana Bañuelos Sauceda     4 April 2018

Tratar con adolescentes puede ser una tarea difícil, pero ellos también ponen de su parte cuando tú se los permites. Muchas veces los apartamos diciéndoles que las cosas deben de ser de un sólo modo, cuando ellos, como los niños, están explorando su personalidad y la sociedad que los rodea.