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Cómo respirar al ejercitarse

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Respirar es indispensable. Pero es bien sabido que la gente en su mayoría no sabe cómo respirar de manera adecuada al ejercitarse. Es por ello que en Quebusca te presentamos cómo mejorar tus hábitos respiratorios mientras realizas ejercicios de fuerza tales como levantamiento de pesas o entrenamiento con el propio peso.

Es vital entender que al respirar hay dos componentes del cuerpo activos: los pulmones y el diafragma. El diafragma es un pequeño que se ubica debajo de los pulmones, compartiendo espacio con ellos en la caja torácica. Al respirar, este se contrae y permite que la caja torácica se expanda, de modo que los pulmones pueden abarcar más espacio, llenándose de más aire, y por ende proporcionando mayor energía y reducción del dolor al realizar un esfuerzo.

Vale preguntar: ¿no es eso algo que pasa naturalmente? Claro, pero lo que mucha gente no sabe es que podemos acentuar este proceso. ¿Y cómo lo hacemos? ¡Fácil!

Primero, ubicamos el diafragma, respirando normalmente y palpando debajo de nuestros pulmones para ubicar esta parte que se contrae y se expande con cada inhalación y exhalación, respectivamente. Hecho esto, podemos pasar a presionar un poco con los dedos al inhalar, para permitir mayor entrada de aire a los pulmones.

Al ejercitarnos, lo ideal es empezar a contraerlo a voluntad, hasta que se haga para nosotros una segunda naturaleza, pues de la misma manera que al entrar por primera vez a un gimnasio tuvimos que aprender a sentir y concentrarnos en la contracción y relajación de cada músculo para asegurarnos de estar trabajando la parte correcta del cuerpo, tenemos que aprender a concentrarnos un poco también en contraer el diafragma durante cada respiración.

Esto puede resultar difícil al principio, pues trabajar con series es de por sí exigente, pues requiere concentrarse en mantener la postura correcta, contar el número de repeticiones que llevamos, concentrarnos en el músculo… Sin embargo, esto no es malo, ya que quien aprende a concentrarse durante el ejercicio, lo traspasa a otras actividades. Aprendemos a “estar presentes”, en lugar de estar pensando en la serie que veremos esta noche o en el chisme que nos contaron esta mañana.

Dominado este proceso, nos queda un paso: inhalar y exhalar en el momento correcto. La manera correcta de respirar durante ejercicios que exijan repeticiones es siempre inhalando mientras hacemos la preparación para el ejercicio, expulsando el aire lentamente mientras hacemos la parte que exige esfuerzo. Un ejemplo sería al hacer una lagartija o una sentadilla: respiramos “al bajar”, para, una vez listos para hacer el esfuerzo de levantar nuestro propio peso, exhalar el aire, aprovechando el efecto analgésico que tiene el oxígeno, de modo que el estrés corporal relacionado al esfuerzo disminuya.

Integrado esto a tu rutina de ejercicios, notarás un cambio drástico en tu manera de ejercitarte: dolores de cabeza que podrían ser provocados por tus malos hábitos con los tiempos desaparecerán, sentirás menos dolor y cansancio y tu concentración en general aumentará.


Dogo Filósofo

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Comments

Deborah J. Albarado     5 December 2017

Que interesante estoy de acuerdo con hacer ejercicios de respiración antes de empezar una rutina.