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No fui yo, fuiste tú

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Los dolores siempre se van. Si un mosquito te pica en un brazo o en una pierna, pasan unos días y desaparece el dolor. Si te caes o si te lastimas, después de unos días ya no sientes nada. Ojalá así sucediera con el amor. Aquel tema tan distinto de los dolores corporales, porque el amor es un dolor del alma. Tan profundo como intenso y tan volátil en su duración.

Yo creí siempre, que ella era el amor de mi vida, la que estaría a mi lado el resto de mi vida. Le creí sus palabras, le creí cuando me abrazaba y me besaba. Le creí sus «Te amo».

Llevábamos 2 años juntos, habíamos pasado por muchas cosas juntas, como algunas excursiones a otros estados del país, viajes a la playa, cenas familiares, hasta planeábamos tener un hijo cuando cumpliéramos 3 años, y no faltaba mucho. Unos días después de aquellos planes fue cuando todo comenzó a ponerse mal.

Caminábamos alrededor del parque, habíamos ido a visitar a su familia pues se acercaba el cumpleaños de su hermana y queríamos prepararle una fiesta adecuada. De regreso pasamos por un helado y, mientras yo disfrutaba del mío, ella me dijo:

- Creo que sería mejor que no asistieras a la fiesta.

Yo me quedé sin palabras ante semejante oración. No me dolió que lo dijera, me dolió que esperara después de haberlo planeado.

- ¿A qué te refieres?

- A la fiesta de mi hermana. Creo que sería mejor que no vinieras.

- ¿Por qué? No entiendo porque me lo dices ahora.

- No es fácil decírtelo, en realidad aún no estoy seguro de decirlo, pero… -suspiró y después continuó- creo que debemos terminar.

Por segunda vez me quedé sin palabras. Ella me veía sólo unos segundos y después bajaba la cabeza. Evitaba verme por mucho tiempo a los ojos, así que le dije eso mismo.

- Mírame a los ojos y dímelo otra vez. Quiero escucharlo sólo una vez más.

Y sí me miró, y me lo dijo, pero también se asomaron unas lágrimas que reflejaban que ella misma estaba confundida. Aun así logró mencionarme que teníamos que separarnos. Yo quería llorar también, pero tenía que mantenerme fuerte para conocer sus razones.

- Muy bien, ahora dime por qué. ¿Qué fue lo que dejé de hacer o lo que hice?

- No fue lo que hiciste o dejaste de hacer, fui yo, siempre fui yo. Nunca llegué a quererte como siempre te lo decía. Creí que después de dos años llegaría a sentir algo por ti, pero no. Esperé y esperé para que pudiera sentir algo, pero no. Simplemente fue eso. No te amo. Ni siquiera te quiero.

Otros segundos más de silencio. La tercera vez que me dejaba sin articular palabra. Y era normal, esas noticias siempre dejan un nudo en la garganta, son como un golpe, no al estómago, sino al corazón, como si te lo oprimieran hasta que dejara de moverse. Como si quisieras gritar, pero la misma sorpresa te hiciera callarte.

- No puedo creerlo. ¿Tuviste que esperar más de dos años para decírmelo? No te entiendo. Hasta habíamos hablado de tener un hijo, ¿cómo demonios puedo seguir con esa imagen?– Sentía vacío mi estómago, sentía mi corazón más oprimido y los ojos llorosos, pero resistí un poco más– La neta, puedes irte a… bueno, eso ya no importa. Sólo espero que tú no sufras lo que duele esto. O quien sabe.

Ella se sentó en una banca y yo me fui. Caminé hasta mi casa, cerca de hora y media, a pesar de que mis piernas parecían hilos a punto de romperse. No sabía qué pensar. Sencillamente quería dejar mi mente en blanco y seguir con mi vida, pero era difícil.

Llegué a casa y lo primero que hice fue tumbarme en mi cama y llorar. No de tristeza sino de pérdida. Por haber perdido a alguien a quien yo sí quería. Aunque ella no a mí. ¿Cómo hacer desaparecer el amor que aún vive en mi corazón? ¿Cómo sanar el lamento que mi alma tiene aún después de semanas? No es fácil olvidar. No es fácil curarse de un dolor así. Ya quisiera que fuera algo físico, pero no, es más profundo y duradero.

Y aún me hago daño extrañándola, mirando sus fotos, recordando lo que fue, aunque no en su plenitud.

Le creí sus palabras, le creí cuando me abrazaba y me besaba. Le creí sus «Te amo»...


Thomas Walker

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Comments

Mercedes Marquez Manota     30 October 2017

A si es, los dolores siempre se van, tarde o temprano.

Mercedes Marquez Manota     30 October 2017

A si es, los dolores siempre se van, tarde o temprano.

Melissa Martha Mora     27 October 2017

Dicen por ahí un clavo saca otro clavo, inténtalo.

Miriam Juana Hernández Gerena     26 October 2017

Que triste casi se me salieron las lagrimas, me imagino como se debe sentir alguien cuando esto pasa.

Rebeca Aragon Obrado     25 October 2017

Que triste, pero a todos nos pasa, solo hay que ser positivos y no pensar en nada negativo y seguir adelante.

Alison Ruigomez Bellera     24 October 2017

Esto es muy triste cuando se termina una relación y mas cuando pensabas que era para toda la vida y te imaginabas con una familia propia y de repente se termina.

Deborah J. Albarado     24 October 2017

Mucho ánimo las cosas pasan por algo, tal vez no era la mujer para ti.

Aileen Rivera Diaz     24 October 2017

Si entiendo ese dolor, creo que a todos nos pasa tarde o temprano, solo hay que pensar que esa no era la persona para nosotros y que después la persona correcta llegara.