Go Back

Perder y recuperar tu fe en la vida

Que-busca-playa-atardecer

Nada nos separa más de nuestro malestar espiritual y psicológico que nuestra pérdida de fe en la vida. Cuando estamos en contra de la vida, nos adentramos al camino de la muerte, el cual inevitablemente nos daña y a la vez perdemos vitalidad  y reverencia a la vida. El daño en todos los casos puede ser temporal e irreparable o durar toda la vida.

¿Cómo perdemos nuestra fe en la vida?

Casi siempre una experiencia de pérdida es la que destruye nuestra fe en la vida. Tal vez perdimos a alguien amado, un trabajo, una amistad, perdimos nuestra salud, fallamos en un objetivo o perdimos nuestra direccion o propósito. Cuando perdemos la fe en la vida, ya no creemos en la vida. Tampoco creemos que la vida será amable con nosotros. Una vez que consideramos nuestras pérdidas insoportables, injustas e inaceptables, corremos el riesgo de fracturar esa buena relación con la vida. “Pero no hay mucha diferencia si se tiene fe en una persona o Dios, que se hace añicos. Siempre es la fe en la vida, en la posibilidad de confiar en ella, o tener confianza en ella, la cual esta rota” — Erich Fromm

¿Qué pasa cuando perdemos la fe en la vida?

Las consecuencias obvias de perder nuestra fe en la vida es el amor a la muerte. Esta asociación con la muerte tiene muchas características:

  • Ocurre una contradicción de nuestras creencias, visiones y actitudes. La rigidez acompaña esa contracción que nos mueve a pensar en el bien y el mal, y ser propenso al cinismo y la amargura.
  • Aparece una buena relación de amor fracturada. Esa posibilidad de amar y ser amado se desvanece, y la reemplaza  la idea de que el amor perdió el poder de influenciarnos. La impotencia y la desesperanza acompañan a esa importante pérdida que nos deja con una clase de amnesia sobre vivir con el corazón.
  • Se desencadena una propensidad predatoria donde nos volvemos más capaces de actuar violentos contra otros y/o nosotros mismos. Cuando se dirige la violencia hacia nosotros, se manifiesta como un odio a uno mismo.
  • Se establece la apatía y la indiferencia, al disminuir nuestra motivación para aprender. El aprender se experimenta como una pérdida de tiempo y energía.

¿Cómo recuperamos la fe en la vida?

Hay muchos acercamientos al recuperar nuestra fe en la vida.

En vez de estar en la posición de “víctima”  al describir todas las cosas horribles que la vida hace o es, solo di la historia de tu pérdida de fe. Cuando contamos la narración de nuestra pérdida en la fe a las personas en las que confiamos, nos miran como un agente activo, la persona que perdió la fe en vez que la persona que la vida destruyó.

Mientras contamos la historia de nuestra pérdida en la fe nos enfocamos en esas pequeñas partículas de fe que nos dejaron en una crisis de fe.

Empieza activamente a afligirte por la pérdida que sacudió nuestra fe en la vida, especialmente la tristeza y el enojo.

Empieza a aprender lentamente sobre uno mismo y la pérdida desde la vida en vez solo protestar por la  pérdida.

¿Qué pasa cuando recuperamos nuestra fe en la vida?

La biofilia, o amor por la vida, es la consecuencia principal al renovar nuestra fe. Hay muchas características diferentes de biofilia:

  • Existe una expansión de creencias, visiones y actitudes. Hay una inclusión hacia  nuestra experiencia, la cual fue marcada por la tolerancia, la consideración y la aceptación.
  • Nos sentimos bendecidos por la vida, no maldecidos. Sentimos una mayor gratitud  y somos más propensos a ser generosos.
  • No esforzamos por amar y ser amados. El vivir con el corazón es una prioridad que vale la pena seguir toda la vida
  • Experimentamos que somos pacificadores dispuestos a dar compasión a otros y a nosotros mismos.
  • Nos volvemos más curiosos, nos preguntamos qué queremos en nuestra vida y qué pide la vida de nosotros.

No es necesario que nos quedemos atrapados por la pérdida de fe. Podemos nombrar nuestra experiencia y abordar la pérdida que nos puso en mala fe. Eso es por que la vida se basa en el cambio, tenemos una relación constante con algo que terminara y luego algo más que empezará. Cuando tenemos una pérdida de fe, aprendemos mas de la relación que tenemos con la muerte, la cual nos tira lejos de la vida. Podemos recuperar la biofilia al responsabilizarnos por la pérdida de fe en nuestra vida y  afligir nuestras pérdidas.


Ovidio Toro Griego

Create your own