Go Back

No temeré mal alguno

QueBusca-Iglesia-Misa

Un hermoso y soleado domingo por la mañana, todos en el pueblito se despertaron temprano y fueron a la iglesia local. Antes de que comenzara la misa, las personas se sentaron en los bancos de la iglesia y hablaron de sus vidas, de sus familias, etc.

De repente, el altar estalló en una gran explosión, ¡y apareció Satanás! Todos empezaron a gritar y a correr hacia la salida, pisoteándose los unos a los otros en su determinado esfuerzo por huir de la maldad encarnada.

Rápidamente, todos evacuaron la iglesia excepto un hombre, quien estaba sentado como si nada en su banco, parecía que no le importaba el hecho de que estaba cara a cara con el peor enemigo de Dios. Esto confundió un poco a Satanás.

Satanás caminó hacia el hombre y le dijo:

-Oye, ¿qué no sabes quién soy?

El hombre le respondió:

-Sí, claro que lo sé.

Satanás, aún más confundido, le dijo:

-Bueno ¿y no me tienes miedo?

El hombre, calmado, contestó:

-No, por supuesto que no.

Satanás, ahora perturbado, le dijo:

-¿Y por qué no me tienes miedo?

Y el hombre le respondió:

-Bueno, he estado casado con tu hermana por más de 25 años. ¿Qué tan malo puedes ser tú?


Eira Regalado Cavazos

Create your own