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Cómo complicar las amistades con las redes sociales

Chica-teléfono móvil-chateando

Desde hace un tiempo siento que cometí un error con un amigo en las redes sociales. Estaba en un escenario bastante estresante y decidí comentar sobre una publicación que había hecho él. Error. Por un momento pensé en disculparme y realmente quería llevarlo a cabo, pero lo postergué hasta que se me hizo incómodo recordar ese comentario para disculparme y, nuevamente, volví a comentar otra publicación como si nada hubiera pasado. No conforme con que sentía una carga todavía por no haberme disculpado, decidí comentar un tema complicado y escabroso: mejor fórmula para enemistarme no podía encontrar.

Por esta razón les presento ahora esta breve pero consistente compilación de dos métodos de tres pasos para complicar sus amistades, cortesía de mis experiencias con las redes sociales.

El primer sistema desglosado es como sigue:

Paso 1: Agreguen a sus amigos (nuevos o poco conocidos) a cualquier red social.

Paso 2: Comenten de manera descuidada una de sus publicaciones para que parezca que los insultan.

Paso 3: Vuelvan a comentar como si nada hubiera pasado en una de las publicaciones futuras más escabrosas que encuentren de ese contacto.

Pero claro, también hay otras maneras de arruinar las amistades que apenas se van construyendo.

El segundo método, avalado por mí y otras personitas a las que conocí hace unos años, se desglosa como sigue:

Paso 1: Conéctense en las redes sociales con los amigos

Paso 2: Comiencen a asistir a cursos o talleres que imparten

Paso 3: No comenten nada ni envíen un mensaje, a pesar de tenerlos agregados, y desaparezcan antes de terminar el taller.

Si hace unos años sentía que iba saliendo del agujero de la asocialidad y empezaba a llevarme mejor con mis congéneres, el día de hoy no puedo más que sentir que me encontré con un hoyo en el camino hacia la sociabilidad que se califica de normal en las personas. Por eso y otras cosas, a veces considero que sería bueno volver a terapia, eso o regresar a mi cueva y olvidar que hay gente afuera.

Curiosamente al principio para mí era más fácil comunicarme a través del internet, pero conforme pasan los días se me hace cada vez más complicado. Tal vez no deba tomarme las cosas tan en serio, como algunas otras veces lo he dicho o pensado, o deba sanear de algún modo mi relación con las redes sociales (seleccionando con más cuidado a mis contactos por ejemplo), pero por ahora la situación me tiene agotada mentalmente y siento que casi cada letra que escribo en comentarios o publicaciones me deja vulnerable. Será el sereno quizás...

Aunque no prometo nada, espero poder volver a tratar el tema con un par de métodos más para resolver este tipo de conflictos, ahora que si nada de lo que tengo en mente funciona, entonces les aconsejo que utilicen sabiamente lo que acabo de plantear como método y les pido que no lo usen en un ataque de ira con gente que realmente aprecian. ¡Qué complicada es la vida y qué complicada es la gente!, pero a seguir con la convivencia en persona y en las redes sociales, que no queda de otra.


Elisa E.

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