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Creando un México nuevo, ¿para quién?

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El otro día me reuní con una amiga a las afueras del Museo Jumex. Visto que la zona es una que no suelo visitar con frecuencia y el ambiente también me es ajeno a mis trajines comunes, el simple hecho de observar desde el camión los adornos y las plazas fue suficiente para que mi cabeza comenzará un proceso de pensamiento reflexivo.

Tampoco suelo mentir, por lo que confesaré cuál fue el detonante principal para mi reflexión. En una de las plazas observé un adorno que tenía la frase “#UnidosSomosMéxico” y me quedé pensando en las personas que conozco que pertenecen al mismo tipo de círculos que suelen caminar y trabajar por esos lugares: gente con mucho poder adquisitivo cuya mente suele estar en los negocios casi a cualquier hora del día y a los que, probablemente, les sea más familiar que extraordinario un encuentro con personajes como Carlos Slim y otros señores igual o más influyentes.

Debido a circunstancias de la vida hay un par de personas a las que conozco de manera bastante particular por lo que de repente me apareció en la mente que muchas personas en esos círculos sí buscan crear cambios en la sociedad, ayudan a los que pueden y, muchas veces, buscan impactar en la sociedad en un buen modo.

Todo ello, no obstante, puede dejar de tener sentido si los cambios de actitud y las propuestas se mantienen sólo dentro de ese círculo o estrato social. Inmediatamente me llegó a la mente mi tesis, no porque sea lo único presente en mi mente sino porque el Renacimiento, época en la que se ubica la obra que estudié en mi tesis, significó una época de cambio en el pensamiento pero sólo en un estrato específico y para un grupo selecto de personas.

Las analogías se me dan casi de forma automática, como también a veces las rimas, y no puedo más que pensar que estamos ante una situación que tiene mucho material para crear un cambio, pero no sé qué tanto pueda impactar el cambio a todos los sectores de la sociedad. Algunos afirman sin dudar que estamos en una época de transición y que las generaciones que estamos ahora viviendo y permitiendo que la sociedad siga en su movimiento incesante figuraremos dentro de los libros de historia. No pongo en tela de juicio que los tiempos sean de coyuntura, pero no sé qué tan grande sea el impacto de la misma.

Apenas en los primeros párrafos de este artículo me viene a la mente la información que alguna vez leí en el portal de la BBC, los ricos de algún modo parecen estar evolucionando biológicamente de un modo distinto y no sé qué tanto esto se pueda relacionar con la reflexión que apenas escribí. No hay manera de negar que quienes gozan de una situación acomodada, económicamente hablando, tienen muchas más posibilidades en el horizonte desde su infancia y hasta los primeros años de la edad adulta temprana.

El que la socialización la lleven a cabo en ciertos lugares y que sus actividades se limiten a un rango de experiencias también fomenta que haya menos variabilidad y que al pensar en gente adinerada también nos llegue a la mente la idea de que están alejándose cada vez más de las costumbres y modos del hombre de clase media. Aunque todavía no suceden cosas como las que algunos autores plantearon en sus ficciones, en donde la división es tajante (como que los ricos vivan en edificios construidos en los aires y los de clase media y baja en la superficie de la tierra), muchos de los beneficios y cambios parecen estar disponibles sólo para unos cuantos.

Yo por mi parte, que pertenezco más a la clase media baja, haré lo posible por implementar nuevas formas de organización y emprendimiento desde mi nivel y buscando jamás perder la visión de que los cambios deberían poder beneficiar a todos los que quieran participar de ellos y no sólo a los que sean igual que yo. Claro, si no hay nada más que pueda hacer y las diferencias se van haciendo cada vez más grandes, voy perdiendo fuerza o simplemente me desilusiono de una forma extraordinaria de la gente, siempre podré cantar como la señora que lavaba ropa en ese libro tan conocido de George Orwell.


Elisa E.

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Comments

Sierra Lojan Donaldson     13 November 2017

Si es muy cierto de todo esto todos tenemos la culpa por dejar a los corruptos y ladrones administrar nuestro país.

Mercedes Marquez Manota     13 November 2017

Todos le echamos la culpa a alguien mas, pero todos nosotros tenemos la culpa por dejar que los corruptos gobiernen nuestro país.

Laura Patricia Mateo Rojo     10 November 2017

Creando un país mas corrupto, sucio, abandonado, contaminado para las nuevas generaciones es lo que en realidad estamos haciendo.

Jacinta Chalco Oliveri     10 November 2017

A mi me causa mucho frustración porqué México es un país con muchos recursos y riquezas pero porqué esta siendo mal manejada por el gobierno, no estamos progresando.

Marcus Ortiz Romero     9 November 2017

@rebeca parte del problema también es la falta de los mexicanos para actuar y hacer algo para evitar que los políticos nos roben.

Rebeca Aragon Obrado     8 November 2017

Todo el problema de aquí es muy sencillo "los politicos ratero".

Juan José Perez Gonzalez     8 November 2017

Faltó mencionar también la corrupción de los partidos políticos. Por ejemplo busquen "la estafa maestra" en el internet.

Luis Camacho Rodriguez     8 November 2017

El problema en México son los partidos políticos que se dan presupuestos ilimitados, para el año siguiente el presupuesto de los partidos políticos es casi 12 mil millones de pesos. Es una cantidad absurda en mi opinión.

Alison Ruigomez Bellera     7 November 2017

Si estoy de acuerdo, deberíamos aportar algo a la sociedad no importando el nivel al cual pertenezcamos, y también admiro a varias personas de la clase alta que hace mucho para ayudar, pero desgraciadamente no son muchas.