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Los cómo y por qué de los accidentes cardiovasculares
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salud, corazon

Los Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) constituyen una de las primeras causas de dispacacidad. Como sábras existen muchos c de nuestro cuerpo que podemos reemplazar, pero el cerebro no es uno de ellos. No te alarmes, con prevención todos podemos evitar un ACV y aún así quienes hayan sufrido un ataque de este tipo y fue atendido por médicos a tiempo, puede recuperarse completamente.

 

El doctor Gabriel Persi, Jefe del Área de Neurología Vascular del Instituto de Neurociencias Buenos Aires, en Argentina, explicó que este tipo de accidentes suceden “Cuando la sangre que llega al cerebro no es suficiente, ya sea porque una arteria se tapa o bien se rompe, ocurre un ataque cerebral. Así, cuando la natural circulación sanguínea al cerebro se interrumpe o se ve disminuida, comienza la aparición repentina de síntomas neurológicos, que pueden generar cuadros de parálisis de miembros o trastornos en el habla, provocando hipertensión arterial, entre otras consecuencias. En pocas palabras un ACV es provocado por la rotura o el taponeamiento de una arteria cerebral, es decir por una falta de irrigación de sangre en el cerebro.

Para ser más específicos un ataque de esta tipología sucede cuando una parte del cerebro no recibe el oxígeno necesario, es alli que comienza a morir. Existen dos tipos de ataques. El más frecuente es el isquémico, que se produce cuando se bloquea una arteria por un coágulo de sangre. El otro es el hemorrágico, que se debe a la ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro.

Si bien este tipo de accidentes no discrimina sexo ni edad afecta más a mujeres que a hombres. De hecho, 6 de cada 10 muertes por ACV se producen entre la población femenina, y el riesgo se incrementa en las mayores de 50 años. Últimamente, según científicos argentinos, el número de casos en adultos jóvenes y adolescentes aumentó debido al abuso de psicoestimulantes, tabado, alcohol y drogas.

Entre los factores de riesgo se encuentran los inmodificables (haber tenido un ataque previo, la edad, los antecedentes familiares) y los modificables, como la hipertensión arterial (presente hasta en el 80 por ciento de los pacientes con ACV); el tabaquismo (que aumenta cuatro veces el riesgo de padecerlo); la diabetes; enfermedades cardiovasculares; arritmias cardíacas; algunos tipos de dolores de cabeza; la obesidad; el sedentarismo; los trastornos respiratorios del sueño y el estrés.

Según el Dr. Francisco Klein, director del centro de Accidente Cerebrovascular de la Fundación Favaloro, las posibilidades de que una persona sufra un ACV aumentan cuando los factores inmodificables y modificables se complementan, y las posibilidades se reducen cuandos los aspectos modificables son prevenidos, controlados y tratados.

Algunos de los síntomas de posibles ACV son: dificulta para hablar, vértigos, adormecimiento de la cara, mareos, dificultad y alteración para pronunciar palabras y/o hablar. Otras cuestiones llamativas se encuentran vinculadas con dolores de cabeza intensos y no habituales, dificultad para movimientos de coordinación y/o motrices, complicaciones con la visión incluyendo falta de la misma en un ojo o visión borrosa.

Si alguna de estas complicaciones se hace presente en tu vida, es crucial asistir a un médico y prevenir daños mayores en el cerebro tales como coordinación y movimiento de nuestro cuerpo hasta actividad psíquica e inclusive la muerte. Ante un caso o posible de ACV lo primero es llamar a una ambulancia, evitar movilizar o desplazar al paciente y/o medicarlo. Lo ideal es que permanezca recostado.

El tiempo es crucial: el Dr. Pedro Lylyk, neurocirujano, director general de Clínica Sagrada Familia, por cada minuto que una persona no recibe la atención adecuada cuando le ocurre un ACV pierde 1.9 millones de células neuronales, 14 mil millones de sinapsis, vitales intersecciones entre las neuronas y 12 kilómetros de fibras meilinizadas a través de las cuales se generan las funciones neurológicas".

Esta afección puede prevernirse controlando presión arterial, evitando el consumo de tabaco, prestarle atención a los trastornos del colesterol en nuestra alimentación, optando por desarrollar alguna actividad física , alejarte de situaciones que te proponen estrés y realizarte un chequeo médico en general por cuestiones de trombosis y embolias cerebrales aspectos que pueden ser tratados mediante medicamentos.

Lo ideal es siempre realizarte un chequeo médico y prestarle atención a tus cuerpos en todo momento.Cabe aclarar que quienes hayan padecido un ACV se pueden recuperar completamente siempre y cuando la atención médica sea rápida luego de la aparición de algún primer síntoma.El tiempo estimado no debe ser mayor a 3 horas.


Dayana Alfaro

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Comments

Aileen Rivera Diaz     3 May 2018

La gente se queja cuando una tragedia de estas ocurre pero SE PUEDE EVITAR comiendo bien y con un poco de ejercicio. A menos que tengas familiares que lo padecen, esto no es como el cáncer, por ejemplo, que muchas veces aparece de la nada.

Amadeus Jiménez Maestas     4 April 2018

Hay que poner especial atención a las recomendaciones si tenemos familiares con problemas del corazón, si somos sedentarios o tenemos sobrepeso. Un chequeo anual no nos hará mal, aunque no padezcamos ningún síntoma.