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Vivir más de 90 años no te condena a la enfermedad o la discapacidad
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Vivir-Enfermedad

¿Qué pasaría si pudieras vivir más allá de los noventa y todavía mantener una buena salud? Un nuevo estudio sugiere que esto podría ser posible, particularmente si posees buenos genes. “Las enfermedades crónicas no son una parte inevitable de la vejez” afirmó la Dr. Sofiya Milman, una asistente de profesor de medicina en el Colegio Albert Einstein de Medicina en la ciudad de Nueva York. “Un periodo extendido de buena salud puede acompañar una larga vida y es una meta alcanzable”.

Milman es uno de los autores de una investigación sobre la vejez auspiciada por el Instituto Nacional de la Salud en los Estados Unidos. Los estadounidenses están viviendo más que nunca. En el 2014, la esperanza de vida al nacer había alcanzado los casi 79 años, de acuerdo al Centro Nacional  de Estadísticas Sobre la Salud de los Estados Unidos. Un siglo antes, apenas alcanzaba los 54 años.

Pero las ganancias en la esperanza de salud, el período de tiempo en el que las personas viven con buena salud, no ha seguido el paso de la longevidad, notan los autores del estudio. Al contrario, una mayor esperanza de vida se ha asociado con discapacidades mayores.

Por supuesto, algunas personas se están saliendo del molde viviendo más allá de la esperanza de vida, sobreviviendo casi al límite de la esperanza de vida y pasando menos años enfermos y discapacitados. ¿Cómo lo logran?

Usando información de otros dos estudios previos, los investigadores de la Universidad de Boston y Albert Einstein examinaron si las personas experimentaban los mismos retrasos en el comienzo de las enfermedades y discapacidades antes de la muerte.
Un estudio, El Proyecto de la Longevidad Genética, incluía a judíos Ashkenazi que a la edad de 95 años vivian independientemente. Para comparar, el estudio también incluyó un grupo de judíos Ashkenazis más jóvenes que no contaban con historia parental de longevidad.

El equipo de investigación también obtuvo información del Estudio Centenario de Nueva Inglaterra, que incluye personas de 100 años de edad residentes de ocho pueblos en el area de Boston, asi como en Inglaterra, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda. Este estudio también incluía personas sin una predisposición familiar a la longevidad excepcional para comparar.

Después compararon la salud de 439 personas longevas y sus 696 y algo contrapartes más jóvenes de 53 a 93 años del Proyecto de la Longevidad Genética con la salud de 1,498 participantes longevos y sus 302 contrapartes, de 49 a 89 años del Estudio de Centenarios de Nueva Inglaterra.

Para ambos conjuntos de comparaciones, los investigadores monitorearon el rango de edad en el que a las personas les daba cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, presión alta, osteoporosis y ataques cardíacos. El Alzheimer no fue incluido pues el Proyecto de la Longevidad Genética no recolectaba esa información, de acuerdo a lo explicado por Milman.

Remarcablemente, los participantes de mayor edad en cada estudio experimentaron enfermedades y discapacidades más adelante, resultado un periodo más corto de enfermedad antes de morir, comparado con los grupos de adultos más jóvenes. Los investigadores evaluaron los años de supervivencia libre de enfermedades al aproximar la prevalencia de cada enfermedad en los adultos mayores. Por ejemplo: el cáncer, la prevalencia del cáncer es 20 por ciento mayor para las personas de entre 65 y 80 años, afirman los autores del estudio.

Para las personas en el Proyecto de la Longevidad Genética, la edad en la que el 20 por ciento de los individuos longevos desarrollaron cáncer fue retardada a los 96 tanto para hombres como para mujeres; 20 por ciento de sus contrapartes más jóvenes, sin embargo, experimentaron cáncer a los 76, hombres, y a los 74 mujeres.
“Mucha de la preocupación es que, bueno, si vives por mucho tiempo, simplemente irás hacia abajo. Y lo que están demostrando es que no es cierto. Las personas que están viviendo más viven más sanos”, dijo la doctora Anne Newman, directora del Centro Para la Salud de la Vejez y la Población de la Universidad de Pittsburg.

“Su esperanza de salud era más amplia y eso es lo importante”, añadió Newman, un profesor y presidente de las ciencias de la salud pública y epidemiología.

¿Cuál es su secreto?

De acuerdo a Milman, “Se cree que los factores genéticos son la razón principal. Hemos identificado muchos factores genéticos que parecen retrasar la vejez y proteger de las enfermedades”. También señaló que factores ambientales, al menos entre estás personas longevas, parecían no ser tan importantes.
“Nuestros centenarios no practican hábitos particularmente sanos: 60 por ciento de los hombres y 30 por ciento de las mujeres son fumadores, menos de la mitad se ejercitaban regularmente y aproximadamente el 50 por ciento padecía sobrepeso u obesidad”, dijo Milman.


Baudilio Sosa Mayonga

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Comments

Luis Camacho Rodriguez     23 May 2018

Ahora es cuando uno se debe comenzar a cuidar para que se haga un hábito de por vida.