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Cómo hacer tiramisú clásico

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Hace años conocí a una estilista que tuvo la oportunidad de viajar a Italia y alojarse en una villa en Florencia. Ahí fue invitada por la duela y el chef de un restaurante famoso, por lo que comieron cenas italianas increíbles, auténticas, bebiedo vinos locales y todo eso que uno sólo sueña despierto. El sueño de unas increíbles vacaciones en Italia.

Mientras tanto, calmaré mis ganas de una aventura gastronómica italiana por mi propia cuenta aquí mismo en casa.

La comida italiana es sin duda de mis favoritas, y por un tiempo estuve haciendo esta receta de tiramisú cerca de dos veces al mes. No me canso de lo rico que es. Es una receta fácil de hacer aunque es un postre que suena muy fino. Después de hacer esta receta bastantes veces, aquí están algunos consejos que he aprendido:

Primero que nada, el tiramisú es uno de los postres que no requieren hornear y que resulta ser mejor cuando se tiene tiempo para dejar enfriar en el refrigerador para que todos los sabores se unan. El plan es hacer esta receta un día antes de servirlo, o al menos 8 horas antes. Alguna vez lo he dejado reposar en el refrigerador por cerca de 48 horas antes de servirlo y ha sabido aún mejor.

La típica receta de tiramisú consiste en comprar galletas largas estilo Ladyfinger o de soletilla, bañarlas en un fuerte espresso y después cubrirlas por capas de crema mascarpone y crema batida. Hice los míos con espresso instantáneo junto a una cantidad igual de licor de café. También he probado con ron oscuro, Marsala, Frangelico e incluso con el espresso mismo, pero esta es mi versión favorita. Si no te gusta el alcohol, sustituyelo por extracto de vainilla o simplemente déjalo así.

Las galletas son bañadas en una combinación de espresso frío y licor de café y de ahí es donde viene el sabor. Debido a su naturaleza porosa, absorben y se suavizan conforme el plato se integra en el refrigerador. Pero si se dejan remojar demasiado, las galletas se volverán viscosas y húmedas. Me gusta darles una rápida sumergida o dos en el espresso y luego llevarlos directo a los platos para servir.

Me gusta preparar mi tiramisú en platos para hornear de unos 20 x 20 cm. Al poner las galletas en el plato, coloco tres de un lado y luego tres del otro para que todas las galletas quepan uniformemente sin tener que cortar ningún pedazo. Este postre también se puede hacer en vasos de vidrio o jarras para servir individualmente.

El siguiente paso consiste de una mezcla de yemas de huevo y azúcar que haya sido cocinada en una hervidora doble para crema estilo sabayon. Lo he mezclado manualmente antes, pero creo que tiene una mejor consistencia cuando uso una batidora de mano. Es importante en este punto mezclar continuamente para que no termine convirtiéndose en huevos revueltos. La crema se hará espesa y triplicará en volumen, entonces será tiempo de retirar del fuego y dejar enfriar.

Una vez se enfríe, se agrega el queso mascarpone a temperatura ambiente. Revuelve y luego agrega crema batida previamente saborizada con un poco de vainilla y otro poco de licor de café, pero ahora revuelve en movimientos envolventes, con suavidad. Prefiero que el resultado sea una crema más ligera, pero si tú prefieres una crema más espesa y con textura, siéntete libre de usar la mitad de la crema batida para lograr el resultado que deseas.

RINDE: 9-12

Ingredientes

  • 1 taza de agua hervida
  • 6 cucharadas de polvo de espresso instantáneo
  • ½ taza más 2 cucharadas de licor de café
  • 3 huevos
  • ½ taza de azúcar, dividida
  • 4 tazas de crema batida
  • 226 gramos de queso mascarpone, a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 paquete de 200 gramos de galletas largas estilo Ladyfinger o de soletilla
  • Chocolate en polvo

Instrucciones

  1. Coloca una taza de agua a hervir en un recipiente medio hondo. Combina el polvo de espresso y ½ taza de licor de café. Deja enfriar.

  2. Toma los huevos y separa las yemas de las claras (guarda las claras para otro uso) y agrega las yemas a un recipiente pequeño y a prueba de calor que quepa perfectamente en otro sartén lleno con cerca de 5 cm. de agua. Por a hervir el agua y coloca encima el recipiente con las yemas de huevo. Agrega ¼ de taza de azúcar a las yemas de huevo y usa una batidora manual para batir los huevos a velocidad media por encima del agua cerca de 4-5 minutos o hasta que la mezcla esté espesa, cremosa y amarilla en color. Retira el recipiente del calor y deja enfriar.

  3. En otro recipiente grande, agrega la crema batida, el resto de ¼ de taza de azúcar, 2 cucharadas de licor de café y la vainilla y bate hasta que se formen puntas.

  4. Transfiere la mezcla de yemas ya enfriadas a un recipiente más grande y agrega el mascarpone a la mezcla de yemas de huevo y revuelve hasta que se suavice. Con cuidado agrega la crema batida a la mezcla de yemas con una espátula grande, cuidando de no desinflar la crema. Si prefieres una capa más cremosa, deja la mezcla a un lado. Si quieres una crema más esponjosa, mezcla en la batidora por 30 segundos o 1 minuto y después deja a un lado.

  5. Trabajando con 2-3 galletas a la vez, sumérgelos en la mezcla de espresso y acomoda la mitad de los otros al fondo de un molde cuadrado o en un plato para servir.

  6. Esparce la mitad de la mezcla de crema batida sobre las galletas. Baña el resto de 2-3 a la vez para crear otra capa y cúbrelas con el resto de la mezcla de crema batida, después esparce uniformemente por encima.

  7. Cubre con un plástico para envolver y refrigera por al menos 6 horas o hasta por 48 horas.

  8. Corta con un cuchillo por el molde y forma cuadros. Espolvorea con chocolate en polvo y sirve.

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Baudilio Sosa Mayonga

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