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La ciencia de la “Kombucha”

Kombucha-te

Suena como un nombre de un país o lugar alejado caribeño, quizá el nombre de un volcán. La palabra kombucha puede referirnos a una gran cantidad de cosas que quizá no tengan relación con lo que significa; hace poco descubrí esta peculiar palabra que no es más que el nombre de un brebaje preparado de un cultivo de hongos a los cuales se le han atribuido propiedades curativas, con ello me di a la tarea de investigar y ahora en este espacio de QueBusca te escribo parte de lo que encontré.

La Kombucha no es más que la fermentación proveniente de un cultivo simbiótico en té negro azucarado con bacterias de ácido acético y levaduras. El investigador Rasu Jayabalan del Laboratorio de Bioprocesos y microbiología de alimentos en India y sus colaboradores mencionan que existen varias investigaciones que reportan que beber kombucha puede prevenir varios tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares, promueve funciones vitales y estimula el sistema inmune.

Estos autores mencionan que el nombre de Kombucha es una germanización del nombre japonés y ahora ya es conocido así internacionalmente. El uso de esta bebida se originó en el noroeste de China en Manchuria durante la dinastía Tsin cerca del 220 antes de Cristo. En año 414, el médico Kombu llevó el té de hongos a Japón y fue usado para curar los problemas digestivos del emperador Inkyo. El té después fue llevado a Rusia, posteriormente a áreas del este de Europa y aparentemente llegó a Alemania en el siglo XX. Durante la Segunda Guerra Mundial esta bebida fue muy popular en Alemania y en 1950 llegó a Francia, también fue ampliamente usada cuando Francia dominaba el Norte de África.

El investigador P. Mayser del Departamento de Dermatología y Andrología en Alemania menciona que la kombucha es una simbiosis de Acetobacter e incluye a la especie Acetobacter xylinum como una especie característica y otras varias levaduras. El brebaje contiene varias cantidades de alcohol y varios ácidos entre los que se encuentran el acido acético, gluónico y láctico. El investigador Rasu Jayabalan y sus colaboradores han encontrado que otros autores reportan en el brebaje diversos ácidos orgánicos, tales como; acético, glucónico, glucurónico, cítrico, L-láctico, málico, tartárico, malónico, oxálico, succínico, pirúvico, usnico; también azúcares, tales como sacarosa, glucosa y fructosa; vitaminas B1, B2, B6, B12 y C; 14 aminoácidos, aminas biogénicas, purinas, pigmentos, lípidos, proteínas, algunas enzimas hidrolíticas, etanol, materia activa antibióticamente, dióxido de carbono, fenol, así como algunos polifenoles de té, minerales, aniones, así como productos insuficientemente conocidos de levaduras y metabolitos bacterianos.

P. Mayser en su estudio identificó al menos tres géneros de levaduras: Brettanomyces, que es un género muy característico en ambientes de té,  Zygosaccharomyces y Saccharemyces. Quizá estos géneros no nos digan mucho, pero implica la gran diversidad de levaduras que podemos encontrar en este brebaje.

Dentro de los beneficios directos, los autores han encontrado que en la bibliografía se reportan estudios con animales y a nivel celular, que muestran actividades biológicas como: actividad hiploglucémica que es un nivel bajo de azúcar, estrés antioxidativo, longevidad, actividad antiestrés en contra del frío e hipoxia, prevención de la pérdida de peso en diabéticos, la desintoxicación de la sangre, reduce el nivel de colesterol, reduce la presión sanguínea, etc.

También estos autores han encontrado que tienen propiedades antibióticas contra algunas salmonellas y cándidas, que son las responsables de enfermedades infecciosas. Con ello otro investigador Houda Battikh de la Universidad de Túnez y sus colaboradores mencionan que tiene un gran potencial antibiótico lo cual genera un panorama para sintetizar nuevas drogas antimicrobianas.

Sólo dentro de los aspectos negativos que encontré fue que la investigadora Alison Sung-Hee del Centro Alison Kole y sus colaboradores reportaron una intoxicación por beber kombucha pero la paciente había sido diagnosticada con VIH, por lo cual su sistema inmune se encontraba comprometido. El investigador Tri Giang y sus colaboradores del Instituto Garvan para la Investigación Médica, reportaron envenenamiento debido a la ingesta de kombucha guardada en un recipiente de cerámica.

Toda esta investigación sobre artículos científicos que muestran la cantidad de efectos benéficos para la salud me inclinan a empezar a tomar este brebaje, así que te dejo esta “información que cura” por si quieres empezar a probarla.


Jorge Sánchez

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