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Pura cursilería

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Voy a quererte hasta que truenen estos brazos con los que te quiero, hasta que los ojos con los que te quiero se fracturen, te querré hasta que este corazón de ave de su último respiro y su última gota y mi sequía no pueda quererte. Voy a quererte con una prisa de hambre, como semilla enjaulada en la fruta queriendo estallar. Voy a quererte hasta que esta cabeza y estos dedos dejen de sentirte y hasta que mi vientre ya no ruja al tocarte. Cuando pensarte no me fatigue dejaré de quererte, cuando pueda respirar libremente al pensarte dejaré de quererte, cuando estos alambres de púas dejen de enredarme y ya no escuche versos en la herida habré dejado de quererte. Me fatigaré queriéndote, no podré salir impune de este amor enfermizo, de esta morbosidad que es el quererte. No podré salir sin un fémur roto, sin un corazón roto de todos los que cubren tus besos. Se estrellarán mis vértebras justo antes de terminar de quererte, y con mi cuerpo inmóvil te querré un poco más, cursi colibrí que ya no podrá volar sobre tu vientre.

Esa noche de mayo el viento se enrollaba frío en el ambiente y la pesadumbre de estar vivo se disipaba en tus ojos, en tocar tus manos. Esa vez dejé de besar tu boca, esa vez hubo un adiós desabrido, un adiós sin llanto de velorio ni tragedia griega, ni palabras pútridas saliendo de nosotros. Tal vez fue mejor así, en paz, irnos resbalando tranquilos de nuestro vaso medio vacío. Tal vez fue mejor hartar con gotero nuestro abrazo, hasta sentirlo como una camisa de fuerza que nos queda grande, o como dos locos regresando a una cordura sin atractivos, donde todo promete marchar bien.

Y ahora aquí, el presente, como si no se nos cayera de los dedos. Pero ya pasará. Pasa como pasa la sangre o como pasa este viento frío de una noche de mayo, en el que hemos dejado de besar una boca y hemos pronunciado suficientes razones para repelernos, lógicas, inteligentes, indeseables. Nada como dejarme caer boca arriba sobre un tazón de estrellas en el cielo oscuro, nada como tener sobre mi hombro tu cara tibia, con tus cabellos lacios enredando suavemente mis deseos con un puñado de fuegos.

Pero hay demasiado frío en esta noche como para dejarme caer sobre el tazón de estrellas, estamos solos y lejanos, solos y cuerdos, con una cordura que nos hace creer que hacemos lo correcto, mientras el tiempo prepara el barro de nuestras próximas confusiones y de nuestros próximos tropezones de sueño. Vendrán más caras, es seguro, más caras y más bocas a promover nuestra náusea o nuestro contento, y de entre esas caras habrá un gesto que nos recuerde al otro, al que ya no es, como siempre ocurre. Mientras tanto, mientras cada cual se come solo como un cangrejo enjaulado en su coraza, nos distraeremos cada quien a su manera, dejándonos caer en la colmena de pétalos o manteniéndonos de pie hasta que una nueva noche sumerja este recuerdo en un agua que le corte el respiro.


Cochito de Balandra

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Comments

Rebeca Aragon Obrado     1 November 2017

No habrá un curso de romance y conquista en alguna universidad para los chavos de hoy en día?

Alicia Carolina Zazueta Lucio     1 November 2017

Los chavos necesitan aprender a usar algunas de estas palabras y ser mas originales al conquistar a una mujer.

Alison Ruigomez Bellera     31 October 2017

Donde están esos románticos, creo que ya no hay.

Deborah J. Albarado     31 October 2017

NO hay nada mas sexy que un hombre te hable con estas palabras al oído, quedan pocos, jejeje

Aileen Rivera Diaz     31 October 2017

Si un hombre me hablara con algunas de esas palabras tendría toda mi atención.

Casia Cifres Valdivia     30 October 2017

Estoy de Acuerdo no es cursilería, el romanticismo se ha perdido, ya no es como antes, las parejas no están siendo nada románticas es como si fuera algo que ya paso de moda. Así que aprendan a ser románticos y hablarle bien a su pareja, elogiarla y hacerla sentir que ella o el son las personas mas bellas y atractivas del mundo.

Mercedes Marquez Manota     30 October 2017

No me parece cursilería, en absoluto, lo que pasa es que los hombre ya no son románticos, si llegara un chavo y me dijera algunas de estas palabras creo que tendría toda mi atención.