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La realidad detrás de un grupo musical

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¿Quién no soñó en su adolescencia con tener un grupo de música con el que grabarían una canción increíble que luego los llevaría a la fama y les permitiría conocer el mundo? Bueno... la respuesta en realidad puede ser negativa, pero estoy segura de que muchos sí levantaron la mano o rieron un poco al leer la pregunta inicial porque, seamos sinceros, ese es el sueño de muchos chicos en este mundo.

Pero cuando uno es tan joven también es muy inocente e iluso y desconoce todo lo que puede haber detrás de los grupos que escuchamos y admiramos, aquellos grupos por los cuáles comenzamos a tener ese sueño y a buscarlo casi todos los días sin parar. Lo admito, he estado en muchos grupos o bandas y muy a pesar, no han sido nunca lo que tanto había esperado, ¿las razones? Pues principalmente tiene que ver con que no es lo mismo la imaginación que la realidad, pero para ser más específica, mencionaré unas cuantas cosas que tienen que ver con por qué surgen los grupos de música, qué hacen y cuáles son las razones por las que se mantienen juntos.

Siguiendo con mi fantasía adolescente, anhelaba estar en un grupo porque pensé que encontraría una fraternidad verdadera con un grupo de personas, que nos comprenderíamos increíblemente bien y que la convivencia traería casi como por arte de magia las composiciones ganadoras de premios y muchos sencillos #1 en las listas. Error. Tampoco voy a pintar un escenario fatalista y a decir que todas las personas con las que he estado han sido un asco de amigos, que no funcionaban las cosas en el grupo o que no pasó nada, pero en definitiva las cosas no sucedieron como yo las había pensado en un inicio.

De las personas con las que he estado en grupos, mantengo el contacto con dos y soy gran amiga de uno de ellos. De hecho, en cuanto a la amistad se refiere, creo que funcionó bastante bien, considero a este chico el mejor amigo que tengo, después de una amiga, y mantenemos una linda relación amistosa aunque ya casi ni nos veamos, pero para la cantidad de grupos y personas a las que he conocido, todo eso de encontrar el grial de la fraternidad en una banda se quedó muy corto.

Intentamos componer y surgió una canción que a mí me agrado bastante, pero no logramos mantener el ritmo y nos faltaban elementos para considerarnos una agrupación sólida, nunca conseguimos un buen baterista. Ahora, para seguir con las expectativas que tenía, yo creí que cuando estuviera en una banda tocaríamos algunos refritos y poco después comenzaríamos a realizar cosas propias, tuve mal cálculo. Sí llegué a crear cosas, pero no fue como yo esperaba que sería, en algunos casos nos quedamos atascados con los covers, otras veces no tocamos casi ninguno pero tampoco compusimos muchos temas, nos quedamos con dos o tres composiciones nuestras.

Estar en un grupo, entonces, se convierte no en un proceso creativo sino más bien una especie de pastorela, sólo que con rock. Si hay suerte en algún momento eso traerá dinero y si no, servirá para convivir; además de otra cosa que muchas veces, y hasta en el caso de las bandas exitosas, se convierte en una pieza más para tocar en los ensayos: tomar alcohol.

Antes de involucrarme en tantos proyectos musicales, he estado al menos en seis, pensaba que eso de que los músicos están todo el tiempo cerca del alcohol era mentira o un prejuicio. Después de la experiencia adquirida, no puedo más que estar de acuerdo. Al menos tres de los seis que me vienen a la mente sacaron el tema del alcohol en algún momento. Una vez sucedió incluso que iríamos a una fiesta a tocar, pero no porque nos fueran a pagar o porque fuéramos a comer, sino porque iban las bebidas incluidas. Nunca he sido asidua a beber y tampoco encuentro qué sentido le encuentra la gente a embriagarse, así que esas costumbres, aunque coincidieron con la realidad que había vislumbrado en mis estrellas, me parecieron de lo peor.

En cuanto a las razones por las que un grupo o banda logra mantenerse junta y con ello lograr los objetivos de dar giras alrededor del mundo, autógrafos, lujos y una vida que parece de ensueño, hay algo que nadie dice nunca: los grupos no se mantienen porque se genere una voluntad colectiva, la mayoría de las veces, sino porque uno de los miembros proyecta, piensa y plantea qué es lo que quiere y cómo va a lograrlo. La voluntad de los otros sirve, claro, pero no para construir un concepto comunitario sino para poner en pie la idea de una mente que tiene bien planteados los objetivos.

No voy a decir que no tengo voluntad o que no tengo sueños, ideas o creatividad, pero mantener un proyecto vivo sin que sea alimentado por varias personas me parece muy complicado. Si hubiéramos conseguido un baterista mi amigo y yo, quizá ahora no habría escrito esto, pero no fue así. Así que ya saben, los grupos no son tan increíbles y geniales como quiźa creían.


Elisa E.

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