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Revelan el secreto de la velocidad de nado del pez espada

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El pico de un pez espada puede inspirar visiones de piratas batiendo espadas. Pero en realidad este prominente probóscide es más vulnerable de lo que te puedes imaginar.
Existe un punto débil en la base del pico donde se une con el cráneo. Este hueso se adelgaza en este punto para darle espacio a una glándula de tamaño considerable. Los científicos han descubierto que esta glándula misteriosa puede ser usada para nadar rápidamente.


Los investigadores han encontrado que esta glándula produce un aceite que cubre la cabeza del pez espada con un recubrimiento resbaloso. Al generar esta película grasosa, la glándula podría reducir el arrastre y ayudar al pez a nadar entre el agua con mayor eficiencia, contribuyendo a su rapidez al nadar.

Hecho para ser rápido

Los peces espada tienen un cuerpo delgado pero poderoso que literalmente está hecho para la velocidad. Son conocidos por ser los nadadores más veloces en la tierra y hay registros en los que alcanzan un estimado de 100 km/h, de acuerdo a los autores del estudio. Los peces espadas usan sus conocidos picos, que pueden llegar a representar del 40 al 45 por ciento del largo de sus cuerpos, en movimientos rápidos para cortar y aturdir a sus presas. También juega un papel en el nado. La superficie del pico es porosa y dura, notaron los autores, una característica que estudios previos han ligado a la reducción del arrastre.

Sin embargo, los estudios recientes también han revelado una notable debilidad en la base del pico que ha desconcertado a los científicos, haciéndolos que investiguen más.
Por suerte, el autor del estudio, John Videler, biólogo y profesor de la Universidad Groningen en Holanda, escaneó un par de peces espada adultos en 1996 y 1997 usando un escáner de resonancia magnética. Capturó cerca de 657 imágenes que muestran los interiores del pez, desde la punta de su pico hasta el final de su cola.

Él y sus colegas recientemente volvieron a estudiar esas imágenes para ver si podían explicar el área débil en el pico del pez espada y rápidamente identificaron la gran glándula en el área donde el pico se unía al cráneo.

“Pura serendipia”

Inicialmente, los investigadores sospecharon que la glándula que está localizada directamente debajo de los sacos nasales del pez, puede jugar un papel en el sistema olfativo del animal, pero no pudieron establecer un enlace.

“Fue un caso de pura serendipia”, mencionó Videler, cuando el coautor del estudio y biólogo marino, Roelant Snoek, detectó una red de capilaridades en la piel que estaban conectadas a la glándula que lleva el aceite que produce en la superficie de la piel.
El momento en el que se le prendió el foco a Snoe, de hecho incluye un foco, accidentalmente tiró una luz dentro del pez que él y Videler estaban diseccionando, iluminando esas capilaridades que estaban conectadas a la glándula, dijo Videler en un comunicado. Los investigadores inyectaron las capilaridades con tinta para confirmar su conexión con los poros en la superficie de la piel y encontraron que los poros de diferentes tamaños cubrían una parte significativa de la cabeza. Durante otra prueba, calentaron la glándula con una secadora de cabello para estimular el movimiento de aceite en los poros y este empezó a fluir “tan pronto como la glándula de aceite había sido calentada”. En un pez espada vivo, la glándula de aceite debe ser calentada por los músculos cerca de los ojos, de acuerdo a los científicos.

La piel cubierta de aceite puede ser más resistente al agua. En combinación con la textura del pico, una cabeza grasienta puede reducir el arrastre en el agua hasta en un 20 por ciento, estimaron los autores en el estudio. Ellos sugirieron que futuras investigaciones pueden probar las hipótesis al crear modelos matemáticos de la competencia natatoria del pez espada, lo cual es virtualmente imposible de monitorear en peces salvajes. Pero quizás la lección más importante para aprender es que todavía existen muchos misterios acerca de la biología marina que necesitan ser resueltos, incluso en animales familiares, mencionó Videler. 

“Órganos enteros pueden ser descubiertos en animales populares y grandes, con el uso de técnicas modernas” dijo. “Incluso los peces espada aún tienen más que ofrecer, solo necesitamos estudiar mejor su anatomía”.
Y aunque Videler, hoy de 75 años, quien ya se retiró, no tiene planes de dejar de investigar el mundo salvaje en el futuro.
“Todavía quedo mucho más que aprender de la naturaleza”, añadió. “Espero seguir siendo curioso hasta que muera”.


Taciana Bañuelos Sauceda

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Comments

Juan José Perez Gonzalez     17 October 2017

Yo pensaba que teníamos mas conocimientos de la pez espada pero me doy cuenta que al parecer no. Interesante artículo.

Alicia Carolina Zazueta Lucio     13 October 2017

Que interesante, es un pez muy bello y con estilo.