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Peleas entre hermanos: 5 formas de enseñarles a convivir a tus hijos

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Todos hemos escuchado la siguientes frases de nuestros hijos: “¡Deja de tocarme!” “¡Devuelvemelo!” “¡Ya para!” “¡MAMÁ, me quitó mis cosas!” “¡PAPÁ, no se queda en su lado del auto!” A veces, esto simplemente es molesto y frustrante, como uñas rasgando la pizarra. Otras veces, las discusiones cruzan la línea y llegan al abuso físico y verbal. Si eres padre de un hijo con trastorno de oposición desafiante, sabes que cuando se pelean con sus hermanos o hermanas usualmente van “con todo”. Lo que empezó como algo pequeño rápidamente se convierte en una pelea en toda la expresión de la palabra y las cosas fácilmente se salen de control. Los padres a menudo tienen que sumergirse en el papel de referí solo para tratar de recobrar la paz en el hogar.

¿Por Qué Las Cosas Se Salen Tan De Control Con Mi Hijo Desafiante?

1. Poca tolerancia a la diferencia

Todos los niños tienen dificultades tolerando la frustración, particularmente los niños con Transtorno de Oposición Desafiante. Estos niños pelearán para tener el control en cualquier situación. La idea de ceder ante cualquier otro niño, especialmente ante un hermano, es totalmente inaceptable para ellos.

2. Sentimientos de resentimiento

Los hermanos de niños con TOD por lo general están consciente del nivel de estrés en su casa. Los niños con trastorno de oposición desafiante a menudo deliberadamente molestan o lastiman a otros, a veces porque están aburridos o porque se sienten miserables. Tienen dificultades aceptando la responsabilidad y tienden a culpar a otros de los conflictos. Esto frustra no solo a los padres sino también a los demás niños en la casa. Pueden empezar a resentir al hijo con el trastorno, a quien ven como el creador de caos y problemas para otros. Esto puede dejar a los otros niños de la familia sintiéndose lastimados y molestos, en estos casos te enfrentas con problemas en ambos lados de la rivalidad fraternal: por un lado tienes a un hijo que no está dispuesto a soltar el control o tomar responsabilidad y por el otro lado a un otro niño que lo ve como una disrupción de la unión familiar.

3. El factor Bill Cosby

En su rutina de stand up, Bill Cosby muestra cómo maneja el conflicto fraternal en su casa. El describe que escucha a su hijo menor, quien tiene cerca de cuatro años de edad, gritando, “¡MIO!¡MIO!¡MIO!” El comediante describe como deja el confort de su sillón para encontrar a sus dos hijas en una guerra por un cepillo de cabello, la hija mayor dice “¡No, regresamelo, no es tuyo!” Cosby, quien ama a sus hijos, grita “¿Qué no puedes dárselo? ¿No escuchas a tu hermanita gritar?” Mientras que la hija mayor grita acerca de cómo las cosas son injustas, Cosby la regaña “¡Calmada, ella también tiene cosas mías!” Y concluye, “¡A los padres no les interesa la justicia, solo quieren silencio!”. La historia del comediante sobre cómo interviene en la guerra entre sus hijas es graciosa, en parte porque la mayoría de nosotros nos podemos identificar como padres. ¿Pero quién de nosotros no es culpable de ir con el hijo que sabemos que tiene más posibilidad de escucharnos y quién tiene más probabilidad de terminar el conflicto para tratar que resuelva el problema con su hermano? Cuando te enfrentas con dos hijos, uno que se niega a ceder o negociar o escuchar de cualquier forma y uno que al menos tiene las habilidades apropiadas de su edad, es más probable que un padre se centre en el segundo hijo y le pida que ceda o que maneje las cosas apropiadamente. Esto también puede hacer que ese hijo guarde resentimientos, ya que tiene su propio punto de quiebre y se cansará de ser siempre el responsable de resolver el conflicto.

Peleas Entre Hermanos: Como Ayudar A Tus Hijos a Hacer Las Paces

La idea de permitir que ellos sean quienes resuelvan un conflicto les enseña cómo resolver discusiones o diferencias de opiniones por su propia cuenta. Pero cuando uno de tus hijos tiene el Trastorno de Oposición Desafiante, las cosas cambian. Si uno de tus hijos tiene TOD, ya estás familiarizado con la frustración que acompaña el tratar de negociar con ese hijo. Los hermanos experimentan la misma frustración, pero todavía no cuentan con la habilidad necesaria para lidiar efectivamente con esa situación. Te necesitan a ti, el padre, para ayudarlos. He aquí unas de las cosas que puedes hacer:

1. Enseña A Tus Hijos Cómo Evitar Situaciones Negativas

Un poquito de prevención te aliviará de muchas consecuencias. Alejarse de una situación que empieza a molestar a tu hermano o hermana es una buena forma de parar un conflicto antes de que empiece. Ayudar a sus hijos a identificar situaciones donde “es mejor parar antes de empezar”. Puedes decir “¿Que hace Jorge cuando empieza a enojarse?” Tu hijo podrá decir, “Empieza a levantar la voz y me apunta.” Entonces puedes decirle “Cuando veas estas señales, solo alejate, nada bueno puede suceder si decides quedarte con él y tratar de ‘ganar’ la pelea”.

2. Enséñale A Tus Hijos Cómo Reconocer Y Establecer Límites

Déjale saber a tu hijos que todos tienen el derecho de tener su propio espacio físico y emocional. Si alguien deliberadamente te provoca con sus palabras o acciones, tienen el derecho de pedirle que pare o que se vaya. Si esa persona te persigue, están cruzando un límite. Desafortunadamente, los niños con TOD tienden a creer fuertemente en su propio derecho a establecer límites pero tienen poco o nulo respeto hacia los límites de otros. Esto se traduce a frases como: “¡Ya sé que tome tu videojuego pero vete de mi cuarto!”. Esto puede ser muy frustrante para los hermanos. Si tu hijo establece un límite que no está siendo respetado por su hermano ese es el momento de ir contigo, el padre, por la asistencia y el apoyo necesario para reforzar esos límites.

3. Alaba La Solución De Conflictos

Si uno de tus hijos tiende a ser el que se aleja de las peleas o el que trata de negociar con sus hermanos en vez de pelear, asegurate de reconocer esos intentos de forma positiva. Aprender aceptar y a resolver problemas es una parte de crecer y madurar. Reconoce eso y alaba cualquier intento que cualquier hijo haga para resolver una situación de manera positiva.

4. Garantiza la restitución

Si uno de sus hijos lastima a otro o toma algo de ellos, asegúrate de que haya alguna consecuencia. Por ejemplo, si el juego de Jaime rompe algo, tiene que pagarlo. Si no puede pagarlo, dele la oportunidad de ganar dinero de ti para pagarlo. O bien, Jaime tiene que entregar algo suyo, que él valore, a su hermano. Esto logra dos cosas: Jaime paga el precio por sus acciones (en vez de su hermano) y a su vez aprenderán que hay justicia en su casa. Ahora, algunos padres dirán “¿Estás jugando? ¡Si tomo algo de mi hijo con TOD y se lo doy a su hermano se va a desatar la Segunda Guerra Mundial!” Pero no permitas que tu hijo con trastorno de oposición desafiante tome como rehenes a tu familia sólo por miedo a retaliación. En el mundo real, si tu hijo con TOD roba o lastima a otros habrá consecuencias. Si decide que la forma de restitución que le recomendamos es difícil de llevar a cabo o que es peligrosa para su familia, identifique otra que compense justamente al hijo que fue lastimado en primer lugar y utilicela.

5. Sea Proactivo A La Hora de Identificar Factores que Desencadenan Episodios 

Ayude a sus hijos, particularmente a su hijo con TOD, a identificar las situaciones que parecen ser molestas o que provoquen discusiones entre hermanos. Entonces, ayude a su hijo a identificar formas de lidiar con esas situaciones o a evitarlas de raíz. Enséñele a su hijo con TOD cómo manejar su ira o emociones y otorgale de verdad más control en una situación en vez de reaccionar a alguien más.


Baudilio Sosa Mayonga

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