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Religión y fanatismo ¿Cómo reconocer a un fanático?

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El otro día que acompañé a mi hermana al doctor pasó algo un tanto extraño. Mi hermana quería sacar unas copias, así que fuimos a uno de esos locales que son tienda de abarrotes y quién sabe qué tantas más cosas a la vez. Casi al mismo tiempo habíamos rebasado a un señor como de 65 o más años al que terminamos por encontrar nuevamente porque él también iba a comprar algo.

La primera impresión que tuve fue que quería cedernos su lugar, pero como nosotras habíamos llegado después y parecía que él conocía a la gente que despachaba, decidimos esperar a que terminara su compra. Entre que platicaba con el que atendía y reclamaba el cambio que le debían, comenzó a hablar sobre el demonio y que la gente ahora ya no sabe distinguir y que la reina del diablo andaba en las calles o algo por el estilo.

Ante tal situación, mi mente comenzó a trabajar e intentar encontrar motivos para que un señor dijera semejantes cosas. Lo que saltó más a la vista fue que mi hermana tiene el cabello pintado de colores (verde arriba y las puntas rosas), pero no me parece suficiente para explicarlo. Otro de los motivos tiene que ver con lo que un chico que compró después que nosotras nos dijo unos cuantos metros más adelante. Lo cito, pero es más bien una paráfrasis porque olvidé lo que dijo exactamente:  “la gente fanática y sus cosas. Mi abuela decía... ¿me permite decirlo? [...] comen angelitos y sacan demonios por atrás”.

Y claro, no me quedó más que afirmarlo en el momento y reafirmarlo ahora que escribo estas líneas. Hablando un poco con mi hermana me contó que no es la primera vez que le pasa y que muchos adultos de la tercera edad le han dicho cosas por el estilo y no sabía por qué. Las razones para mí tienen que ver con el aspecto, pero también creo que el fanatismo juega un papel importante porque ¿quién más si no va a pensar que por cómo nos vemos somos merecedores de la gracia o simpatía divina?

Los fanáticos, en el mejor de los casos, juzgan por apariencia a quien sea que se les ponga enfrente, pero no es lo peor que pueden hacer. Algunos casos documentados han demostrado que la gente que se obsesiona con una religión o un culto puede llegar a tener muy graves consecuencias y, aunque no me gusta contestar prejuicio con prejuicio, no veo a los fanáticos de ningún modo como algo inofensivo o provechoso.

Claro que al decir esto no quiero abarcar a toda la gente que se encuentra asociada a la esfera religiosa, pero sí es una porción de aquellos que tienen fe en alguna deidad o doctrina filosófica. Si debo de decir las características que distinguen a la gente religiosa al compararlos con los fanáticos, diría básicamente dos cosas.

1. La gente religiosa tiene fe, pero no busca imponer las mismas ideologías a los que no son religiosos.

Puede sonar complicado, pero en mi experiencia los religiosos que no son fanáticos suelen respetar la postura de aquellos que no creen en Dios o en los santos. Todavía recuerdo algunas veces en que mi tía me decía que ella sabía que yo no creía en Dios, pero que él sabía por qué hacía las cosas. Aunque hay una cierta incomodidad, no se compara a lo que despiertan los que son fanáticos que casi se desviven con tal de escuchar en algún momento que les digas que tienen razón en una u otra de las cosas que comentan sobre la providencia, el destino o la muerte.

2. Casi no mencionan a las fuerzas opuestas a las divinas (al Diablo, demonios o posesiones)

Aunque uno podría pensar que una persona religiosa recordaría con la misma intensidad al antagonista de su religión, eso no sucede con mucha frecuencia en realidad, o no al menos hasta donde yo recuerdo. La gente religiosa está centrada en lo bueno de su fe y no se la pasa señalando con el dedo a cuanta persona le parece negativa o mala para el entorno y, a su vez, asociada con el Diablo y las fuerzas del mal.

Estas son sólo algunas de las maneras en que se pueden diferenciar los religiosos de fanáticos, y vale la pena recordarlo para evitar encuentros desagradables con algún fanático muy obsesionado. Si identifico más características se las haré saber para que puedan evitar, en la medida de lo posible, malas experiencias y riesgos hacia su integridad física.


Elisa E.

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Comments

Miriam Juana Hernández Gerena     19 October 2017

Debemos respetar la religion de cada quien, sin querer imponer nuestra religion a nadie.

Paola Olabuenaga Navedo     18 October 2017

Está bien tener una religión pero no está bien imponerla a todo el mundo.

Rebeca Aragon Obrado     18 October 2017

En mi humilde opinion creo que la gente debe creer en algo, pero ser fanáticos ya es un poco mas que una religion.