Go Back

3 ejemplos de increíbles cambios políticos

QueBusca-Taipei-101-Edificios

Actualmente, pocas personas sienten un sincero interés por el ejercicio político, pocas personas estudian la ciencia política a fondo y pocas personas consideran que los cargos políticos están ocupados por los mejores ciudadanos. Se puede incluso aseverar, que para la mayoría de nosotros, los políticos no son más que personas sin escrúpulos, que manipulan las necesidades y las ilusiones de la gente cada 4 o 5 años.

¿Cuál es el origen de esta percepción negativa de la política?

Probablemente sea el agudo desprestigio que sufre la política; después de todo, los escándalos de corrupción que se extienden como la peste a lo largo y ancho de Latinoamérica, nos invitan a pensar que nuestros políticos son incapaces de solucionar los problemas de salud, de educación, de seguridad, de desarrollo económico, de trabajo y de justicia, y que son dramáticos en todas las sociedades de Latinoamérica.

Entonces ¿Cuál sería la solución?

Lo obvio sería decir que un cambio político profundo; uno que impida que la clase política tradicional siga destinando los recursos públicos para satisfacer objetivos egoístas.

Ahora bien, no sobra decir que los cambios políticos pueden ser buenos o malos. La historia de la humanidad demuestra que son más numerosos los casos en los cuales los cambios abruptos en materia política ahondan los problemas sociales y multiplican las prácticas corruptas que se pensaba combatiría.

Entonces, si lo que queremos es un cambio político que facilite el mejoramiento de los indicadores sociales, que garantice una prestación eficiente de unos servicios públicos de calidad, generando prosperidad para todos.

¿Cuáles serían esos ejemplos positivos que debemos observar?

Taiwán

Recordemos que esta isla fue ocupada por el imperio japonés durante la frenética expansión de la primera mitad del siglo XX; luego, su infraestructura fue reducida a escombros por los bombardeos de los aliados durante la segunda guerra mundial. En la década de los cincuenta, Taiwán sufría escasez de todo tipo de bienes y materias primas, una inflación descontrolada, una producción industrial minúscula, el 42% de la población era analfabeta y gobernaba un régimen autoritario que controlaba los partidos políticos y los medios de comunicación.

Luego de reformas en los cincuenta de gran calado; en materias como la agrícola, la educativa, la industrial, de defensa, y más tarde, una reforma política que amplió todo tipo de garantías democráticas, Taiwán hoy pasó a ser una potencia industrial en materia tecnológica, gracias en parte, al gran Parque Científico Industrial de Hsinchu. Este País tiene una envidiable tasa de crecimiento que en los últimos 50 años promedia el 8.5% anual, su PIB per cápita pasó de 196 dólares a 22.000 dólares, y tiene una tasa de analfabetismo menor al 3%.   

Singapur

Este País logró su independencia hace apenas 50 años. Está compuesto por 64 islas que totalizan 707 km cuadrados, esa es una extensión que equivale a la mitad de ciudad de México y menos de la mitad de Bogotá. Además, Singapur no cuenta con ninguna riqueza natural renovable o no renovable que explotar; tal vez por eso, su primer presidente Lee Kuan Yew dijo: “Hemos heredado una isla sin continente, un corazón sin cuerpo”, penosas palabras, pero al mismo tiempo elocuentes, si referenciamos que en 1965 era considerado uno de los Países más pobres del mundo.

Singapur tiene un sistema democrático algo peculiar, ya que, en la práctica, sólo hace política un partido, así que su férrea política se asemeja más a una dictadura que a una democracia.

En 1961 se creó la Junta de Desarrollo Económico de Singapur para formular y aplicar las estrategias económicas nacionales, centrándose sobre todo en el sector de la industria secundaria. Se construyeron multitud de polígonos industriales con el fin de acelerar el proceso de industrialización del país.

Producto de esta planeación, hoy Singapur es una potencia mundial a pequeña escala, su PIB per cápita es de más de 87.809 dólares por persona (Tercero del mundo), es el cuarto mercado de divisas más grande del mundo después del de Nueva York, Londres y Tokio, según el índice de competitividad mundial es el País más competitivo del mundo, tiene el mejor aeropuerto del mundo y su puerto principal es el que más carga mueve del planeta (tres veces más que el de Rotterdam, el mayor de Europa), así mismo, tiene la tercera mayor refinería de petróleo del mundo.

Y ya están planeando construir una ciudad gemela a su capital bajo tierra; con oficinas, centros comerciales, medios de transporte, un gran centro de investigación y el polvorín del Ejército.

Qatar

Es el segundo País más pequeño del Golfo Pérsico, y la mayor parte del territorio está conformado por una planicie estéril cubierta de arena; cuenta con una población de menos de dos millones de habitantes y su sistema de gobierno es una monarquía constitucional hereditaria que tiene la última palabra en todas las cuestiones de estado.

Antes que se descubriera petróleo y gas, tenía una economía débil basada en el comercio, la pesca y el cultivo de perlas; su población era mayoritariamente nómada y pobre.

La determinación, la tenacidad y el consenso son los valores que permitieron que Qatar transformara su economía, al punto de ser uno de los tres países con el mayor ingreso per cápita del mundo, y elevar el nivel de vida, con medidas como la gratuidad y obligatoriedad de la educación.

Doha, su capital, es una ciudad que mezcla tradición con modernidad, es un centro de ciencia, innovación y tecnología, de salud de vanguardia y de conocimiento como centro universitario de primer orden.

Como la familia real sabe que sus reservas de gas y petróleo no durarán para siempre, desde hace un buen tiempo emprendieron la tarea de diversificar sus inversiones y de construir infraestructura a pasos agigantados, desde hospitales, hoteles, líneas de metro y una red ferroviaria que atravesará al país, hasta un nuevo aeropuerto internacional y un puerto de aguas profundas. Se calcula que las inversiones en infraestructura anteriores al Mundial de Fútbol de 2022 puedan alcanzar los US$100.000 millones.


Sergio Augusto Alvarez Vargas

Create your own