Go Back

¿Qué tan cerca estamos de colonizar Marte?

QueBusca-Marte-Planeta-Astronauta

Probablemente en algún momento no muy lejano el ser humano pisará Marte, la cuenta regresiva para colonizar este enigmático planeta ya comenzó hace un buen tiempo; por lo menos, ya comenzó para la industria aeroespacial.

Los científicos trabajan contrarreloj y a toda marcha en la conquista del planeta rojo, pero no siempre con éxito.

El fracaso del proyecto Marte

En octubre del 2016, la sonda espacial europea “Schiaparelli” alcanzó la atmosfera de Marte. Todo ocurría según lo presupuestado, pero inexplicablemente un instrumento empezó a ofrecer datos contradictorios. La sonda Schiaparelli calculó mal la distancia a la superficie mientras efectuaba las maniobras de aproximación, de modo que se activó prematuramente el tren de aterrizaje a cuatro kilómetros del suelo.

A pesar del inesperado desenlace, que terminó en colisión contra el suelo de Marte, para la opinión científica la misión resultó siendo un éxito.

Pero, ¿cómo un accidente puede convertirse en éxito?

Bueno, Thomas Reiter, vocero de la Agencia Espacial Europea (ESA), dijo ante el accidente de la sonda Schiaparelli: “De todas formas aprendimos mucho de la tecnología de aterrizaje del Schiaparelli, en realidad funcionaron todos los sistemas principales, el accidente se debió a un falló de software”.

La misión de Schiaparelli consistía en probar la tecnología del primer vehículo de investigación europeo en Marte, este vehículo estaba preparado para perforar hasta dos metros de profundidad para intentar hallar vestigios de vida y agua subterránea, la cual es un recurso clave para las misiones tripuladas.

Sabemos que el agua es el líquido vital, que el cuerpo humano puede soportar mucho más tiempo sin comida que sin agua, incluso nuestro organismo está compuesto en más de un 65% de agua; pero ¿por qué es el agua lo primero que estas misiones espaciales buscan si a corto plazo no viviremos allí?

Pues porque a partir del agua se puede obtener oxígeno por electrolisis y también hidrógeno. Es decir, se puede producir oxígeno para respirar o carburante para el regreso a la tierra. O sea, misiones de este tipo son muy importantes para que en dos décadas o más se pueda preparar una misión tripulada a Marte.

La industria interesada en el planeta rojo

Una fundación Holandesa pretende enviar una misión tripulada en la próxima década y financiar el proyecto con su comercialización en los medios de comunicación. El plan prevé enviar varias tripulaciones conformadas por cuatro personas durante dos años y construir una colonia en Marte; sin embargo, el viaje solo es de ida pues no se prevé retorno.

Voces críticas advierten que aún falta desarrollar la tecnología necesaria para este proyecto, los expertos coinciden en señalar que este desarrollo tardará todavía un tiempo; por lo tanto, es preocupante y poco ético que se extienda la impresión de que ya se dominan todas las tecnologías necesarias y que a mediados de la siguiente década se pueda enviar personas con un pasaje de ida pero sin vuelta.

Otra empresa llamada SpaceX también se propone colonizar Marte. Para ello estima que es preciso diseñar una nave para cien personas que transportaría primero los módulos habitables y máquinas para la producción de carburantes y energía. A partir del 2025 podrían llegar las primeras personas.

Estos planes sufrieron un duro golpe cuando en septiembre de 2016 explotó el cohete Falcon 9, la principal nave de carga de SpaceX, las consecuencias para la empresa todavía son incalculables.

La luna como trampolín a Marte

Las agencias espaciales estatales como la NASA o ESA acometen con más calma el objetivo de emprender una misión tripulada a Marte. Como tienen más experiencia, se interesan primero en la luna. La luna es un entorno ideal para probar tecnologías que se pueden desarrollar en otros mundos antes de emprender una misión a Marte, que está a una enorme distancia de nuestro planeta.

Moon Village se llama la iniciativa de la Agencia Nacional Europea (ESA). La construcción y gestión de una base permanente en la luna correría a cargo de diferentes países que tendrían que aunar sus capacidades y recursos. El polvo lunar permitiría fabricar con una impresora 3D paredes para los módulos habitacionales, que sería una buena protección contra las radiaciones espaciales.

Dos décadas mínimo tendrán que esperar todavía los primeros viajes a Marte para que la tecnología esté probada y a punto. Los fracasos acaecidos y la falta de recursos para desarrollar las tecnologías necesarias para colonizar el planeta rojo dan cuenta de ello.


Sergio Augusto Alvarez Vargas

Create your own