Go Back

La importancia de la política para el cambio climático

montañas-banderas-nubes-naturaleza

El gran reto para la humanidad en esta era, sin lugar a dudas, es modificar nuestra relación con el planeta tierra. El cambio necesariamente tiene que provenir del grupo que toma las decisiones, ahí reside la importancia de la política en este tema. Es crucial que como ciudadanos nos mantegamos informados sobre las políticas que pueden incidir en el actual deterioro ambiental. Por lo que la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París, el pacto firmado por 195 países, marca una divisoria histórica, a la que es importante prestar atención. 

El Acuerdo de París tiende un puente entre las políticas actuales y la neutralidad climática que debe existir a finales del siglo. El acuerdo establece medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a través de la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del calentamiento global, su aplicabilidad sería para el año 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto. 

EEUU es el segundo emisor global de gases de efecto invernadero, pero Trump se ha mostrado reacio a subirse en el mismo barco. Apesar de que las investigaciones científicas sugieren que el gasto energético se puede modificar con el uso y desarrollo de tecnologías, en numerosas ocasiones el presidente del país de la gran potencia mundial niega que el aumento de las temperaturas se deba a la mano del hombre. Hasta se ha burlado de ello diciendo: 

“Acepto que el cambio climático esté causando algunos problemas: nos hace gastar miles de millones de dólares en desarrollar tecnologías que no necesitamos”.

Parece increíble, pero aún los temas sobre el cambio climático se debaten de dos formas opuestas. Un grupo argumenta que es una característica cíclica en el periodo del tiempo geológico, mientras que otro está convencido de que la intervención de la actividad humana aceleró importantes fluctuaciones en los patrones meteorológicos durante el último siglo. Los primeros sugieren que la visión de los segundos es limitada por antropogénica, pero para los últimos, su hipótesis implica la emergencia de un cambio. 

Actualmente para la ONU ya no está en disputa que el incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por el uso de combustibles fósiles, el cambio en el uso de suelo (como la deforestación), y otros factores antropogénicos, contribuyen al cambio climático global. Esta afirmación está respaldada por el IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change's), quien evalúa rigurosamente las publicaciones científicas sobre este debate cada cinco o seis años.

Existe un fuerte consenso científico de que el efecto conocido como el calentamiento global ha sido inducido por el ser humano. Por esto es que la dirección actual de las investigaciones deberá evaluar el impacto, la adaptación y la mitigación para enfrentar el desafío que se deduce de la forma en que nuestra especie interactúa con su ecosistema. La solución radica en un genuino interés por modificar nuestros hábitos.

La retirada del Acuerdo de París representa la victoria del Trump más retrógrado y de sus asesores más radicales, los forjadores de la doctrina del patriotismo económico. Los objetivos estratégicos han quedado malparados. Estados Unidos retrocede en su capacidad de liderazgo y abandona un espacio privilegiado que China, el mayor emisor global, ya ha señalado que quiere ocupar. Es posible que esta decisión fomente la deserción de otros países o que disminuya la inversión en la ciencia. Por ahora el reto más importante del planeta con Trump en la Casa Blanca deja al mundo desamparado.


Cristina del Río Francos

Create your own