Go Back

Los álbums de rock experimental más importantes de todos los tiempos

QueBusca-Rock-Experimental-Bandas

La industria ha matado el rock. O al menos, la industria ha creado su propio rock deficiente, simplificado y empaquetado para las masas. Un rock incapaz de renovarse porque el molde está ya establecido. La misma estructura del pop (intro, verso, puente, coro, verso, puente, coro, solo, coro) está presente en cualquier canción de rock compuesta con la intención de comercializarse o convertirse en un hit. Sin embargo, hay una rama del rock que se ha negado desde sus inicios a caer en esas redes; que no tiene como propósito primario vender, sino crear música interesante: el rock experimental. A continuación, te presentamos los cinco álbumes más importantes del género.

5- In The Aeroplane Over the Sea (Neutral Milk Hotel – 1998)

Un favorito en la escena underground, este disco es reconocido por combinar elementos de folk y rock con temáticas obscuras. Es distintiva la armonía entre sintetizadores, guitarra acústica e instrumentos de viento tales como el cuerno o las trompetas (más comunes dentro de la música tradicional europea), por mencionar algunos de los más de veinte instrumentos utilizados en su producción, la cual, junto a estructuras progresivas, crea un sonido novedoso sin ser inaccesible. Anudado todo a la voz de Jeff Magnum –quien añade un elemento punk en su estilo de cantar con un sentimiento fuerte y desgarrado– y a las letras con un estilo flujo-de-consciencia, este álbum es perfecto para adentrarse al rock experimental desde el folk.

4- The United States Of America (The United States of America – 1968)

Único lanzamiento de la banda, este álbum fue suficiente para que pasaran a la historia. Desde la primera canción se puede percibir que no se trata de un simple disco de rock, pues dentro del primer minuto ya se pueden percibir nada menos que 5 capas diferentes de música sobrepuestas. A través de todo el trabajo, se hace evidente un estilo sobresalientemente experimental en los sonidos electrónicos de Joseph Byrd (producto, entre otros instrumentos, de un clavicémbalo electrónico), las baterías jazzeadas de Woodson y los inusuales violines de Marron. Todo lo que, anudado a sus roces con el blues y el rock psicodélico, crean un sonido por mucho inusual e irrepetible. Un clásico de la música experimental que no te puedes perder.

3- Houdini (Long Fin Killie – 1995)

El álbum debut de la olvidada banda es poco discutido incluso dentro de la escena underground, ya que el efímero grupo se separó menos de 3 años después de lanzar su primer disco. Sin embargo, quienes lo han escuchado no pueden negar su alto mérito en tanto que utiliza estructuras amigables, ritmos hipnóticos y que, en colaboración con la voz tan suave y tersa de Sutherland, generan un trance. Estos elementos, ligados a los ritmos tan poco convencionales y cambiantes en detalles de compás a compás (los cuales sin embargo se mantienen constantes) a través de las canciones hacen que sea difícil definir siquiera a qué género pertenece el álbum. Por ello, catalogarlo como experimental (¡y vaya que merece el título!) parece ser la mejor opción.

2- Suicide (Suicide – 1977)

Pioneros de la música electrónica, Suicide liberó su primer ábum (homónimo) en 1977, revelándose como unos visionarios. El sonido inquietante pero enérgico, precursor del punk (pero con elementos de música electrónica) a la vez que conserva el espíritu del rock en la voz de Alan Vega y en ciertos teclados (como los de Rocket U.S.A.), está adelantadísimo a su época. La música se considera altamente experimental por el estilo drone minimalista al que se agregan efectos de dub (influencia de la música reggae) para la voz y cajas de ritmos con teclados impredecibles de Martin Rev (en ocasiones “rockeros” y en otras más cercanos a nanas). Un álbum cuya influencia es innegable en la creación de géneros como post-punk y el rock industrial.

1- Trout Mask Replica (Captain Beefheart & His Magic Band – 1969)

Un álbum que no requiere introducción, es el opus magnum de Beefheart. Su combinación de jazz libre con blues resulta en un sonido de entrada muy distintivo y de cierto grado inaccesible para el oído no entrenado, pero que se ha convertido en un clásico dentro del underground. Sin embargo, no es su combinación de géneros lo que lo convierte en meritorio de estar en esta lista (Grateful Dead ya lo había hecho), sino su composición. Van Vleit, sin ninguna experiencia tocando el piano, decidió tomarlo y componer a partir del mismo segmentos (usualmente de sólo dos compases) que después se unieron para crear estructuras de alta complejidad y armonía oculta. Estos segmentos posteriormente eran trasladados a los diversos instrumentos utilizados para el álbum, dentro de los cuales entra una batería cuya tarola estaba cubierta de cartón y un uso del slide más cercano al country. Un álbum imperdible para quien busca introducirse al rock experimental.


Dogo Filósofo

Create your own