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¿Debería clasificarse a la depresión como enfermedad terminal?

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Cuando me enteré de la muerte de Chris Cornell me sentí devastada. Aunque algunos puedan pensar que es absurdo porque ni siquiera llegué a ver alguna presentación suya en vivo, el hecho me impactó bastante y de una manera significativa porque un amigo cercano falleció por la misma causa que parece haber sido responsable de la muerte del cantautor americano.

De entre todas las noticias y actualizaciones de información, recuerdo que leí que la familia de Cornell negaba la declaración de los forenses sobre el suicidio y aunque una parte de mí quisiera pensar del mismo modo, la verdad es que me inclino más hacia la triste realidad.

La incredulidad es comprensible, más sobre todo porque en todo duelo hay una parte que involucra a la negación, pero creo que es bastante posible que los forenses tengan la razón respecto a sus conclusiones. Evidentemente al decir esto no quiero decir que Cornell tuviera una vida horrible, que su familia en realidad no lo apoyara o apreciara, al contrario, creo que tenía todo lo que podría haber querido cualquiera, pero eso no garantiza seguridad a nadie y menos si se está dentro de un cuadro de depresión severa.

Por un motivo extraño conozco varios casos parecidos a los dos que acabo de mencionar y aunque no conozco todos a profundidad, estoy segura de que al menos en uno de los casos que recuerdo la depresión era un padecimiento con el que lidió. En todos los casos se repite un patrón: todos los hombres que murieron por su propia mano parecieran haberlo tenido todo y sin embargo sucumbieron ante las garras de la muerte, ¿por qué y cómo sucede esto? No considero que tenga autoridad suficiente como para hacer una declaración oficial, pero como observadora que soy, me parece contemplar que en todos los casos la depresión estuvo presente.

El sinsentido es algo constante en la vida actual, pero más allá de ello hay ciertas cosas que logran ‘mantener a flote’ la esperanza y la parte vital que todos tenemos dentro del binomio vida-muerte que nos toca enfrentar, pero cuando la depresión llega, muchas veces pareciera ser más grande que cualquier voluntad, cariño y belleza de la vida externa. No sin pesar recuerdo al amigo que perdí en circunstancias parecidas a las que he observado de lejos en ocasiones como la apenas acontecida con el vocalista de Audioslave y Soundgarden.

Parece inconcebible que alguien lo tenga todo y decida renunciar de un día a otro sin más, pero creo que la realidad tiene que ver con un proceso largo, una enfermedad no diagnosticada y quizás hasta un error de juicio debido a la gravedad de la misma. Que la depresión sea una enfermedad es bastante claro en estos días, pero que pueda ser una enfermedad mortal no sé qué tanto.

Claro que se habla de la depresión como un riesgo si no es tratada y múltiples veces me he enfrentado con ella al leer sobre los estudios que existen sobre el suicidio, pero creo que la aproximación no es la más adecuada. Muchas veces se habla de la depresión y sus terribles consecuencias así como el tratamiento para curarla, pero no sé si alguna vez se ha considerado que tal vez haya grados que puedan catalogarse como terminales, o con menos tendencia a la recuperación.

Sé que lo que propongo puede generar controversia así como la eutanasia, pero creo que es necesario que lo ponga en la mesa porque me parece que a veces pelear en contra no sólo no lo soluciona sino que lo empeora y deja mucho más dolor para los que seguimos aquí después. Valdría la pena aunque sea considerar la idea de que la depresión puede llegar a ser un padecimiento terminal.

Pienso que tal vez convendría mejorar los diagnósticos de depresión y comenzar a calificarlos en ciertas ocasiones como pacientes terminales porque dicha aproximación tal vez permitiría a las personas involucradas, tanto pacientes como familiares y amigos, disfrutar más de la vida, nos dejaría un poco más tranquilos después de la muerte y nos alegraría enormemente si al final logra vencerse a la enfermedad, algo así como lo que pasa con los enfermos terminales de cáncer que logran vencerlo

Quizá todo esto sea simple resultado de mi duelo personal, pero tal vez no estaría tan mal aceptar a la depresión como a otras emociones negativas para sobreponerlas. Lo contrario ya lo hemos hecho y no siempre funciona. Al menos vale la pena pensar al respecto.


Elisa E.

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