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Bob y la mosca mágica

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Había una vez un pez enorme llamado Bob. A pesar de que era el pez más grande del estanque, quería crecer aún más. Pensaba en ello día y noche, sin parar.

Un día estaba cazando moscas para cenar. Logró atrapar una mosca gordísima, era del tamaño de una pelota de golf. Pero antes de que se la pudiera tragar, la voluminosa mosca le rogó y suplicó por su vida, incluso le prometió a Bob concederle un deseo si la dejaba ir.

Bob no le creía al principio. Aún así, no sabía qué hacer. Era la mosca más grande que había visto desde que la planta nuclear se había mudado de vecindario. Se quedó pensando un rato pero, entre más lo consideraba, más quería pedirle un deseo. Quería comer, pero más que nada en este mundo, quería ser gigantesco.

Decidió finalmente pedir un deseo. La mosca le dijo:

- ¡Dime tu deseo, pez!

- Quiero ser enorme, muy, muy enorme. Quiero ser más grande que cualquier otro pez que haya pisado esta tierra.

- Eso es muy estúpido.

- Oye, imbécil, ¿me vas a conceder mi deseo o no?

- Claro que lo haré.

Y con esa última respuesta, Bob comenzó a crecer. Creció y creció hasta que ya ni cabía en el estanque. Se sacudía y jadeaba en busca de agua, pero se quedó varado y, eventualmente, murió.

Todos, los que estaban pescando en sus botes, los que estaban sentados al borde del estanque, y hasta los que se detuvieron en la carretera, se quedaron mirando con asombro al gran y estúpido pez que estaba atascado a la orilla del estanque.

El alcalde reunió al pueblo para que se decidiera qué hacer con el tremendo pez. Sin embargo, llegaron los miembros de un culto que se encontraba cerca y aseguraron que el gran pez les había sido prometido por Dios. Unas negociaciones después, se organizó una parrillada de pescado. Todos se la pasaron increíble. Todos excepto Bob, quien fue, por supuesto, el plato principal.


Baudilio Sosa Mayonga

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Comments

Sarahí Hernández     26 January 2017

Concuerdo con Paola, es un cuento muuuy raro. Muy largo para llegar a su moraleja

Paola Olabuenaga Navedo     25 January 2017

Un cuento muy raro... No sé si se supone que me tenía que reír o no, pero tal vez tiene una moraleja basada en eso de "ten cuidado con lo que deseas". No seamos como Bob...