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Conciertos y mucho alcohol, un no tan lejano eco de la cultura Mod

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Recientemente fui a un concierto de The Who en la Ciudad de México y esto me trajo muchos sentimientos, ya que al fin veía a una de mis cuatro bandas favoritas de toda mi vida, pero al mismo tiempo y como era de esperarse, me tocó ver a aquellos que en un intento de seguir sintiéndose “Mods” recurrieron a beber en exceso grandes cantidades de cerveza. Y te preguntarás, ¿qué es esto de los Mods? Es la parte rebelde de la ola inglesa que se dio en los años sesenta y que marcó a toda una generación. Es sin lugar a dudas, el inicio de una guerra entre “rockers” y que marca la era de los adolescentes que pelean entre ellos por una ideología y que beben en conciertos de sus artistas favoritos como lo fueron en esa época; Los Mods con The Kinks, The Who, The Beatles, The Rolling Stones, The Animals y The Cream; y los Rockers con Elvis Presley, Eddie Cochran, Gene Vincent, Buddy Holly, Jerry Lee Lewis y Little Richard. Pero el común denominador de ambos bandos era la música, las peleas a puño limpio y el amor que sentían por la cerveza y emborracharse en los conciertos de sus ídolos.

Estas tribus musicales se ven muy bien reflejadas en la emblemática película de 1979, “Quadrophenia”, dirigida por Franc Roddam y que contó con la dirección musical de los mismísimos John Entwistle y Pete Townshend de The Who. La película musical aborda el tema de la rivalidad entre Rockers y Mods y podemos ver el modus vivendi de estos chicos. El abuso de la violencia y del alcohol, y la música como objetivo en sus vidas. Los Rockers vestidos en pantalones de mezclilla, chaquetas de cuero, playeras blancas y sus motos tipo Harley Davidson, mientras que los Mods eran dirigidos por la moda adolescente de la época, vestidos a la usanza de los mismos Kinks o The Who, con sus trajes que la mayor de las veces eran hechos a medida de quien lo portara y montando sus motocicletas tipo scooters personalizadas con muchos espejos retrovisores. Pero el movimiento de los Mods va más allá de esta simple y primer apariencia.

Los Mods es la primer corriente dentro del rock que hacía uso de las anfetaminas para beber, enfiestarse con música en vivo, fornicar y bailar toda la noche. Fue tan fuerte y tan arraigado en la cultura británica este movimiento que, a mediados de los sesenta, se usaba el término “mod” para referirse a lo que fuera que pasara y que fuese novedoso o de moda. Finalmente el término “mod” viene de la abreviación en inglés “modernist”.

Este movimiento no ha muerto, sigue tan vivo como a finales de los 50 o mediados de los 60. A finales de los 70 tuvieron un resurgimiento que llamaron “Revival Mod” y se da casi al mismo tiempo que el punk, donde toma un giro nuevo con el surgimiento de nuevas corrientes mods como lo fueron los “Skinheads” o “Sudeheads” pero con la influencia de bandas como Madness y The Beats, los cuales vieron la luz a principios de los 80 y donde hace presencia por primera vez el sonido ska en el movimiento de música inglesa, y por ende, en el rock en general.

Pero la banda predilecta y por la que más se les identifica a los Mods es The Who y es que son ellos la representación perfecta de los Mods. Los chicos que los frecuentaban en fiestas y pequeños bares en la Inglaterra de inicios de los 60 bebían cerveza como enajenados, bailaban sin parar y consumían anfetaminas sin parar. La banda representaba esa furia, esa frustración social de esa década y lo mostraban con esa música fuerte y agresiva que hacía estallar los oídos por los decibeles tan altos que alcanzaban en vivo, y también abusaban del alcohol y de las drogas como cualquier chico de esa época.

Pero The Who es más que una banda que bebía e incitaba a sus seguidores a desvivirse en sus recitales, fue un grupo de cuatro muchachos ingleses con las frustraciones que aquejaban a los de su generación. Ellos mismos decían que si The Beatles eran los chicos genios, los Stones los chicos malos, ellos eran los chicos encabronados del rock. Y no sólo reflejaron el sentir y el enojo de su generación en una película como lo fue “Quadophenia”, vemos esa indiferencia a las leyes y las buenas costumbres en canciones como “Won’t get fooled again”, “Teenage wasteland (Baba O’Riley), en las letras ácidas de John Entwistle como “Ted End” y “Fiddle about”, en la agresiva forma de tratar Keith Moon a su batería al final de cada concierto, e incluso en el tartamudeo de furia, enojo y frustración de Roger Daltrey en “My generation”.

Además The Who fue una agrupación con músicos únicos, inigualables y con ideas tan innovadoras como lo fueron los mismos Beatles. Y como la mayoría de los grandes músicos de su época, llevados a los excesos de la bebida y las sustancias prohibidas, ya sufren de dos ausencias irremplazables. Primero, Keith Moon que muriera en Septiembre de 1978 tras haber ingerido 32 pastillas de Clometiazol luego de haber estado con Paul McCartney en la fiesta que organizara por el estreno de la película “The Buddy Holly Story”, siendo este medicamento lo usaba para controlar la ansiedad por la abstinencia del alcohol que intentaba dejar. Baterista sin igual y único que inspiró al personaje de “Animal” de los “Muppets”.

John Entwistle, The Ox, Thunder Fingers, el irremplazable e increíble bajista de The Who, por su parte, murió en la habitación 658 del Hotel Hard Rock Café de Las Vegas el 27 de Junio de 2002 y su fallecimiento se dio en la víspera de una gira que comenzaría al día siguiente en Estados Unidos con The Who. Murió debido a un infarto por consumo de cocaína y a lado de la stripper que llevó a su habitación. Así nos dejaba el hombre considerado el mejor bajista de todos los tiempos.

¿Y los chicos siguen bebiendo como en esa época en los conciertos? Yo creo que no. The Who se llevó esa parte de la historia del rock y nadie los va a poder igualar. The Kids Are Alright.


Angie Tovar

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