Return to start

Nuestro cuerpo y la contaminación del aire

¿Alguna vez te has preguntado si la ciudad en la que vives te está enfermando? ¿Si todo ese smoke que ves y respiras te puede matar?

Bueno, miremos que tan válidos son esos temores en medio de sociedades cada vez más urbanizadas.

Una ciudad que tenga una gran producción industrial, que tenga muchos vehículos, que tenga una gran población, que genere grandes cantidades de basura y que cuente con una deficiente infraestructura de saneamiento básico - seguramente tendrá una polución que te pueda provocar problemas respiratorios y dérmicos.

De acuerdo con el más reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la polución del aire, las principales ciudades de Latinoamérica, entre ellas Ciudad de México, Buenos Aires, Bogotá, Caracas, Lima o Sao Paulo, tienen índices de material particulado (PM) muy por encima de los valores recomendados.

Pero contrario a lo que muchos creen, la ciudad más contaminada de América Latina no es Ciudad de México, Medellín, Santiago de Chile, Caracas o Lima; sino Coyhaique, ubicada en el sur de Chile, y que cuenta con una población de apenas sesenta y tres mil habitantes.

¿Cuál es la razón de que este austral y alejado asentamiento humano sea el más contaminado de la región?

Pues el problema de esta ciudad de la Patagonia chilena, a la que no se puede acceder por vía terrestre, no es justamente la cantidad de vehículos, ni la abundante producción industrial, o la mala manera en la que se manejan los residuos; sino que las personas todavía utilizan para calentarse la calefacción a leña. Y lo peor es que esta no es madera seca, sino que se trata de una leña húmeda que contamina mucho, porque genera una gran cantidad de humo, que básicamente se quema en hoyos y hace que los días sin lluvia el índice de contaminación sea crítico.

La contaminación del aire y la salud

Según la OMS, que realiza un estudio en el que se examinan los datos de la calidad del aire de unas tres mil ciudades de todo el mundo; la polución del aire es hoy en día la mayor causa de enfermedades y muertes en el mundo. Y se estima que cada año mueren de forma prematura unos siete millones de personas por enfermedades relacionadas con la polución.

No se trata pues, de un dato menor, que se deba tomar a la ligera; la emisión de material particulado en nuestras ciudades genera un nivel de contaminación del aire tan grande que se ha convertido en un mayúsculo problema de salud pública. Al mismo tiempo que estas emisiones contribuyen enormemente en el efecto invernadero, principal culpable del calentamiento global y el cambio climático agudo que hoy sufrimos.

 ¿Cómo nos afecta la polución del aire?

Sea lo primero decir que la mayor parte de la contaminación en nuestras ciudades viene del tráfico; los automóviles emiten dióxido de nitrógeno NO², que constituye un material particulado altamente nocivo y contaminante. Ahora bien, se preguntarán ¿Qué es el dióxido de nitrógeno?

Bueno, son pequeñas partículas que provienen de los tubos de escape y las llantas de los autos. El NO² y otras sustancias forman la polución más peligrosa; es decir, la que no se puede ver. Estas partículas microscópicas se conocen como PM2,5. Las PM2,5 tienen menos de un micrón de diámetro, esto quiere decir que en un milímetro caben 400 partículas, un grano de arena es 20 veces más grande que una PM2,5. Esas partículas son tan peligrosas que pueden llegar directamente a los pulmones y también al torrente sanguíneo; y se sabe que provocan enfermedades cardiacas, pulmonares y asma.

Los científicos también temen otros efectos, las partículas más grandes quedan atrapadas en la nariz. Pero las más pequeñas pueden pasar por los nervios que conectan con el cerebro.

No está confirmado aún, pero hay indicios de que pueden interrumpir las conexiones entre las neuronas, lo que puede conducir a la demencia.

Solo una de cada diez personas vive en lugares que respetan el límite de calidad del aire. El límite recomendado por la OMS es de 10 microgramos de PM2,5 por metro cúbico de aire como media anual.

Ciudad de México y la mayoría de las capitales de América Latina tienen medias anuales que llegan a 20 PM2,5. Es decir, duplican el límite de contaminación considerado tolerable para el ser humano.

Por eso querido lector, es mejor que comiences a tomar conciencia y acción evitando la quema de basura y llantas, compra lo menos que puedas artículos desechables y plásticos que no sean biodegradables, guarda la mayor cantidad de días a la semana tu auto y usa el transporte público o la bicicleta, recicla la basura, reutiliza o abona todo lo que puedas, no tires basura en la calle, bosques y parques, cuida los bosques y si puedes, vive en barrios que ofrezcan abundantes áreas verdes. No esperemos a que nuestra situación empeore. 

Sergio Augusto Alvarez Vargas

Comments have been closed for this article.