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Noé: Vivo y viviendo en Inglaterra

En el 2007, el Señor fue con Noé, quien ahora vivía en Inglaterra, y le dijo: “Una vez más, la Tierra se ha vuelto malvada y sobrepoblada, el fin de toda carne ha venido delante de mí. Construye otra Arca y salva dos de cada ser viviente junto con algunos humanos buenos.”

Le dio los planos a Noé, diciéndole: “Tienes seis meses para construir el Arca, antes de que comience la lluvia interminable por 40 días y 40 noches.”

Seis meses después, el Señor miró hacia abajo y vio a Noé llorando en su patio… sin ningún Arca. “¡Noé!”, el Señor clamó, “¡Estoy a punto de comenzar la lluvia! ¿Dónde está el Arca?”

“Perdóneme, Señor” le rogó Noé, “han cambiado las cosas. Necesitaba la aprobación para mis normas de construcción y he estado discutiendo con los bomberos acerca de la necesidad de un sistema de riego. Mis vecinos dicen que debí haber obtenido un permiso para construcción de obras para hacer el Arca en mi jardín, ya que cuenta como desarrollo para el lugar, aunque, a mi parecer, es una estructura temporal.

Después de eso, tuvimos que ir a apelar con el Secretario de Estado para tomar una decisión.

Luego, el Departamento de Transporte exigió que se pagara una fianza por los futuros costos de mover las líneas eléctricas y cualquier otra obstrucción para despejar el camino del Arca hacia el océano. Les dije que el océano vendría a nosotros, pero no querían escucharme. Otro problema fue obtener la madera. Todos los árboles decentes tienen una Ley de Conservación y Preservación y nosotros vivimos en un área de estado de conservación para el cárabo californiano. Traté de convencer a los ambientalistas que necesitaba de la madera para salvar a los búhos, ¡pero no me hicieron caso!

Cuando empecé a juntar a los animales, la RSPCA me demandó. Insistían en que yo estaba confinando animales salvajes en contra de su voluntad. Argumentaron que el lugar era demasiado restringido, y que era cruel e inhumano situar tantos animales en un espacio tan pequeño.

Después, el Consejo del Condado, la Agencia Ambiental y la Autoridad de los Ríos decidieron que yo no podía construir el Arca hasta que ellos hubieran realizado el estudio de impacto ambiental de Su propuesta inundación. Aún estoy tratando de resolver una queja de la Comisión de Igualdad de Oportunidades acerca de cuántos carpinteros discapacitados debo contratar para mi equipo de construcción. Los sindicatos dicen que no puedo emplear a mis hijos, insisten en que solamente debo contratar a trabajadores acreditados con experiencia en la construcción de arcas.

Para empeorar las cosas, el Servicio de Aduanas se apoderó de todos mis bienes, afirmando que estoy intentando dejar el país ilegalmente con especies en peligro de extinción. Así que, perdóneme, Señor, pero me tomaría al menos diez años terminar este Arca.”

De repente, el cielo se despejó, el sol empezó a brillar y un arcoiris atravesó el cielo. Noé miró hacia arriba, extrañado, y preguntó: “¿O sea que no va a destruir al mundo?”. “No”, dijo el Señor, “el gobierno británico me ganó.”

 

Ovidio Toro Griego