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Aventuras extremas sin salir de México

Si tu definición de extremo es jugar ajedrez hasta la madrugada o leerte la enciclopedia Británica de una sentada, aléjate, este artículo no es para ti. Si en cambio lo que buscas es segregar adrenalina y acelerar tu ritmo cardíaco más allá de lo humanamente sano, estás leyendo en el lugar correcto. Aquí te vamos a demostrar que no tienes que salir de México para que tu riñón produzca epinefrina en cantidades  industriales.

En nuestro país puedes practicar desde motocross hasta rafting, atravesar un puente colgante sobre las Barrancas del Cobre, escalar el Popocatépetl, hacer rappel en La Rumorosa, sobrevolar en papalote el desierto de Sayula, bucear en Cozumel, hacerle al espeleólogo en las Minas de Barita o lanzarte de un paracaídas en Cuautla.

La diversidad de ecosistemas en México permite una variedad de aventuras que pocos países pueden ofrecer, condiciones verdaderamente extremas de temperatura o humedad y rincones inexplorados para poner a prueba tus habilidades de supervivencia. Cada estado tiene sus atractivos y desafía algún rasgo de tu espíritu aventurero. Nosotros sólo te queremos dar una probadita de las mejores experiencias.

Rafting en Veracruz

La velocidad es uno de los ingredientes fundamentales para la aventura extrema y Veracruz tiene uno de los atractivos naturales que te permitirán experimentarla sin necesidad de un potente motor.

Para experimentarla tienes que ir a Tlapacoyan, una localidad a 4 horas del Distrito Federal y aledaña al río Filobobos. Desde ahí puedes llegar a la comunidad de Puente Filo, para emprender un decenso de más de 25 kilómetros hasta llegar al puente de La Palmilla.

En algunos tramos navegarás entre rápidos que desafían tus habilidades motrices, pero también habrá descansos que te permitirán observar la enorme diversidad de aves migratorias que habita en las selvas húmedas de Veracruz.

Si eres un gran conocedor, quizás prefieras empezar la travesía antes de Puente Filo, en Zapotitlán, porque en este trayecto se encuentran los más desafiantes rápidos, de clase IV y V, un verdadero reto para los expertos.

Una recomendación: en cualquier época del año el río es navegable, pero de septiembre a noviembre el nivel sube, por lo que los rápidos tienen una mayor intensidad.

Salto libre en las Barrancas del Cobre

Los paisajes de la Sierra de Chihuahua, que encuentran su máximo esplendor en las imponentes Barrancas del Cobre, son ya famosos entre los aventureros del mundo por albergar uno de los deportes de más alto riesgo que se pueda practicar.

No, no se trata del ‘sandboarding’ ni de la bicicleta de arena, que también puedes experimentar en estos agrestes parajes.  

El salto o caída libre es una modalidad de paracaidismo que se ha puesto muy de moda porque se trata de abrir la copa después de recorrer un importante trecho experimentando la aceleración por gravedad.

Tirarse desde un avión en Cuautla es quizás una de las atracciones más conocidas de nuestro país.

¿Pero qué tal si en lugar de saltar desde una aeronave lo haces desde una plataforma formada naturalmente por las rocas?

En Chihuahua lo puedes hacer desde dos puntos dentro del Parque Nacional Cascada de Basaseachi, los dos más extremos para este deporte que te puede ofrecer la República Mexicana. El primero es Piedra Volada, una plataforma natural que te permite volar 884 metros hasta el punto más bajo en la barranca de Candameña. El segundo, donde se pondrá a prueba tu capacidad de reacción es justo junto a la casacada de Basaseachi, donde se te ofrece una caída de apenas 254 metros.

¿Te atreves?

Roedor de Lencería