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Bubba

Érase una vez un hombre llamado Bubba. ¡Conocía a todo el mundo! Un día, en su nuevo empleo, Bubba le dice a su jefe:

- Jefe, ¡conozco a todo el mundo!

Éste no le cree, así que le dice:

- Claro que no conoces a todo el mundo.

- ¡Sí los conozco!

- ¡Pruébalo, entonces!

- Escoja a alguien... ¡verá que lo conozco!

El jefe de Bubba piensa un rato hasta que se le ocurre alguien, y dice:

- ¡Tom Selleck! Apuesto que no conoces a Tom Selleck.

- ¡Tom Selleck! ¡Tom y yo estábamos juntos en los niños exploradores!

- ¡No es verdad!

- ¡Sí lo es!

Así que viajaron a Hollywood y llegaron a la casa de Tom Selleck. Bubba tocó la puerta, y cuando Tom abrió, Bubba gritó:

- ¡Tom!

- ¡Bubba!-, le contestó Tom.

Se abrazaron y platicaron durante treinta minutos. El jefe de Bubba no lo podía creer, hasta se dijo a sí mismo: - Eso no significa nada. Sólo ha sido una persona.-

Le comentó esto a Bubba, quien le contestó:

- Está bien. ¡Escoja a alguien más!

Esta vez, el jefe de Bubba ya tenía a alguien en mente. Le dice:

- ¡El presidente Bill Clinton! ¡No conoces a Bill Clinton!

- ¡Pero claro que sí! ¡Bill y yo estábamos juntos en un equipo de debate en la universidad!

- ¡No es verdad!

- ¡Sí lo es!

Así que viajaron a Washington para alcanzar al presidente en una conferencia de prensa. Se abrieron paso entre la multitud hasta que Bubba estuvo lo suficientemente cerca como para que Clinton lo alcanzara a ver. Grita:

- ¡Bill!- grita Bubba.

- ¡Bubba!- el presidente le contesta.

Al terminar la conferencia, se abrazan y platican durante media hora. El jefe de Bubba está anonadado, no lo puede creer. Pero luego piensa: -Bueno, esas fueron sólo dos personas en un solo país, ¡eso no significa que conozca a todo el mundo!-

Le dice esto a Bubba, quien le responde:

- Está bien. Escoja a alguien fuera del país, ¡verá que lo conozco!-

El jefe de Bubba ya tenía a alguien en mente, así que le dice:

- ¡El Papa!

- ¡El Papa! ¡El Papa me bautizó!

- ¡No es verdad!

- ¡Sí lo es!

Así que viajaron a Roma, donde el Papa estaba dando misa frente a miles de personas. Se abrieron paso entre la multitud, aunque sin mucha suerte. Bubba le dijo a su jefe:

- Jefe, nunca llegaremos juntos hasta allá entre toda este gentío, pero tengo una idea. Voy a abrirme paso hasta allá y cuando llegue, ¡le haré una señal para que vea que sí conozco al Papa!- y se va.

El jefe de Bubba lo espera por largo tiempo. Justo cuando está por rendirse, ve que el Papa sale al balcón y, ¡Bubba está justo a su lado!

Poco después, el jefe de Bubba se desmaya. Cuando Bubba regresa, lo ve en el suelo. Le echa aire y le dice:

- ¡Jefe! ¡Jefe! ¡Despierta!

Y cuando su jefe se reanima le pregunta:

- Jefe, ¿qué pasó?

El jefe de Bubba vuelve en sí y le dice:

- Muy bien. Comprendo que conozcas a Tom Selleck. Comprendo que conozcas a Bill Clinton. ¡Hasta entiendo que conozcas al Papa! Pero que alguien se pare junto a mí y me preguntó: “¿Quién es el que está ahí con Bubba?”, ¡eso sí no lo comprendo!

 

Ovidio Toro Griego