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De historias a historietas: los clásicos, de la literatura al cómic

Leer es una actividad despreciada. Quienes lo hacemos por placer coincidimos en una cosa: mientras lo haces de joven, tus padres siempre consideran que estás ocupándote de nada; cuando lo haces de adulto, tus superiores y subalternos creen que pierdes el tiempo.

Así que los padres han dejado a un lado la inversión en bibliotecas y enciclopedias, para torturar a los hijos con clases de todo: natación, equitación, prestidigitación y hasta macramé. Lo importante es que no estén en casa de holgazanes, leyendo o lo que es lo mismo: haciendo nada.

Por eso, cuando descubrí que Jorge Aviña, de quien pocos saben su nombre, pero muchos en México conocemos su obra, se encontraba ilustrando a los grandes clásicos de la literatura me emocioné.

Para resumir, Aviña es uno de los dibujantes que aportó talento a ese ícono de la literatura popular que se llamó “El Libro Vaquero”, una revista de historietas para adultos, que se publicó semanalmente desde el 23 de noviembre de 1978 y durante 34 años.

Sí, por nuestros padres era considerada basura y hasta pornografía, una que –por ser presentada con caricaturas y no modelos de carne y hueso— se vendía sin pudor y públicamente en los puestos de periódicos, en cada esquina.

Pero “El Libro Vaquero” es mucho más que eso, porque dio sustento a decenas, si no es que cientos de artistas talentosos, y impuso las bases para una subcultura de la animación que hoy es considerada fundamental en el imaginario creativo de nuestro país, y sentó las bases para la floreciente industria de las novelas gráficas.

Tan así, que en 1986, cuando alcanzó su pico de popularidad, “El Libro Vaquero”, hacía circular millón y medio de copias cada semana. Ya los hubiera querido incluso el Esto, un diario deportivo que siempre ha presumido la mayor distribución en el país.

Pero con Internet llegó la muerte de la pornografía impresa. Hasta la mítica Play Boy ha tenido que dedicarse a otra cosa que no son las revistas. Y Aviña, como muchos otros ilustradores, han tenido que cambiar de giro.

Hoy Jorge Aviña presume su trabajo con Colofón y sellos europeos como Les Guides Goursau y Roma Publications, convertiendo a formato de Comic grandes clásicos como “La Metamorfosis” de Franz Kafka, “Frankenstein” de Mary Shelley y “Los Crímenes de la Calle Morgue” de Edgar Allan Poe.

Lee los clásicos en apenas semanas. Nuestras recomendaciones:

Aguilar Colecciones publica desde 2014 una serie llamada "Clásicos de la Literatura en Cómics", con 40 entregas que incluyen títulos de la talla de “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, “El Retrato de Dorian Grey”, “Hamlet”, “El Gran Gatsby” y “Cumbres Borrascosas”, entre muchos otros.

Oberon-SmarterComics fusionó dos géneros para aumentar sus ventas: hizo historietas de los libros de “autoconocimiento” y en esa fusión se encuentra otro de los libros indispensables para cualquier lector, “El Arte de la Guerra” de Sun Tzu.

Herder Editorial ofrece títulos para quienes les interesa más el pensamiento universal. “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo, “El Contrato Social” de Jean-Jacques Rousseau y “El Capital” de Karl Marx, forman parte del catálogo de Comic de esta editorial.

Incluso editoriales más pequeñas y menos comerciales han apostado por las viñetas como vía para hacer llegar a nuevos públicos la literatura de culto. Tal es el caso de Sexto Piso, que publicó “En busca del tiempo perdido” de Marcel Proust en tres tomos, “Moby Dick” de Herman Melville, en la adaptación de Jean Rouaud, y hasta el “Ulises” de Homero adaptado por Sébastien Ferran.

Roedor de Lencería