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Del mito al hecho: Pie grande o Yeti

Muchos testigos han abordado en la existencia de un homínido gigante que merodea por distintas partes en los bosques y zonas frías del hemisferio norte, los testigos aseguran que es de gran tamaño y tiene características de un enorme simio. Ocupa parte del imaginario colectivo para muchas partes del  Himalaya, conocido como Yeti y en Norteamérica  también se nombra y es llamado Pie Grande o Sasquash. Aunque los registros han sido únicamente por parte de testimonios ya sean documentados en: grabaciones, imágenes y huellas, hasta el momento no existe evidencia científica de la existencia de Pie Grande.

Las teorías acerca de este homínido es que pueden ser poblaciones remanentes del Homo neanderthalensis, Homo florensis, Denisovans o simios extintos como el Gigantopithecus. Cabe resaltar que antes de la presencia de nuestra especie, existieron estos primates que si bien se extinguieron, formaron parte de la historia de nuestra especie y género. Para entender un poco la historia y cómo el imaginario nos hace pensar que existe un hermano estrechamente relacionado con nosotros, abordare un poco más.

En 2005 P.Brown de la Universidad de Nueva Inglaterra y sus colaboradores describieron una nueva especie, recalcando que en ese momento estaba aceptado que había sólo un genero homínido que había estado presente en Asía en el Pleistoceno; el genero Homo, representado por dos especies Homo sapiens y Homo erectus. Ahora habían encontrado una nueva especie para agregar, el llamado Homo florensis, mostrando que el género Homo es más variable y flexible que lo que conocíamos en ese momento. Otro homínido que cabe mencionar para incrementar las discusiones actuales, se centran sobre el Homo neanderthalis y estas son aun más acaloradas.

J. Hardy del Colegio Universitario de Londres y sus colaboradores mencionan que dos especies co-existian en Europa: Homo neanderthalensis y H. sapiens hace aproximadamente 45,000  años antes de Cristo y esto pudo dar origen a un grupo genético característico que aun sobrevive en algunas poblaciones humanas. Las investigaciones indican que parte de nuestra herencia genética proviene de los H. neanderthalis.

Otro simio que enriquece  y se le vincula al píe grande es el Desinovans, el cual fue encontrado en una cueva en Siberia y comparte un ancestro con los neardentales. Otro gran hominido es el Gigantopithecus, que fue redescubierto en 1957 por John Hillaby y sus colaboradores, ya que el encontró una mandíbula y anteriormente sólo se sabia a través de uno molares descubiertos por un paleontólogo alemán G.H.R von Koenigswald.

Estos descubrimientos paleontológicos acerca del origen y extinción de algunos homínidos nos hacen pensar y generar ideas acerca de la existencia y sobrevivencia de otro simio en las áreas recónditas del mundo y que aun no ha sido descubierto.

J.D. Lozier de la Universidad de Illinois y sus colaboradores realizaron un estudio para criticar dos cosas: los nuevos métodos analíticos para entender la distribución de las especies y la ocurrencia de avistamientos del píe grande en Norteamérica. Además, tomaron los puntos geográficos donde la gente reporta al píe grande y donde se han encontrado huellas. Dentro de su estudio encontraron que las observaciones y patrones de distribución del píe grande se traslapan con los patrones de distribución del oso negro americano (Ursus americanus), con ello reafirman que las observaciones pueden ser un error de identidad y quizá lo que vieron fue sólo un oso negro.

Bryan C. Sykes de la Universidad de Oxford va más allá, analiza todas las muestras de pelo colectadas que existen en museos y colecciones privadas del llamado píe grande. Ellos analizaron y examinaron 57 muestras con métodos para verificar y eliminar aquellas que no fueran realmente pelos o cabellos, y al final sólo se quedaron con 37 muestras a las cuales les sustrajo el ADN. Los resultados se compararon con bases de datos para saber su origen, encontrando que algunas eran de osos, caballos, vacas, hasta pelo humano, pero ninguna evidencia de un pelo desconocido o distinto que dotara de bases científicas para iniciar una investigación.

La evidencia hasta el momento sugiere que el píe grande no es más que un supuesto de nuestra imaginación.  

Jorge Sánchez

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