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Relájate, vida sólo hay una

El estrés es denominado la enfermedad moderna que desata un sin fin de malestares tanto físicos como emocionales, entre los que se pueden mencionar: depresión, ansiedad, trastornos del sueño, de alimentación, posible Alzheimer, entre otros. Estrés del latín strictus, es la presión o tensión que se da en situaciones de la vida diaria, situaciones que la mayoría de la veces están fuera de nuestro alcance y se contraponen a lo planeado.

Si nos ponemos a pensar lo que realmente sucede cuando nos estresamos, nos daríamos cuenta que el estrés sucede no tanto por la situación en sí, sino por cómo reaccionamos, es decir, experimentamos tensión por nuestra terquedad de querer controlarlo todo, por preocuparnos antes de, o por miedo a ser juzgados de incompetentes.

Algunos tienen una vida relajada sin experimentar el horror de vivir bajo estrés, y es que todos tenemos dificultades o situaciones que contradicen lo que deseamos, pero la manera de cómo reaccionamos a los eventos es lo que nos perjudica o engrandece.

La vida es un cúmulo de experiencias, pero si dentro de todo lo que sucede siempre vivimos exigiendo que todo sea de acuerdo a nuestro mandato, envueltos en orgullo y ego, y no recibimos cada situación como un aprendizaje lleno de comprensión, es entonces y sólo entonces cuando seremos víctimas de estrés.

Hay anuncios, videos, imágenes, películas y muchos artículos sobre cómo vivir una vida feliz, y uno de los principales puntos es vivir en paz, en un estado de relajación, sin estrés; pero aun viendo, escuchando o hablando sobre este antídoto, no logramos llevarlo a nuestra vida, porque algo dentro de nosotros nos obliga a sabotearnos.

Los fumadores saben que el cigarro mata, pero no dejan de fumar, los alcohólicos saben que el alcohol los trastorna y aun así no dejan el vicio, igual pasa con los drogadictos; en fin, todos sabemos que nos hace daño y aun así siempre nos empeñamos en consumir eso que nos consume convirtiendo el estrés en el protagonista principal de nuestra vida.

Las personas necesitan relajarse y no con esto me refiero a que vivan con flojera, porque también las personas flojas y sinvergüenzas se estresan. No, relajarse es vivir sin martirios de lo que sucederá o de lo que sucedió, sin juicios donde el principal verdugo somos nosotros, relajarnos es gastar energía en lo realmente importante, en detalles que realcen nuestro espíritu, en tener resiliencia para sobresalir de cualquier situación por más adversa que sea y crecer con el alma llena de gratitud.

Necesitamos tener la cabeza vacía para relajarnos, botar la basura y llenar nuestra mente de pensamientos positivos, porque el pensar demasiado en todo es el principal ingrediente para vivir en el estrés. Debemos hacer conciencia de cómo queremos que siga nuestra vida, que esté llena de aprendizajes o un trayecto triste y amargado.

Ahora bien, la cuestion es ¿cómo cambiar de una vida estresante a una vida de verdad? Lo primero es identificar nuestra fuente de estrés y decidirnos a cambiar, porque ¿de qué sirven los consejos si no se aplican? Ahí es donde realmente se da lo importante, la acción es lo que nos da sabiduría, lo demás es mero conocimiento. Cuando identificamos nuestra fuente de estrés, después debemos analizar si nuestras reacciones son adecuadas y si no lo son, debemos buscar herramientas o métodos para mejorar.

Algo que nos ayuda mucho es aprender a respirar y dormir, pero ¿cómo podemos aprender a hacer algo que ya nacimos haciendo? Pues aunque parezca ridículo, la mayoría de nosotros no sabe respirar, ni dormir correctamente y esto influye en nuestra percepción de cada situación. Entonces podemos instruirnos a través de la yoga, meditación o realizando algún ejercicio, pero sobretodo buscar el conocimiento, el cual en esta era está al alcance de todos.

Debemos trabajar en nuestra autoestima, esto para no generar estrés por complacer a otros, entendiendo que no debemos tomar las cosas de forma personal. También es importante adquirir valores como la empatía, respeto y amor. Dejemos de buscar la perfección, dejemos de controlarlo todo, vivamos agradecidos y dispuestos a aprender, para que así apreciemos cada aspecto de nuestra vida.

La principal razón de vivir en el estrés es porque perdemos demasiado tiempo viendo lo malo, entonces para poder abandonar ese enfoque, es necesario cambiar; tomar decisiones que nos lleven por un mejor rumbo, hay que buscar soluciones para mejorar y dejar de ver la pequeña mancha en una pared perfectamente blanca.

Necesitas relajarte, porque mereces una vida libre, porque este es un instante que si lo pierdes, nada te asegura que mañana tengas otro igual o mejor.

Crea pensamientos que te motiven a vivir en alegría, crea tu vida como desees vivirla no como te dijeron que la vivas.

Fadme Yamila Jimenez Helu

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