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7 razones de porqué no le agradas a tus compañeros de trabajo

Una vez que ya has trabajado en un lugar por un tiempo, llega un cierto punto en el que no le agrades a uno (o más) de tus compañeros de trabajo. No es agradable, pero pasa de vez en cuando. Tal vez estés confundido por este disgusto, pero tal vez hay algo que hagas que contribuye a esta fricción. No las ingeniamos para realizar una lista de posibilidades para ayudarte a aclarar esta situación. Aquí hay algunas razones del porqué tus compañeros de trabajo te ponen los ojos en blanco y hablan a tus espaldas. 

1.No eres un jugador del equipo

El aprender a trabajar bien con otros es un punto vital para el éxito de tu carrera. Haz que tu lugar de trabajo sea más agradable al ser más cooperativo. Algún día necesitarás la ayuda de alguien, asi que empieza a ser más consciente en cómo tratas a los demás. ¿Por qué alguien habría de ayudarte si nunca estuviste ahí cuando más te necesito?

2. Eres flojo

Si a veces te la pasas relajado en tu escritorio escuchando música y mirando el reloj, es tiempo de que te pongas las pilas. A nadie le gustan los vigilantes de relojes. Si estás tan aburrido con tu trabajo, es tiempo de encontrar uno nuevo o asumir más responsabilidades. La vida es muy corta como para no echarle tus mejores ganas.

3. Eres metiche

¿Te metes en conversaciones que las personas ni siquiera están teniendo contigo? Si de pura casualidad escuchas a alguien hablando de un tema cercano y querido para ti, abstente de involucrarte y hacer comentarios. No te estaban hablando a ti. A menos que sea una discusión de grupo animada en el comedor o antes de que empiece una reunión, no te entrometas. Si tus colegas quieren tu opinión, ellos te la pedirán.

4. Hablas mucho

¿Eres ese compañero de trabajo que siempre está parado en la oficina o cubículo de alguien, y que platica sobre su fin de semana aburrido? No te conviertas en esa clase de compañero de trabajo del que todos huyen. Si notas que tus compañeros de equipo se escapan e intentan evitar tener contacto visual contigo, tal vez quieras ser más consciente en cuanto al tiempo que pasas en los escritorios de la gente. Después de diez minutos, probablemente ya extendiste tu bienvenida demasiado. La gente está ocupada. Regresa a trabajar.

5. Chismeas

¿Hablas sobre alguien o todos a sus espaldas? No es sorpresa que no le agrades a nadie. Respeta a tus compañeros de equipo y ponle un alto a esto. No esparzas chismes de oficina si quieres tener una buena relación de trabajo. El chisme no solo es grosero sino divisivo. Incluso si oíste un chisme jugoso que definitivamente debes compartir con todos, guardatelo para ti. El anunciar los detalles de la vida de los demás es egoísta. Solo imagínate cómo sería si estuvieses en sus zapatos.

6. Eres un quejumbroso

Si te quejas por cualquier cosita que vaya mal, solo detente. El que todo sea perfecto todo el tiempo no es realista. Se feliz de tener un empleo y mira las cosas que van bien. Recuerda, si tu jefe se encuentra en una situación en la que él o ella tenga que decidir a quién despedir, tú serás el primero en irte.

7. Te demoras

Pedir solicitudes constantes de aplazamiento de tiempos de entrega en importantes proyectos no es suficiente. Necesitas aprender cómo manejar tu tiempo mejor. La mejor manera de cumplir tus plazos es planear con anticipación y fijar claros recordatorios en tu calendario. El olvidarse no es una excusa. Eres un adulto ahora; actúa como uno.

Taciana Bañuelos Sauceda

Comments

mariajoseplopez     25 January 2017

Probablemente es que hablo mucho...

sarahi     25 January 2017

Pues si eres flojo obvio te van a odiar, van a estar haciendo tu parte todo el tiempo

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