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El arte de besar

¿Alguna vez te has preguntado porqué es que besamos? ¿A qué se debe esa unión de labios creando un vínculo entre dos bocas? Y, es evidente que no con cualquiera intercambiaríamos un beso. ¿Pero, por qué? Aquel aparato con el cual nosotros comemos y hablamos forma parte de un acto que nos puede llegar a dar tanto placer. Juntando con fuerza, pero al mismo tiempo sutileza nuestros labios que utilizamos para articular palabras de efecto deciden ser los protagonistas en una demostración de amor. Nos podemos preguntar cómo es que un beso puede ser tan significante y excitante. La razón detrás de la significancia del beso no es el acto en sí, sino aquello que produce.

La excitación sexual es meramente psicológica, uno puede estar en el pleno acto sexual, pero si su psique está en otro lado la excitación simplemente no ocurre. El beso ha sido desde siempre un símbolo juguetón de nuestra imaginación. Es por ello que cerramos los ojos al momento de besar, para poder dejarnos llevar dentro del acto carnal, e inspirando nuestra imaginación a despertar la excitación sexual. El beso como tal es un intercambio de códigos que un receptor le da al emisor. Este código es bastante sencillo de decodificar. Tomemos por ejemplo cuando un caballero besa la mano de una dama después de verla llegar deslumbrante. Ese beso se trasforma en una muestra de aprobación diciendo “te ves realmente radiante esta noche”.

Por lo tanto, un intercambio de beso significa una muestra de aceptación creando un vínculo con los labios. Un vínculo que nos dejará al descubierto. Siempre he creído que un beso sincero dice mucho, porque al momento de dar ese beso nos dejamos al descubierto mostrando nuestro lado más vulnerable como señal de que confío en esa persona, y entrego mi cuerpo y alma en ese momento. Regresamos a los ojos cerrados. Nos entregamos tanto a la persona que cerramos los ojos como muestra de confianza en ese mismo instante.

El besar al igual que cualquier otro arte tiene diferentes técnicas. Estas técnicas nos permiten ejecutar el acto de manera majestuosa, por ejemplo, tomemos el ambiente erótico o romántico como un gran escenario, dependiendo de la composición del momento será la utilidad de las diferentes técnicas de besar. Si queremos lograr una composición en la cual la libido será elevado al máximo, quizá nuestras manos jugarán un importante rol en la escena. Si el ambiento nos llama a algo un poco más romántico, nuestro beso será lento y habrá roces ligeros entre los labios despertando la imaginación y de igual forma activando la excitación.

Besar es la herramienta más poderosa del erotismo a lado de las caricias pero, ¿acaso besar no son caricias con los labios? Dentro de nuestras relaciones amorosas creo que a veces no nos damos cuenta cuánta significancia tienen los besos. Un beso nos puede decir mucho, por ejemplo, la ubicación del beso también guarda un amplio significado, tanto para el receptor como para el emisor. Es importante practicar el arte de besar, porque como toda habilidad debe ser perfeccionada y sólo se da a través de la práctica.

Creo profundamente que el acto de besar es un arte que debe de ejecutarse como tal. Reconociendo que no es simplemente un intercambio de saliva ni líbido, sino algo que va mucho más allá de algo tan simple. Recordemos que en cada beso dejamos una parte de nosotros. Un pedazo de esencia. Y tras todo beso cae una gran responsabilidad puesto que un beso es un arma de doble filo, tanto te puede elevar al cielo, o es el mismo que te podría dejar herido.

Abraham Aragón

Comments

aileen     10 February 2017

Excelente forma de describir el beso como un arte. Muchos no lo piensan así y se vuelve algo vacío de significado e incluso incómodo. Estoy de acuerdo en que besar es una herramienta poderosa, y con "gran poder, vienen grandes responsabilidades."

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