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Seis consejos rápidos para la amistad

Aunque soy de las personas que cree que no hay recetas mágicas, mucho menos cuando se trata de la convivencia social, también creo que hay ciertas actitudes que si bien no nos hacen perfectos sí pueden mejorar el modo en cómo nos relacionamos con los demás y viceversa. Por eso, voy a nombrar seis consejos que se pueden aplicar a los amigos.

1. Muestra disponibilidad

Claro, con esto no me refiero a que de forma incondicional deje uno todo por los amigos. Más allá de llegar a un grado de sacrificio por los amigos me refiero a que seamos flexibles y mostremos interés por el otro. Por ejemplo, si un amigo propone una reunión en un día en que es imposible puedes sugerir otras fechas y no sólo decir “uy, ese día no puedo”.

2. No seas invasivo

Cuando empezamos una relación, de cualquier tipo, a veces podemos ser demasiado curiosos y eso en algunos casos puede sentirse como una falta de respeto a la privacidad y los límites personales. Aunque es cierto que hoy en día sea más común contar abiertamente muchos aspectos de nuestra vida, hay etapas o experiencias que pueden ser muy íntimas o difíciles de contar. Todos tenemos derecho a tener secretos y un espacio personal. Además, en las amistades profundas las cosas salen cuando tienen que salir, ni antes ni después. Paciencia y respeto, las amistades son tesoros que con el tiempo van mostrando el brillo y valor que tienen.

3. Sé recíproco

Con un amigo es cierto que podemos ir cuando necesitamos apoyo moral, económico o consejo profesional. Aunque es cierto que hay detalles materiales que pueden demostrar el afecto, lo mejor es brindar tiempo y atención a los amigos del mismo modo que ellos lo han hecho con nosotros. La próxima vez que un amigo te pregunte “¿cómo estás?” y resuelva todas tus dudas y crisis existenciales, después de agradecerle podrías además preguntarle “¿y tú, cómo has estado?” Todos tenemos problemas y siempre es bueno tener alguien a quién contárselos, qué mejor que a un amigo.

4. No des por hecho

Es de las peores cosas que se pueden hacer en las relaciones humanas. Dar por hecho, inducir, deducir o adelantarse a las opiniones o reacciones que tienen los otros es de lo más nefasto, porque normalmente uno actúa pensando que es lo mejor que puede hacer por la otra persona porque le confiere un carácter o una reacción a eventos o experiencias sin tomar en cuenta la opinión verdadera de la otra persona. Aunque esto yo lo recomendaría no sólo para los amigos, evidentemente con los amigos es algo que se debe evitar. Así que para la próxima, mejor preguntar antes de pensar por los demás.

5. Mantén la comunicación

Conforme uno va creciendo, ver a los amigos muy seguido se vuelve cada vez más difícil. Los deberes aumentan conforme vamos cumpliendo más años y además, muchas veces nos alejamos del contexto en el que conocimos a nuestros amigos, la escuela, las aulas de la universidad, etc. Pero eso no es un pretexto para perder contacto, menos aún con la cantidad de redes sociales que existen hoy en día. Más allá de las publicaciones o etiquetas, procura mandarle un mensaje de vez en cuando para saber cómo se la ha pasado en los últimos tiempos. Un mensaje así siempre se agradece y muestra la importancia que tiene en tu vida.

6. Acepta el cambio de prioridades

Ligado al punto anterior está también la modificación de intereses en la vida de cada persona que acarrea consigo el paso del tiempo. Aunque le tengamos mucho afecto a un amigo, no siempre podremos verlo y viceversa. Si llegas a mandar un mensaje y no te ha contestado en dos días, no te sientas dolido ni resentido. Es probable que tú hayas dejado de lado algunos mensajes también o hayas olvidado checarlos y después no hayas podido contestar por falta de tiempo. Y si no, recuerda que hay tantas personalidades como mundos y estrellas, así que el que no te contesten no tiene por qué significar que no se interesan por ti, tal vez recibas una llamada después.

Muchos de estos consejos se pueden aplicar a otros ámbitos de la vida social, pero independientemente de ello, la verdad es que cuando un amigo es real no importa mucho cómo te comportes, porque la persona del otro lado siempre estará dispuesta a resolver los malentendidos y problemas que puedan surgir. 

Elisa E.

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