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Cómo iniciarse en el running y no fracasar en el intento

El running es una disciplina deportiva que hoy está en pleno auge, alrededor de ésta existe toda una cultura estructurada para aquellos que adoran la libertad que se siente mientras se corre. Ropa deportiva, sitios web, grupos en redes sociales, accesorios y productos son diseñados para cautivar a estos amantes del aire libre.

Recomendaciones para los principiantes 

Comenzar desde cero la práctica de alguna actividad deportiva siempre nos impone el deber de ser cuidadosos y prudentes, o de lo contrario, se puede correr el riesgo de sufrir alguna lesión o quebranto de salud; esta premisa también aplica para el running. Y es que no basta con comprar un par de tenis y comenzar a correr; cuando somos principiantes y estamos en una edad que va desde los 18 hasta los 35 años, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

1. Lo primero es tener voluntad

Bien sea por motivos de salud, de estética o de superación personal, hay que tener unas razones de peso que nos mantengan motivados por un buen tiempo en esta aventura que supone practicar el running.

2. Busquen a una persona que sepa del tema y que los pueda introducir en el running

Alguien con experiencia puede corregir los errores técnicos que estés cometiendo, ayudará a mantenerte motivado animándote cuando sientas desfallecer y te impulsará a que continúes adelante si la frustración o la pereza se apodera de ti.

3. Comiencen corriendo pocos kilómetros y vayan aumentando la distancia de manera progresiva

Aunque tengan el ímpetu para literalmente comerse diez, quince o veinte kilómetros de pavimento; esto no es recomendable, y a lo mejor se escape a las posibilidades físicas de la mayoría de los principiantes. Lo que hay que hacer, es un proceso de adaptación gradual al running, esta es la manera de evitar lesiones.

4. No desistas o te decepciones si no obtienes los resultados a corto plazo, este es un deporte de paciencia y constancia.

5. Por último, disfrútenlo mucho.

Los errores

Como ya dijimos, solo obtendremos una lesión si forzamos el cuerpo a recorrer distancias que están por encima de nuestra capacidad físico-atlética al iniciarnos en el running; de ahí que se contraindica recorrer distancias largas. Se aconseja en un comienzo empezar a caminar distancias de cinco a ocho kilómetros durante un periodo que va de la primera a la segunda semana, este lapso lo llamaremos “de acondicionamiento”; después de la segunda semana, hay que empezar a trotar lento, para que el cuerpo se comience a acostumbrar al estrés físico que supone la cadencia del trote. A medida que vayas aumentando tu resistencia (capacidad pulmonar) y te sientas más cómodo mientras realizas esta actividad física, deberás aumentar el ritmo y la distancia.

La ropa y el running

La indumentaria en el running debe ser deportiva, debe gozar de comodidad y ligereza, de suerte que le permita a la piel respirar o transpirar.

La suela de los tenis no debe ser rígida, solo una suela blanda permite la propiocepción y movimiento natural de los pies. Esta característica es importante, pues el contacto de una suela rígida en el calzado deportivo contra las superficies duras del suelo puede generar dolencias en los pies; lo recomendable entonces, es utilizar zapatillas exclusivamente de running. Las tiendas hoy en día tienen áreas enteras reservadas al calzado de running. Las zapatillas además deben tener un drop inferor a los 8 milímetros, esto facilita la ejecución de una técnica de carrera natural y relajada; pero, ¿Qué es el drop?

El drop es la diferencia de altura que hay entre el talón y la puntera de una zapatilla.

Por último, el calzado debe ser liviano, el peso de unos tenis o zapatillas no deben significar una limitante en el momento de ejecutar la actividad física.

La técnica de correr

Si bien no existe una técnica perfecta para correr, ya que por naturaleza, la simetría del cuerpo humano no favorece el movimiento de correr, por lo menos sí existen unas pautas para correr de manera correcta.

Comencemos por decir que se debe correr apoyando el pie sobre el metatarsiano y no sobre el talón, pues usar como primer apoyo el talón implica que el paso de la zancada se frene. Así mismo, tampoco es apropiado caer sobre la punta de los pies ya que se podrían presentar lesiones.

Es preciso hacer hincapié en que se debe caer sobre los metatarsianos mientras corremos, debido a que éstos sostienen de mejor manera el pie y nivelan el cuerpo más eficientemente.

Cuando corremos, el tronco debe mantenerse ligeramente inclinado hacia adelante, y los los brazos deben sostenerse en un ángulo aproximado de noventa grados; un truco para mantener un ángulo correcto en los brazos durante el ejercicio es tener presente que la muñeca debe ubicarse a la altura de la cadera en este movimiento de péndulo que tiene como eje nuestro hombro.

Difícilmente la persona que inicia en el running va a dominar la técnica correcta de correr, este es un proceso repetitivo y sensorial.

Recordemos que correr también nos fortalece a nivel muscular, esto ocurre porque la técnica del running que es por naturaleza repetitiva y de coordinación, también exige potencia y fuerza. Por eso, cuando corremos, descubrimos que en las primeras semanas aparecen en el cuerpo unas incómodas dolencias que previamente no experimentamos.

Ya sabido todo esto, ¡A correr se ha dicho!

Sergio Augusto Alvarez Vargas

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