Return to start

Javier Duarte: cuando la realidad supera la ficción

Hoy, el mundo entero voltea hacia EUA. Y con razón. Lo que ocurre es propio de la década de los cincuenta. Es preocupante. Sin embargo (y lo escribimos con mucha pena en el alma), en México tenemos a alguien con una peor calidad humana que la del mismísimo Trump (al menos busca el ‘bien’ de su gente con nacionalismos ridículos). Y nos referimos al prófugo de la justicia, Javier Duarte de Ochoa.

Es como una historia de terror y maldad

Dejando de lado la enorme y obscena cantidad de dinero que robó (se calcula que fueron tres mil millones de pesos), queremos enfocarnos, por esta vez, sólo en sus atropellos a los derechos humanos.

Siendo gobernador del Estado de Veracruz, en un encuentro con periodistas emitió un discurso donde constantemente les repetía: “¡Pórtense bien, por favor!”, “Vamos a sacudir fuertemente el árbol pero antes de hacerlo, sí quería platicar con ustedes para que todos supieran y pusieran las cosas en su lugar y no se sorprendieran”.

Unas horas más tarde se descubrió el multihomicidio en la Colonia Narvarte de la Ciudad de México, donde se encontró el cadáver del fotorreportero Rubén Espinoza. Y si contamos las violaciones a los derechos humanos en el estado por parte de la fuerza policial o incluso, por sus ciudadanos (como los universitarios asesinados en Boca del Río y el caso de ‘Los Porkys’) donde la impunidad juega un papel fundamental en estos crímenes; si contáramos estos casos también, no terminaríamos.

Porque hoy queremos expresar nuestro repudio a algo, si se puede, peor que lo anterior mencionado: se descubrió que participó en la compra de medicamentos falsos que se administraban a niños enfermos con cáncer.

Sí; robó a niños con cáncer.

Por si eso no fuera suficiente, las medicinas eran tan inadecuadas que de no haber sido apócrifas, tampoco eran aptas para niños.

Esta conducta raya en lo inhumano. Hace que uno pierda la esperanza. Por eso queremos creer que tiene un trastorno de la personalidad.

La psiquiatría establece que los pacientes con Trastorno Antisocial de la personalidad, ignoran y violan de forma crónica los derechos de los demás; simplemente no quieren ajustarse a las normas sociales establecidas. Algunos de los criterios que usan los psiquiatras para diagnosticar este trastorno son:

  • Agresión contra personas o animales.
  • Robo.
  • Carece de remordimiento por sus conductas lesivas.
  • Miente y manipula.

Enfermo psiquiátrico o no, debe pagar por lo hecho.


Hicimos una encuesta de opinión sobre el tema y estas fueron las respuestas:

Julio Heredia: “Está escondido a la sombra de nuestro querido gobierno liderado por EPN (...) a toda esa gente le daría pena de muerte”.

Jason Díaz: “Creo que es el cinismo en su máxima expresión de todos los políticos en México.”

Miguel Alcón: “Miedo. (...) Supongo que eso es la punta de toda la mierda. Es de temerse su falta de ‘respeto’ y la ‘indiferencia’ que llegamos a tener como sociedad.”

Benjamín Flores: “¡Genio! Pregunta por cuánto ha sido el monto del robo de banco más grande y ese guey se lo vuela por mucho. (...) Cortaría su cabeza si fuera necesario para que el castigo asustara a cualquier otro que intentara lo mismo.”

Marco Tovar: “Escoria = Duarte”

Víctor Hugo Velmar: “Es sólo el reflejo de la forma en que somos gobernados. (...) Pena de muerte o cadena perpetua y decomisar todo lo robado.”

María Araceli Márquez: “Inhumano.”

Diana Villaseñor: “Si fuéramos más empáticos con nuestra misma raza no haríamos tanto daño y sería un mínimo equitativa la cosa. Estoy en una depresión social de impotencia y frustración.”

Jesús Orta: “Es una muestra más de la realidad en que vivimos, de nuestra falta de interés por nuestro país (...), por falta de compromiso que tenemos como ciudadanos.”

Isabel Tovar: “Es una persona que vive a costa de todos.”

Laura Márquez: “Es un tipo enfermo de egoísmo, poder y vacío del alma.”

Carlos Parra: “Es uno de los representantes del viejo y nuevo PRI, es base de la clase política que es el cáncer de este país.”

Y tienen razón.


El 23 de mayo del 2012, el entonces candidato a la presidencia Enrique Peña Nieto se jactaba de que Javier Duarte era parte del nuevo PRI: “es un PRI que ha venido renovándose en su interior donde hay presencia de las nuevas generaciones (...) el gobernador de Quintana Roo, Beto Borge; de Veracruz, Javier Duarte (...), todos son parte de este proceso de renovación”.

¿Ustedes qué piensan? Si estuviera a su alcance, ¿qué imputarían?  

Angie Tovar

Comments have been closed for this article.