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¿Cómo hacerle en una industria cuando no tienes conexiones?

Vengo de una familia de inmigrantes que se dedica a la construcción y la minería. El vino, y ni hablar de la champaña, no era algo común en nuestra casa. Una noche, cuando tenía nueve años, vi un anuncio para un programa de intercambio que mostraba la Torre Eiffel, nunca habia visto nada como eso antes. Le dije a mi mamá que yo quería ir “a donde estuviera esa torre”. Ella me dijo: “Bueno, empieza a trabajar”.

1. Sal y ve el mundo

En la secundaria, estudié francés y fui la primera persona en mi familia que tuvo un pasaporte desde que emigramos. Ahorré para pagar mi programa de intercambio estudiantil y viajé a Provenza. Después de eso, todo en mi vida fue conducido por lo fuera que me ayudara llegar a estar más cerca de Francia.

2. Habla personas que tengan tu trabajo soñado

Después de la universidad, se me metió en la cabeza convertirme en traductora para las Naciones Unidas. Cuando conocí a alguien que tenía ese trabajo, para mí fue como conocer a la realeza, pero me dijo: “Después de 15 años, hago poco dinero. Traduzco documentos acerca de pesquerías. Tengo mis propias ideas pero no las puedo expresar”. Me sacó de onda, tuve que reconsiderar mi sueño.

3. Entra por la puerta trasera

Tuve que preguntarme de nuevo: ¿qué trabajo tengo que tener para poder hablar francés a diario? Me topé con un anuncio que buscaba un asistente para un importador de champaña, Veuve Clicquot. No sabía qué era Veuve Clicquot de Adam, pero el trabajo sonaba interesante. Trabajé para el vicepresidente de ventas y estuve rodeado de amantes del vino y de hablantes del francés.

4. Cambia trabajo pesado por conocimientos

Quería aprender más estudiando en un centro de vino pero no podía costearmelo. Así que lavé los platos y vacié escupideras a cambio de clases gratis. También tomé un trabajo de medio tiempo como recepcionista en una tienda de vinos. Aprendí sobre los precios y las relaciones entre los minoristas, proveedores y distribuidores, cosas que todavía son útiles para mí.

5. No te bases solamente en la pasión

A través de los años, he trabajado como gerente de ventas para Laurent-Perrier, un despacho de consultores para negocios del vino, y como vicepresidente en Rémy Cointreau. A lo largo del camino, obtuve mi maestría. Era apasionado pero también quería conocer las complejidades del negocio.

6. Respeta el lugar de donde provienes

Viniendo de un lugar donde cada peso contaba, entiendo que si le pido a alguien que invierta en una de nuestras botellas, más vale que sea fantástica. Mantengo un pedazo de carbón que mi tío abuelo me dió sobre mi escritorio para recordarme qué tan afortunado soy y que no debo olvidar mis raíces.

Baudilio Sosa Mayonga