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¿Existe la vida extraterrestre?

En 1977, las sondas espaciales Voyager estaban acompañadas de un disco de oro que contenía los “sonidos de la Tierra”, algo así como el equivalente de lanzar una botella al mar. El disco contiene mensajes referentes a nuestro planeta que muestran la vida y especies que la habitan, resaltando las creaciones de la civilización humana, con la esperanza de encontrar organismos que sean capaces de comprender nuestro mensaje en algún rincón del Universo.

Quizá podemos pensar en toda la vida que existe en la Tierra, llevar más allá nuestras acciones y la relación de nosotros los humanos con nuestro planeta, tratar de comprender la complejidad de la existencia planetaria y los organismos que la habitamos. Pero nuestra naturaleza humana nos lleva más allá, a la exploración y conocimiento del espacio, tratar de entender la vida va más allá de nuestro entorno, llevarnos a un plano existencial y preguntarnos: ¿cuál es nuestro lugar en el universo? ¿Estamos solos? ¿Somos la única forma de vida en este universo?

Voltear al espacio para desentrañar sus misterios ha reunido los esfuerzos a nivel global. Ahora diversas instituciones colaboran para llevar a cabo investigaciones para encontrar vida extraterrestre. Incluso, algunas instituciones como la NASA utilizan los telescopios espaciales Hubble, Spitzer y Kepler, para mirar varias estrellas y planetas orbitantes para determinar cuáles planetas y qué estrellas pueden contener agua, y también a qué distancia se encuentran, ya que uno de los ingredientes esenciales para saber si existe vida es este elemento. Hasta el momento han encontrado aproximadamente 1,700 planetas con posibilidad de tener agua.

Sin ir tan lejos, relativamente cerca hablando de distancias para el universo, el planeta Marte se encuentra a 54.6 millones de kilómetros de la Tierra, y también dentro del imaginario humano, nos interesa saber si ahí existe vida. En noviembre del 2016, científicos de la NASA examinaron parte de un región planetaria marciana llamada Utopía, analizando con señales de radar un área tan grande como el estado de Nuevo México. Lo que encontraron fue que existe un depósito de agua congelada mezclada con arena y partículas de roca con un grosor aproximado entre 80 y 170 metros.

En febrero de este año, 2017, la revista Science publicó que el Mars Rovers se encuentra a unos pasos de encontrar signos moleculares de vida. Durante los cinco años que ha permanecido en Marte, se ha esperado pacientemente para llevar a cabo un experimento que monitorea y analiza las partículas químicas que existen en el ambiente con el objetivo de encontrar algún indicio de rastros de bacterias o aminoácidos que pueden indicar indicios de vida primigenia. En 2014, el Curiosity entró a la formación de Murray, una formación parecida a un lago que se formó aproximadamente hace 3.5 billones de años. El instrumento tomó algunas muestras y los expuso a altas temperaturas que reveló materia orgánica con sulfuro; mencionan que estas moléculas son únicas para ser contaminantes por tan solo una cosa, el Curiosity nunca había detectado algo así anteriormente. Aunque las investigaciones y experimentos se mantienen en el planeta rojo, existen aun esperanzas de encontrar más indicios que ayuden a esclarecer los hallazgos.

La esperanza de encontrar vida se mantiene y tal vez no tengamos que mirar más lejos, o en otras galaxias. Es claro saber que no comprendemos mucho de la vida en la Tierra, pero también voltear al espacio nos ayuda a valorar y entender más nuestra existencia humana. Es curioso porque toda esta investigación en torno al planeta Marte me hace pensar en un pasaje de la novela de Ray Bradbury llevado a cabo en Marte del libro Crónicas Marcianas:

Llegaron al canal. Era largo y recto y fresco, y reflejaba la noche.

- Siempre quise ver un marciano - dijo Michael -. ¿Dónde están, papá? Me lo prometiste.

- Ahí están - dijo papá, sentando a Michael en los hombros y señalando las aguas del canal.

Los marcianos estaban allí. Timothy se estremeció.

Los marcianos estaban allí, en el canal, reflejados en el agua: Timothy y Michael y Robert y papá y mamá.

Los marcianos les devolvieron una larga, larga mirada silenciosa desde el agua ondulada...

Jorge Sánchez

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