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La ‘Police-ICE’

Después de los hechos ocurridos el 11 de septiembre del 2001 en Nueva York, las políticas migratorias estadounidenses se endurecieron.

En el 2002, el ex-presidente George Bush firmó la Ley de Seguridad Interna en la cual se establece la fusión del Servicio de Inmigración y Naturalización y del Servicio de Aduanas para crear el Departamento de Seguridad Interna (DHS). La finalidad de combinar dependencias fue para el eficaz cumplimiento de las leyes migratorias estadounidense y proteger a Estados Unidos de América de ataques terroristas.

La mayor entidad investigadora del DHS es el ICE, el cual persigue fugitivos por Estados Unidos de América por medio del Programa de Operaciones contra los Fugitivos. Sin embargo, en los casos que existen en la CNDH podemos observar que un criminal puede ser alguien acusado de robo u homicidio, pero también un delincuente es considerado aquel que viola las leyes migratorias.

Una de las principales divisiones de ICE es la Oficina de Operaciones de Detención y Deportación (Office of Detention and Removal Operations, DRO), la cual se encarga de la ejecución y supervisión de las redadas en contra de migrantes. En esta Oficina se crea el Programa Nacional de Operaciones de Fugitivos (National Fugitive Operations Program, NFOP) establecido para el cumplimiento de metas específicas: localizar, detener y deportar indocumentados fugitivos.

Sin embargo, este Programa ha reportado ‘arrestos colaterales’ que representan una muestra de cómo este organismo se ha visto rebasado en sus facultades atentando directamente en contra de los derechos humanos, con detenciones injustificadas basadas en una sospecha étnica.

El gobierno estadounidense justifica las acciones del NFOP con el argumento de que sólo con el retiro de la totalidad de los inmigrantes indocumentados podrá el ICE mantener seguro a Estados Unidos de América.

El NFOP envía a los llamados FOT (Fugitive Operation Teams) a lo largo de los Estados Unidos para arrestar indocumentados fugitivos que se consideran peligrosos. Sin embargo, se tienen registros de que normalmente arrestan trabajadores de limpieza, campesinos, albañiles, meseras... personas que no tienen ningún historial criminal ni son considerados por los criterios de ICE como fugitivos. Este problema se agudiza si tomamos en cuenta que los FOT carecen de preparación en derechos humanos, la cual es necesaria en cuestiones de aseguramiento de inmigrantes. El periodo de entrenamiento que reciben los agentes es de tres semanas, conducido por la academia del ICE, centradas en “capacitar a los participantes para que estos puedan usar internet, bases de datos y otras fuentes de información con el fin de poder localizar los lugares en los que el fugitivo vive, visita y trabaja”.

Esto es la ‘Police ICE’.

Caso New Haven

Sabemos también que hay intereses políticos ocultos. Un ejemplo sería el caso del gobierno de la Ciudad de New Haven, Connecticut, donde se decretó que todos los residentes tendrían acceso a servicios municipales básicos sin importar su condición migratoria o de ciudadanía. Dos días después, las autoridades de control migratorio arrestaron a 31 inmigrantes indocumentados.

El NFOP nace como un programa de seguridad nacional por lo que sus agentes están armados en todo momento. Usan la fuerza para aprovecharse del desconcierto de las personas.

No se dejen intimidar.

Por eso es importante que conozcan sus derechos.

A manera de conclusión, relataremos el procedimiento que se debe llevar a cabo después de una redada del ICE.

  • Después de un arresto, la autoridad tiene un plazo de 48 horas para acusar formalmente al arrestado. De lo contrario, quedará libre cumplido ese plazo.
  • Muchos delitos en materia de migración alcanzan fianza. Por eso siempre se debe acudir al consulado o embajada de nuestro país.
  • Si el arrestado es catalogado como ‘detenido’ (detainer) y no es trasladado por autoridades migratorias en un plazo de 48 horas, la autoridad debe dejarlo libre. Si pasadas las 48 horas no es puesto en libertad, bastará con que intervenga un abogado de inmigración, o algún representante de los medios de comunicación o alguna organización comunitaria y exigir la liberación inmediata de la persona.
  • Es muy importante que bajo ninguna circunstancia se deber firmar documentos, ya que las autoridades migratorias pretender obligar al inmigrante a firmar una renuncia del derecho a tener una audiencia con un juez de inmigración. 

Angie Tovar

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