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Borrachera

Hola a todos, soy Dann (una vez más, así es, sigo aquí). El día de hoy les vengo a hablar de algo que nos ha pasado a todos alguna vez en la vida, aún más cuando eres joven y universitario como yo. Así es chavos, también estudio, aunque lo duden.

Las borracheras. Sí, despertar rodeado de gente, algunas personas conocidas y otras por conocer, en un sillón o en el piso, con vanos recuerdos de lo que sucedió la noche anterior y con una sed infernal, con el estómago revuelto entre el alcohol y el cigarro, con la ropa con olor de este último, mientras deseas no moverte más y morir en ese preciso instante. Todos hemos estado en alguna fiesta que se ha salido de control, así que hoy les mencionaré algunas cosas que he aprendido mientras estamos en esa condición poco favorable:

El teléfono es el peor enemigo

Si bien es cierto que los celulares nos han facilitado la vida en una infinidad de cosas diarias, durante las reuniones no son para nada buenos. Desde empezar a subir pequeños videos a Snapchat hasta mandar mensajes a personas que no deberías (como una ex-novia o declararte a tu crush en un estado etílico bastante inconveniente). Por estas razones, es mejor apagar el celular mientras estás tomando o darle tu celular a tu mejor amigo para que lo cuide, y de esta manera, evitar hacer cosas de las cuales te arrepentirás en un futuro.

Tomar en exceso

Todos hemos tomado de más. Uno, dos, diez tragos de más de nuestro límite. Ese bonito momento cuando dejamos de ser nosotros mismos y empezamos a decir más tonterías de lo habitual o nos reímos de cualquier cosa. Cada uno de nosotros muestra una personalidad distinta con el exceso de alcohol. Por eso, hay que tener siempre en mente cuando estamos llegando a nuestro límite y no pasarlo, para no empeorar las cosas.

Mala copa

Seguro este punto te recordará a alguien en particular o a ti mismo. Desde empezar a llorar por alguna razón y arruinarle la fiesta a tus amigos que se la pasarán consolándote, o volverte una persona agresiva a la menor provocación. También existen personas que comienzan a contar chistes y se vuelven más sociables o que se vuelven más serios. En este mundo hay de todo.

Malas ideas

Al menos alguna vez durante esas fiestas, a alguien se le ocurre algo que suena divertido. Desde ir a besar a alguien, hasta empezar a bailar ese tipo de música que nunca escuchas y la cual, aborreces. Todos empiezan a cantar esas canciones de Juan Gabriel y Vicente Fernández, mientras brindan por cualquier cosa. También he visto como amarran a mis amigos o los pintan con plumones por todo el cuerpo. No lo hagan chavos. No es bonito despertar con un dibujo de un pene en la cara.

Amigos

Hay ocasiones que conoces mucha gente en estos eventos, y algunas veces se vuelven grandes amigos. Siempre hay que tener la mente abierta acerca del tipo de personas que te puedes encontrar en estos eventos. Incluso podrías conseguir pareja o tener una buena velada.

Después de un tiempo

Después de varias borracheras sin control, con alcohol en exceso y un montón de vómito en todos lados, algunas personas como yo optamos por hacer pequeñas reuniones. Cinco o seis amigos, sentados en una mesa, tomando, fumando y comiendo porquerías mientras jugamos a las cartas o algún juego de mesa, platicando y pasándola bien. Al menos para mí, esas son las mejores fiestas. Sin excederte, teniendo una compañía amena y saber que no terminarás mal (tanto). Llega un punto en que te cansas de esas fiestas grandes y prefieres la calidad a la cantidad.

¿Tú tienes alguna experiencia divertida o de la que te arrepientas mientras estabas tomando en una fiesta? ¿Tienes algún consejo que te gustaría dar a las personas en general? Espero te haya gustado el artículo. Yo soy Dann y espero me leas, una próxima vez.

Daniel Díaz Hernández

Comments

sarahi     29 June 2017

Esos cinco o seis amigos siempre son los mejores :)

dannaxkana     29 June 2017

En efecto Sara, a veces es mejor así. Gracias por comentar :)