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10 formas de motivarte a terminar tus pendientes

“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Benjamin Franklin

Nuestra vida siempre está llena de deberes y entre más grandes somos más actividades tenemos que hacer, las cuales muchas veces son aburridas o no resultan de nuestro agrado. En la niñez los deberes son pocos y el tiempo sobra, se puede llegar al grado de aburrirse; pero al llegar a la edad adulta y no tener un hábito de organización, orden y conciencia, los pequeños deberes pueden parecer aterradores y nos convertimos en postergadores de tiempo completo, originando con esto que el tiempo no rinda adecuadamente.

Es importante tener una actitud de acción, porque entre más tiempo postergamos una tarea, más tareas se le suman. Tal es el caso de cuando tenemos que terminar algo, pero es sumamente aburrido o desagradable y al dejarlo al misterioso mañana, otras cosas imprevistas y de atención urgente suelen aparecer, originando así que la tarea se siga postergando y acumulando. Tal como una bola de nieve que al seguir rodando más grande se vuelve y llega a un punto en que es imposible detenerla.

Pero ¿Cómo podemos motivarnos para dejar la procrastinación?, más cuando lo que tenemos que hacer no nos gusta o es sumamente aburrido. Para dar respuesta a ésta incógnita a continuación les daremos 10 consejos:

1. Gana tiempo extra

Cuando iba en la universidad, siempre que dejaban un trabajo optaba por hacerlo lo más rápido posible, ya que trabajaba y no sabía si tendría tiempo. Así que aprovechaba cada minuto libre y cada recurso para hacerlo, sin prestar atención a la fecha en la que debía entregarlo. Cuando por fin llegaba el día de la entrega, tranquilamente lo entregaba y me relajaba mientras veía a muchos de mis compañeros jalarse los pelos porque el tiempo estaba acechándolos como un cruel tirano.

2. Empieza por lo fácil, ¡sí se puede!

Cuando tenemos muchas cosas que hacer, a veces no queremos empezar porque nos aterra el tiempo que debemos invertir en la tarea y pensamos que nunca terminaremos. Para no sentirnos así, debemos hacer una lista de pendientes y enumerarlos del más sencillo al más complicado, para así poder sentir como la lista disminuye con rapidez y cuán capaces somos de terminar todas esas tareas.

3. No hagas malabares, una cosa a la vez

Muchas veces pensamos que al hacer muchos deberes al mismo tiempo terminaremos más rápido, pero en realidad pasa lo contrario ya que hacemos pequeñas partes y llegamos a sentir que no podemos hacer nada. Para no llegar a ese grado de estrés, lo mejor es nuevamente mirar la lista y enfocarnos en una tarea a la vez, manteniendo nuestra mente en calma y con toda la actitud.

4. Usa las matemáticas a favor y engaña a tu cerebro

La fórmula “(10 minutos de trabajo + 2 minutos de descanso) * 5 veces= 1 hora de trabajo” se puede adaptar a muchas circunstancias y puedes cambiar cualquiera de los tres números a tu gusto, siempre teniendo más trabajo que descanso, por supuesto. Puedes leer más sobre esta fórmula en el libro "The now habit" de Neil Fiore.

5. Da lo mejor de ti, pero no busques perfección

Muchas personas son muy obsesivas y nunca terminan porque no dejan de ver las imperfecciones. Para ellos dar lo mejor y terminar un trabajo de calidad es lo principal, el perfeccionismo sólo es la trampa de nuestra inseguridad.

6. “Primero el deber, luego el placer”

A todos nos gusta divertirnos y si nos dan escoger, pues preferimos el ocio al trabajo. Pero con ésta elección no llegaremos muy lejos, el cumplir con nuestras responsabilidades antes que nada nos permitirá disfrutar más de la recompensa y podremos evitar culpas y reproches después por las malas decisiones.

7. El propósito

Para poder tener motivación al realizar una tarea siempre hay que encontrar antes el ¿Para qué?, ya que sin el motivo jamás podremos siquiera iniciar. Por ejemplo, el propósito de acomodar la cama al despertar es que al final del día podremos ir directo a reposar en un lugar limpio y ordenado.

8. Enfócate, evita el autosabotaje

El tiempo es valioso y en ocasiones lo desperdiciamos con numerosas minitareas, las cuales nos imponemos antes de iniciar el trabajo con el supuesto fin de evitar las “futuras distracciones”. Pero estas minitareas resultan ser súper tareas que al sumarlas absorben el tiempo, y sin darnos cuenta ya estamos cansados y aún no hemos empezado. Si vas a trabajar, enfócate en tu meta y repitela en tu mente, aleja las redes sociales, tu celular, la televisión, etc. Concéntrate y verás como en un santiamén estarás descansando y orgulloso.

9. La voluntad es como un músculo, ejercítalo

El comienzo es lo más complicado, hay una pequeña vocecita que dice “al ratito”, “mejor vamos a ver las redes”, “no es tan importante”, “lo haces un día antes”, en fin. Para crear una voluntad de hierro debes creer que puedes hacerlo y que no es tan difícil. Cada que inicies una tarea crea un clima de éxito, pon música que te prepare para la tarea, relájate y repite en tu mente “puedo hacer esto, estoy haciendo esto”. Tú controlas tu mente no ella a ti, así que enfocate aunque la tarea sea pequeña y así harás que tarea tras tarea tu voluntad sea inquebrantable e incorruptible.

10. No te rindas, motivate

Cuando estamos motivados podemos hacer cosas impresionantes, tras la motivación se genera la pasión y con estos dos ingredientes se puede hacer lo que sea. Continuamente nutre tu mente de motivación, busca contenido que te aliente y te inspire, ya sea en video, texto, imagen o audio. También establecer decretos que entrenen a tu mente a siempre ser mejor y a no ser víctima de la apatía o la flojera, ayudan bastante para generar nuevos parámetros de hábitos positivos y eficientes.

Todos en algún momento de nuestra vida sentimos que no podemos, que no queremos o que nos da flojera, pero debemos automotivarnos y decirnos lo bien que podemos hacer algo, ya que los retos nos permitirán ser mejores cada día y podremos generar la autoconfianza que merecemos.

Sólo cree y sucederá. Eres el dueño de tu destino.

Fadme Yamila Jimenez Helu

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