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La historia del hermano Antinazi de Hermann Goering

Albert Goering fue el hermano del infame líder nazi Hermann Goering, el hombre que famosamente juró destruir las fuerzas aéreas de Estados Unidos. A diferencia de su hermano mayor, Albert no era nazi y varias veces arriesgó su vida para salvar a quienes más odiaban los nazis.

Se mudó a Austria antes de que los nazis llegaran al poder y contradijo en varias ocasiones al partido nazi, pero cuando Austria fue anexada por Alemania en 1938, Hermann mantuvo a la Gestapo alejada de Albert. Cuando los nazis marcharon hacia Vienna, Albert se apuró para distribuir visas a los residentes judíos e incluso se enfrentó a los nazi que obligaban a los ancianos judíos a hacer cosas degradantes, como lavar la calle.

Albert logró salvar cientos de vidas de los judíos así como a los disidentes políticos durante la guerra. Él persuadió a su hermano para ordenar la liberación de muchos prisioneros de los campos de concentración, citando que eran “buenos judíos”. Fue arrestado en varias ocasiones, pero en cada vez, sus conexiones familiares aseguraban su libertad, incluso cuando emitieron una sentencia para su muerte en 1944. Albert dirigía una fábrica Skoda en Checoslovaquia, sus empleados estaban muy agradecidos con él por la manera en que los trataba, incluso permitía la resistencia pasiva entre su fuerza laboral. Cuando dos oficiales nazis le dieron el saludo nazi mientras que estaba en Bucarest, Rumanía, él los invitó a que “le besaran el trasero”.

Irónicamente, Albert fue arrestado dos años después de la guerra debido a su asociación con su hermano mayor. Cuando fue liberado, se encontró sin oportunidades laborales. Murió sin un centavo, pero cuidaron de él aquellos a los que había ayudado durante al guerra. Hasta hace poco ha recibido reconocimiento por su valentía.

Su hermano Hermann, mientras tanto, fue encontrado culpable por crímenes contra la humanidad. Pero varias horas antes de ser colgado, se mató a sí mismo tomando una pastillas de potasio de cianuro que introdujo a su celda. 

Baudilio Sosa Mayonga

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