Return to start

¿Es posible regenerar miembros y extremidades humanas?

Encontrar algún factor que ayude a la capacidad de recuperar partes del cuerpo que han sido amputados o perdidos por diversas causas, mantiene ocupada a una gran parte de los laboratorios de investigación en todo el mundo.

Para poder saber y encontrar estos factores es necesario voltear a la naturaleza, ¿existen animales que pueden regenerarse?. Dentro del mundo natural algunas especies pueden regenerar distintas partes de su cuerpo, pero hasta el momento los únicos sujetos de estudio para vertebrados que se mantienen en los focos de investigación son las salamandras.

La habilidad de las salamandras de regenerar sus partes tiene que ver con su origen, millones de años atrás. De este orden sobresale una especie muy característica que sólo se encuentra en el centro de México, el ajolote (Ambystoma mexicanum). Estudiado desde el siglo XVIII y actualmente en peligro de extinción en su hábitat, Xochimilco, puede ser la respuesta a la regeneración.

El ajolote es capaz de regenerar hasta una cuarta parte de su cerebro, que le toma aproximadamente 28 días. Entender ese proceso implica voltear a ver su biología. La mayoría de los anfibios, que es la clase a la cual pertenece, pueden regenerarse si se encuentran como larvas, es decir en la etapa después que salen del huevo o de la madre. El ajolote tiene una característica muy particular: puede mantenerse en estado larvario y reproducirse así, a esto se le denomina neotenia, podemos decir que es el Peter Pan de la naturaleza. Su estado adulto o cambio a salamandra, se efectúa cuando las condiciones son muy adversas y necesita salir a tierra o mantenerse en ella.

Los estudios se han enfocado en las partes más esenciales, la información genética, y es interesante ya que el tamaño de los genomas donde se contiene esta información, es de los más grandes que existen en vertebrados para todos los seres vivos del mundo. Su genoma es exponencialmente 10 veces más grande que el genoma humano según la investigaciones realizadas por los científicos Melissa Keinath de la Universidad de Kentucky y sus colaboradores.

Los avances en las investigaciones para localizar e inferir cómo se estructuran y se lleva a cabo la información a través de las instrucciones contenidas en los genes para reestructurar los miembros y partes perdidas es una tarea gigante. Bianca Habermann miembro de una compañía alemana de investigación y sus colaboradores lograron obtener más de 17 000 secuencias genéticas con información que puede ayudar a entender los procesos de regeneración.

Las investigaciones continúan para descubrir más procesos que ayuden a entender la regeneración en salamandras. Este es un primer acercamiento, ya que faltará entender como relacionarlo y aplicarlo en los humanos y muy posiblemente en un futuro no muy lejano la regeneración de partes y miembros sea una realidad.

Jorge Sánchez