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Entendiendo el transfondo de los videojuegos hoy en día

Hijo-¿Mamá me dejas jugar?

Madre-¿A que vas a jugar?

Hijo-¡Minecraft! laugh

Madre-Mejor ponte a leer.

Hijo-¡Mamá! crying Ya hice mis deberes. Déjame ¿si? angel

Madre- Está bien, pero solo una hora.


Esta conversación muy típica entre una madre y su hijo se vive en muy variadas formas en numerosos hogares del país y el mundo. En este artículo ahondaremos un poco más en el transfondo que tienen los videojuegos hoy en día en la vida de todos.

Los videojuegos datan desde la década de 1950, pero se llevaron al plano público en los 70’s con títulos como Computer Space (1971) o el Pong (1972), de Atari, los cuales funcionaban en máquinas de monedas. Desde este aporte la humanidad ha encontrado su vía de escape a la realidad, pudiendo así en el caso de los adultos liberar su estrés y en el caso de los pequeños tener diversión infinita y creativa.

No conozco a alguien que se resista a los videojuegos, estos fueron creados con el afán de divertir y ¿a quien no le gusta divertirse? Es adictivo jugar y nuestras emociones se envuelven en el juego. Existen personas expertas en el tema, seguidores de hueso colorado que son unos genios, conocen todos los trucos y hasta trabajan jugando. Muchos adultos de épocas anteriores a la aparición de estos se resisten a jugar pero una vez entendiendo el objetivo de cada juego pueden volverse todos unos expertos.

Aunque los videojuegos aparenten solo diversión, son algo más que eso, gracias a los videojuegos los niños adquieren habilidades para concentración, discernimiento, interdisciplinariedad, interactividad y muchas otras competencias, se dice que mejoran las capacidades de lectura para niños con dislexia y permiten que el cerebro no envejezca. 

Existen juegos para todos los gustos y capacidades, aunque conforme la práctica y la concentración se va adquiriendo la destreza y habilidad necesaria para llegar a otros niveles más altos. En lo particular, dentro de las bondades de jugar videojuegos mas que solo incrementar nuestro IQ, se refleja mucho el valor de enfrentar el fracaso y la paciencia para lograr el éxito, pues una partida te puede dejar una gran satisfacción o una gran frustración pero aprender a manejar los extremos es lo que permite madurar y los videojuegos dan esta oportunidad.

En mi época jugaba en la consola clásica de Nintendo y era un reto descubrir los trucos de vidas, pasar los mundos y derrotar a Bowser, sin olvidar mencionar las manías para lograr hacer funcionar el cartucho mientras le soplas en la ranura, era un momento de tensión muy mágico. Actualmente mis hijos tienen mil posibilidades para entretenerse, ya no importa si no cuentan con la consola, gracias a los emuladores pueden disfrutar de los videojuegos en la computadora, claro mientras los recursos de esta lo soporten, pero generalmente asi es.

Pero a pesar de que los videojuegos son muy divertidos y si que te aportan algo más que solo diversion, existe la contraparte negativa, “la adicción”, como dicen “todo los extremos son malos, hasta los buenos” y así es, no podemos jugar más de dos horas diarias, según dicen los expertos, porque podemos crear la adicción y entonces se estaría perdiendo toda la diversión. Cuando caemos en la adicción nos ponemos malhumorados cuando no estamos jugando, no toleramos en el fracaso y podemos optar por actitudes violentas y negativas, es por esto que es tan importante hacer conciencia que el exceso puede afectar nuestra mente y nuestras emociones.

Actualmente hay muchos distractores, ya no son solo los videojuegos, también está la computadora, televisión o el celular y es que la verdad es que es tan variada la gama de entretenimiento que queremos pasarnos ahí todo el dia y cuando alguien nos retira de ese entorno optamos por estar de mal humor; por eso es tan importante que padres, docentes y los mismos adultos hagan conciencia de que los videojuegos aportan mucho para nuestro aprendizaje pero también debemos tomarlo con calma y no dejar de vivir por querer estar inmersos en un mundo virtual.

Mi esposo siempre dice “me salve de tantos peligros y malas compañías de joven gracias a los videojuegos” yo le asiento y concurro con su opinión, pero no hay que llegar al punto en que deja de ser divertido.

Los videojuegos hoy en dia son mas que diversion, dan un aporte inmenso al aprendizaje, son motivadores y elevan la calidad cognitiva del usuario, pero esto solo va a suceder cuando el entretenimiento es sano y consciente.

¿Tú qué opinas? 

Fadme Yamila Jimenez Helu