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No hay razón para celebrar San Valentín

A pesar de que el 14 de febrero me ha hecho sentir mal desde una muy temprana edad, empezando con las amistades y siguiendo con que por mucho tiempo me recordó que había otro aspecto de mi vida que había descuidado bastante, los motivos por los que considero que San Valentín es la peor fecha que puede celebrarse, poco se relacionan con estas primeras experiencias.

Investigando en internet, Wikipedia, me enteré de que la festividad de San Valentín se relacionaba inicialmente con la celebración de un Santo, pero su conexión con el amor o la amistad, es en realidad bastante cuestionable. Dicho de otro modo, el significado que se le da actualmente al día de San Valentín probablemente sea históricamente incorrecto. Lo más cercano al amor sobre San Valentín es que quizá haya sido un sacerdote que, pese a las normas que prohibían el matrimonio de soldados, practicaba ceremonias de matrimonio para los soldados romanos.

¿Y si no hubiera sido un sacerdote?

Pues quizá habría sido solamente un obispo romano cuya fiesta patronal caía en 14 de febrero o uno al que se le invocaba para detener los ataques de epilepsia. Visto así, no suena muy adecuado para festejar la amistad o el amor, ¿o sí? Pero en fin, la razón principal por la que creo que el día de San Valentín no merece ser festajado, es porque caí en cuenta, junto con mi pareja, que es un tanto absurdo conmemorar una fecha así. Supuestamente debe celebrar el amor, pero ¿acaso eso no sucede cada vez que salimos con una persona a la que amamos o queremos?

Pensar que se necesita de una fecha para hacer algo especial con la persona que compartimos una parte de nuestra vida, o toda nuestra vida, es igual de absurdo que esperar al día de las madres para celebrar todos los esfuerzos de nuestra madre. Sé por ahí de una madre increíble, que no es mi madre, que está completamente en desacuerdo con el 10 de mayo y prefiere que sus hijos la celebren el día de su cumpleaños. De igual modo creo que habría fechas más determinantes, en caso de que necesitáramos fijar una fecha, para celebrar el amor con nuestra pareja.

Peor aún, demostrarle a nuestros amigos el cariño en 14 de febrero, como si no pudiéramos hacerlo cualquier día en que los veamos, en su cumpleaños o cuando logra alcanzar una meta u objetivo, es como esperar al día del abuelo para hacer una visita a la casa de los progenitores de nuestros padres.

En resumidas cuentas, la celebración del 14 de febrero me incomodó cuando era niña porque no tenía muchas amistades, me frustró en la adolescencia porque no tenía novio y me parece superflua ahora que tengo grandes amistades y una bella relación de pareja con un novio que me valora y que corresponde con el mismo cariño mis sentimientos hacia él.

Cabe mencionar también que el festejo de San Valentín, para aquellos que sean religiosos, en su momento se utilizó para encubrir otra festividad pagana, las Lupercales. Entonces ¿realmente deberíamos esperar al 14 de febrero para celebrar el amor y la amistad?

Para ser felices y festejar la amistad no necesitamos fechas. El amor, si está, no va a desaparecer ni aunque el mundo entero esté sumergido en un invierno eterno. Así que, salud por el amor, que vivan las amistades, lástima por la Lupercalia y a San Valentín, mejor sólo prenderle una veladora si es que son personas de santos o religión.

Elisa E.

Comments

Marce     10 March 2017

Tienes toda la razón. u.u

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