Return to start

El genio

Un hombre y su esposa están jugando golf. El hombre golpea la pelota y ésta se desvía mucho hacia la derecha, rompiendo la ventana de una casa. La esposa le ordena que vaya a disculparse y pagar por la ventana rota.

Ambos caminan hacia la casa, tocan la puerta pero nadie contesta. El hombre abre la puerta y en la sala, a un lado de la ventana, ve un florero roto con su pelota de golf a lado.

De repente, un hombre sale de un cuarto cercano. El golfista empieza a disculparse por quebrar la ventana y el florero. El hombre de la casa le dice: "No, no te disculpes. Yo soy un genio, estuve encerrado dentro de ese florero por 10,000 años. ¡Tú me has rescatado! Te debo un enorme favor. Por ayudarme, concederé tres deseos. Te daré uno a ti, uno a tu adorable esposa y me gustaría quedarme el otro para mi, si no es problema."

El genio le pregunta al hombre qué es lo que quiere que le conceda. El hombre piensa por un rato y dice: “Deseo un millón de dólares."

El genio agita su mano y responde: "Un millón de dólares. Son tuyos, ya se depositaron en tu cuenta de banco."

El genio le pregunta a la esposa cuál es su deseo.

Ella dice: "Deseo un condominio en Hawai."

El genio agita su mano y responde: "Un condominio en Hawai. Es tuyo".

"Ahora es mi turno" dice el genio, y después de un rato vuelve a hablar: "¿Sabes? Han pasado 10,000 años desde la última vez que estuve con una mujer. ¿Podría hacerle el amor a tu esposa?"

El hombre lo piensa por un momento y luego le susurra a su esposa: "Cariño, él nos dio un millón de dólares y un condominio en Hawai. Lo menos que puedes darle a cambio es hacer el amor con él.”

Ella está de acuerdo y sube con el genio a la habitación de arriba.

Después de hacer el amor loca y apasionadamente, la mujer dice jadeando: "No puedo creer que mi esposo te haya dejado hacerme esto."

A lo que el genio le contesta: "Y yo no puedo creer que tu marido aun siga creyendo en los genios.”

Taciana Bañuelos Sauceda