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Cómo presentar gatos y perros a un nuevo bebé

Eres la mamá o papá de tus perros y gatos y ellos son tus pequeños bebés peludos. Y es cierto, hasta el día en el que traes a casa a un nuevo bebé humano y tus prioridades cambian. Claro que todavía amas a tus mascotas pero ese pequeño bebé, como es lógico, robará tiempo y atención de tus amigos de cuatro patas y eso quizás no los haga muy felices. Quizá la amada caminata diaria de tu perro sea movida para darle cabida al horario de sueño del bebé. Quizá tu gato ya no pueda dormir en tu cuarto de noche porque tienes miedo de que salta al moisés.

Pero eso no significa que las mascotas y los bebés jamás coexisten felizmente. Ellos lo harán, y deben hacerlo. Después de todo, es bueno para la salud del niño. “Los niños que tienen un perro o un gato o están cerca de perros y gatos durante los primeros años de vida tienen mejor salud y sufren de menos infecciones respiratorias que los niños que no tienen contacto con esos animales, dice la Academia de Pediatria Americana.

Sigue estos consejos para preparar a tu mascota para la llegada de un nuevo bebé y estarás publicando lindas fotos de tus bebés peludos acurrucados con el humano en menos de lo que te imaginas.

Antes de la llegada del bebé

1. Pasa menos tiempo con tu perro.

Quizás estás inclinado a exprimir una tonelada de tiempo de calidad con Fido o Bolitas antes de que nazca el bebé para compensar el déficit de atención que llegará pero los expertos aconsejan hacer exactamente lo contrario y reducir gradualmente la cantidad de tiempo pasado con tu mascota antes de que llegue el bebé. También, si tu mascota está demasiado apegada a la futura madre, otro miembro de la familia debería desarrollar una relación apegada con el animal. De esta forma la mascota puede sentirse amada y protegida mientras la mamá está ocupada con el bebé”, sugiere la Sociedad Humana.

2. Visita al veterinario.

Si no los has hecho ya, esteriliza a tu mascota. La Sociedad Humana señala que los animales esterilizados son más calmados y tienen una menor probabilidad de morder. Esto puede ser de mucha utilidad cuando Jorgito le jale la cola a Bolitas con un poco más de fuerza de la necesaria. También, pídele a tu veterinario que le haga un examen médico a tu mascota y asegurate de que tu mascota esté al día con sus vacunas. Hazle saber a tu veterinario que sientes incomodidad o nerviosismo acerca de cómo se llevará tu mascota con el nuevo bebé, dice la Sociedad Humana. Pueden referir a tu perro con un especialista en conducta o ayudarte a elaborar un plan a su medida para presentarle al bebé.

3. Enséñale a tu perro a seguir órdenes de obediencia básica. 

Las necesitarás más que nunca. Por ejemplo, si estas dandole de comer al bebé y el perro quiere saltar a tu regazo, un “sientate” o “abajo” puede mantenerla a raya, y a tu bebé a salvo, hasta que termines, como lo recomienda la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia Animales (ASPCA, según sus siglas en inglés). Si está mordiendo o acercándose demasiado a las cosas del bebé, un “déjalo” o “suéltalo” son muy buenas frases, Y enseñarle a no saltar a las personas puede ser muy importante para esas veces en las que alguien sostiene al bebé. La sociedad Humana dice que quizás querrás registrarte en una clase de entrenamiento con tu perro para fortalecer ese vínculo y tener más control sobre su conducta. La ASPCA tiene más consejos en cuales comandos son especialmente útiles para los próximos padres.

4. Invita a padres y a sus hijos a tu casa.

¿Tienes amigos con hijos pequeños? ¿Sobrinas o sobrinos? Invitalos a tu casa y supervisa como tu mascota se comporta con los niños. Asegúrate de pedirles a los otros padres que hagan lo mismo ya que tu mascota no está acostumbrado a jugar con personitas tan hiperactivas.

5. Introducelos a nuevos lugares, sonidos y olores.

Con tu bebé viene un nuevo conjunto de cosas nuevas para torturar los sentidos de tu mascota. Haz que tu perro se acostumbre a la vista de un nuevo bebé al cargar un muñeco envuelto en una manta alrededor de la casa o poniéndolo en la cuna del bebé, sugiere la Sociedad Humana. Prepara a tu gato para el sonido del llanto de un bebé reproduciendo uno. Si usas un móvil o un columpio mecánico, prendelo ocasionalmente para que tu mascota se familiarice con el. Abre pañales y ropa limpia para que tu perro lo huela y de vez en cuando usa un poco de loción o aceite para bebé.

6. Práctica cambios en tu horario diario.

¿Le das su desayuno a tu gato todos los días a las 7 de la mañana? Si lo haces, velo acostumbrando a la vida impredecible de un bebé y empieza a alimentarlo en cualquier momento de entre las 6 am y las 10 am, sugiere ASPCA. Si esperas tomar siestas en la tarde (y buena suerte con eso) cuando paseas normalmente a tu perro, contrata a una persona para que lo haga o introduce al perro a un nuevo horario de caminata antes de que llegue el bebé. (ASPCA dice que quizás sea una buena idea contratar a alguien para que pasee a tu perro durante las primeras semanas postparto y especialmente mientras mami y el bebé están en el hospital ya que tu familia tendrá la agenda llena preparándose para la nueva llegada).

7. Pon límites ahora, no después.

Si el perro o el gato no tienen permiso de estar en la habitación de bebé, empieza a cerrarle el paso con una puerta de ahora en adelante, no el día que traigas al nuevo bebé. La misma táctica aplica si el bebé duerme en tu dormitorio pero ya no lo tendrá permitido una vez que llegue el bebé. En vez, consiguele una camada de perro cómoda; mientras más rápido se acostumbre a ella, mejor.

Después de la llegada del bebé

Traer el bebé a casa es una ocasión monumental para toda la familia. Cuando llegues a casa del hospital, la Sociedad Humana sugiere que alguien se lleve al bebé a otra habitación mientras le das al perro un saludo cálido y calmado. Toma una manta o ropa del bebé contigo para que el perro pueda olerla. Trata de permanecer quieto y calmado, tu perro, especialmente, reconocerá tu ansiedad y empezará a sentirse nervioso también.

Luego, trae el perro a la habitación para sentarse contigo mientras sostienes al bebé y recuerda darle premios si se porta bien, Si tu perro o tu gato no quieren acercarse al bebé, no los forces. Supervisa siempre de cerca cualquier interacción, recuerda la Sociedad Humana.

La ASPCA añade este consejo: “Quizás tendrás la tentación de darle mucha atención a tu mascota cuando el bebé duerma y luego querrás que esté acostada, calmada y quieta cuando esté el bebé despierto. De hecho es mejor hacer lo opuesto. Dale a tu perro mucha atención cuando el bebé esté presente. Enséñale que cuando está cerca, recibe premios, cariños y juegos y todo lo que quiera. “Cuando crezca tu bebé, considera llevarlo contigo cuando pasees al perro, dice la ASPCA. Ya sea en una cangurera o en una carreola, es una forma de hacerle saber al perro que cuando el bebé está presente, cosas buenas pasan.

Baudilio Sosa Mayonga